10 frases y 8 curiosidades sobre Hitler

6 05 2013

hitlerAdolf Hitler

Os voy a dejar 10 frases que reflejan su personalidad, su carácter, sus ideas… pero antes, dejadme que os cuente 8 curiosidades sobre él.

1) Durante la Primera Guerra Mundial, un soldado británico mostró misericordia con un soldado de infantería alemán herido… ese soldado herido era Adolf Hitler. Fuente

2) Adolf Hitler sentía admiración por los chinos y japoneses, de hecho una vez escribió lo siguiente: “Ellos pertenecen a civilizaciones antiguas, y admito libremente que su historia pasada es superior a la nuestra.” Fuente

3) Tras ganar 4 medallas de oro en los Juegos Olímpicos de 1936 en Berlín, el afroamericano Jesse Owens no fue ni invitado a la Casa Blanca ni reconocido de alguna manera por el presidente Franklin D. Roosevelt. En cambio, fue Adolf Hitler quien dio Owens un regalo conmemorativo especial. Fuente

4) Hitler fue el primero en denominar a un arma “rifle de asalto”.Fuente.

5) Hitler se inyectaba regularmente anfetaminas junto a otras “medicinas no ortodoxas”. Fuente

6) Hitler destruyó su certificado de estudios y lo utilizó como papel higiénico. Fuente

7) Tanto Joseph Stalin como Adolf Hitler (responsables de la muerte de más de 40 millones de personas), estuvieron nominados para el Premio Nobel de la Paz. Fuente

8) Hitler fue portada de la revista Time en el año 1938. Fuente

10 de sus frases

1) “Es indudable que los judíos son una raza pero no son humanos.”

2) “Quien renuncia a luchar en un mundo cuya ley es una lucha constante, no merece vivir.”

3) “Mañana muchos maldecirán mi nombre.”

4) Cuando se inicia y desencadena una guerra lo que importa no es tener la razón, sino conseguir la victoria.”

5) “Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia.”

6) “El nacionalsocialismo no es ninguna doctrina de inactividad; es una doctrina de lucha. No es una doctrina de goce, sino una doctrina de esfuerzo y de lucha.”

7) “Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente.”

8) “Las armas más crueles resultan humanitarias si consiguen provocar una rápida victoria.”

9) “La vida no perdona la debilidad.”

10) “Podemos hundirnos, pero nos llevaremos un mundo con nosotros.”

Os dejo con un documental sobre su vida:

Adolf Hitler: Hitler En Sus Propias Palabras (Documental)

http://www.recursosdeautoayuda.com/2013/04/10-frases-y-8-curiosidades-sobre-hitler.html





El CONTRALMIRANTE BYRD RELATA COMO ENCONTRÓ LA ENTRADA AL INTERIOR DE LA TIERRA

12 12 2012

birdRichard Evelyn Byrd

Traducción del alemán realizada por el sitio web Hitlerismo Esotérico

http://libreopinion.com/members/neuschwabenland

Biografía de Richard Evelyn Byrd

Richard Evelyn Byrd provenía de una de las mejores familias de Virginia. Un miembro de su familia fundó en 1737 Richmond, la capital de Virginia. Nacido el 14 de Octubre de 1888 en Winchester, Virginia, estuvo primero en las escuelas de su ciudad natal, donde pronto se puso de manifiesto que corría sangre de aventurero por sus venas. Ya con doce años realizó completamente sólo un viaje alrededor del mundo. A continuación pasó por la academia militar de Virginia e ingresó en la academia naval, donde obtuvo su diploma en 1912.

Tres años después se casó el oficial de marina de 27 años con una chica de una familia distinguida de Nueva Inglaterra (USA), donde a partir de entonces vivió con su familia. Durante la Primera Guerra Mundial, Byrd mandó las fuerzas navales americanas en las aguas canadienses, y en esa época surge en él su pasión por volar. En 1921 se le jubiló con el grado de “Lieutenant Commander” y Byrd decidió dedicarse por completo a las investigaciones polares, realizando sus famosos vuelos polares. En 1916 sobrevuela por primera vez el Polo Norte, y en Junio del año siguiente realiza Byrd un dramático vuelo trasatlántico desde Nueva York hasta Ver-sur-Mer, en Normandía, Francia.

Los 6000 kilómetros los recorrió en 46 horas; para aquel tiempo un grandísimo mérito. Richard E. Byrd dirigió también diversas expediciones en la Antártida y en 1919 fue ascendido a contra-almirante por sus grandes méritos. Pero sus mayores descubrimientos le esperaban todavía. En 1947 se adentró volando con su operador de radio 2.700 kilómetros en la apertura de la Tierra en el Polo Norte, sin ser consciente de ello al principio.

Nueve años más tarde, el 13 de Enero de 1956, lo hizo también en el Polo Sur. Esta vez sin embargo voló Richard E. Byrd adentrándose 3700 kilómetros en el interior de la Tierra. Catorce meses después, el 11 de Marzo de 1957, moría Byrd decepcionado por no habérsele permitido compartir sus inmensos descubrimientos con la Humanidad. Introducción El encargo que recibió el almirante Byrd fue claramente definido por la Navy: sobrevolar el Polo Norte. Esto debía acaecer el 19 de Febrero de 1947. Pero en realidad voló Byrd, sin ser al principio consciente de ello, adentrándose en el interior de la Tierra. Byrd descubrió una entrada al “mundo interior”.

Byrd entró en contacto con los “altos y rubios seres con ojos azules”. Recibió un mensaje para la Humanidad del “mundo exterior”. Esta advertencia permaneció junto con anotaciones durante muchos años bajo llave. Autoridades del gobierno de los EE.UU., en especial el Pentágono, fueron los responsables de esta represión. Prefacio del almirante Byrd Este diario lo escribiré en secreto y oculto. Contiene mis anotaciones sobre mi vuelo ártico del 19 de Febrero de 1947. Estoy seguro de que llegará el día en que todas las suposiciones y reflexiones del hombre se disiparán para convertirse en nada y se tendrá que reconocer la irrefutabilidad de la verdad evidente.

Se me ha denegado la libertad de publicar estas anotaciones y quizá nunca lleguen a la luz de la opinión pública. Pero yo tengo una tarea que cumplir, y lo que yo he vivido lo dejaré aquí escrito. Confío en que todo esto pueda ser leído, en que venga un tiempo en que la ambición y el poder de un grupo de personas no pueda ya ocultar más la verdad. DEL LIBRO DE ABORDO

Tenemos considerables turbulencias. Ascendemos a una altitud de 2.900 pies (aprox. 885 metros). Las condiciones de vuelo son de nuevo buenas. Se pueden ver enormes masas de nieve y hielo bajo nosotros.

Notamos en la nieve bajo nosotros un tono amarillento. Ese cambio de color sigue un patrón preciso.

Descendemos para poder observar mejor este fenómeno.

Ahora podemos reconocer distintos colores. Vemos también patrones rojos y lila.

Sobrevolamos la región otras dos veces, y después volvemos al curso en que estábamos.

Volvemos a chequear la posición con nuestra base.

Transmitimos todas las informaciones referentes a los patrones y a los cambios de color del hielo y la nieve.

Nuestras brújulas se han vuelto locas.

Ambas, la brújula giroscópica y la brújula magnética, giran y vibran.

Ya no podemos comprobar nuestra posición y dirección con nuestros instrumentos.

Sólo nos queda la brújula solar. Con ella podemos mantener la dirección.

Todos los instrumentos funcionan titubeantemente y extremadamente lentos.

Sin embargo no podemos determinar una congelación. Podemos distinguir montañas ante nosotros.

Nos situamos a 2.950 pies (aprox. 900 metros). De nuevo tenemos fuertes turbulencias.

Hace 29 minutos que hemos visto las montañas por primera vez.

No nos hemos equivocado. Es toda una cadena montañosa.

No es especialmente grande. Nunca ante la había visto.

Entretanto estamos directamente sobre la cadena montañosa.

Seguimos volando en línea recta, siempre en dirección norte.

Tras la cadena montañosa hay verdaderamente un pequeño valle.

A través del valle serpentea un río.

Estamos asombrados: aquí no puede haber un valle verde.

Aquí hay cosas que no concuerdan.

Bajo nosotros debería haber masas de hielo y nieve.

A babor las pendientes de las montañas arboladas con altos árboles.

Toda nuestra navegación ha dejado de funcionar.

La brújula giroscópica se balancea continuamente en un ir y venir.

Desciendo ahora a 1.550 pies (aprox. 470 metros).

Hago girar acusadamente al avión hacia la izquierda.

Ahora puedo ver mejor el valle bajo nosotros.

Sí, es verde.

Está cubierto de árboles y zonas de musgo.

Aquí dominan otras condiciones de iluminación.

En ningún lado puedo ver el sol.

Hacemos de nuevo una curva a la izquierda.

Ahora divisamos bajo nosotros un animal adulto.

Podría ser un elefante. ¡No! Es increíble, parece un mamut.

Pero de verdad es así. Tenemos bajo nosotros un mamut adulto.

Ahora bajo aún más.

Ahora estamos a una altura de 1.000 pies (aprox. 305 metros).

Observamos al animal con los prismáticos.

Ahora es seguro – es un mamut o un animal que se le parece mucho al mamut.

Radiamos las observaciones a la base.

Sobrevolamos entretanto otras montañas más pequeñas.

Yo estoy mientras tanto totalmente asombrado.

Aquí hay cosas que no concuerdan.

Todos los instrumentos vuelven a funcionar.

Empieza a hacer calor.

El indicador nos dice que estamos a 74 grados Fahrenheit (aprox. 23º C)

Mantenemos nuestro curso.

Ya no podemos localizar a nuestra base, puesto que la radio ha dejado de funcionar.

El terreno bajo nosotros se vuelve cada vez más plano.

No sé si me expreso correctamente, pero todo da una impresión de completa normalidad, ¡¡¡y ante nosotros se levanta con absoluta claridad una ciudad!!!

Esto sí que es imposible.

Todos los instrumentos dejan de funcionar.

¡¡¡Todo el avión empieza ligeramente a tambalearse!!! ¡¡DIOS mío!!!

A babor y estribor aparecen a ambos lados extraños objetos voladores. Son muy rápidos y se nos acercan. Están tan cerca que puedo ver claramente su distintivo. Es un interesante símbolo sobre el que no quiero hablar. Es fantástico. No tengo ni idea de dónde estamos.

¿Qué nos ha pasado? No lo sé.

Manejo mis instrumentos – pero siguen sin funcionar en absoluto.

Entretanto hemos sido rodeados por los discos voladores en forma de plato.

Parece que estamos prisioneros. Los objetos voladores irradian un brillo propio.

Nuestra radio emite unos chasquidos. Una voz nos habla en lengua inglesa.

La voz tiene acento alemán:

“¡¡¡BIENVENIDO A NUESTRO TERRITORIO, ALMIRANTE!!!

En exactamente siete minutos les haremos aterrizar. Por favor relájese, almirante, está Vd. en buenas manos.”

De aquí en adelante nuestros motores dejan por completo de funcionar.

El control de todo el avión está en manos ajenas.

El avión gira en torno a sí mismo.

Ningún instrumento reacciona ya.

Recibimos precisamente otra comunicación por radio, que nos prepara para el aterrizaje.

A continuación empezamos sin demora con el aterrizaje.

A través de todo el avión pasa un suave temblor apenas perceptible.

El avión baja hasta el suelo – como en un inmenso e invisible ascensor.

Levitamos de manera totalmente suave hasta ahí.

El contacto con el suelo apenas se nota. Sólo hay un ligero y corto choque.

Hago mis últimas anotaciones de abordo a toda prisa.

Viene un pequeño grupo de hombres hacia nuestro avión. Todos ellos son muy altos y tienen cabellos rubios. Más atrás veo una ciudad iluminada. Parece resplandecer en los colores del arcoiris. Los hombres están aparentemente desarmados.

No sé lo que ahora nos espera. Caramente, una voz me llama por mi nombre y me ordena abrir. Obedezco y abro la portilla de carga.

Aquí terminan las anotaciones en el libro de abordo.

Todo lo que sigue lo escribo de memoria.

Es indescriptible, más fantástico que toda la fantasía, y si yo mismo no lo hubiera vivido, lo calificaría de completa locura. Nosotros dos, mi operador de radio y yo, somos conducidos fuera del avión y saludados con suma amabilidad. Entonces nos conducen a un disco deslizante, que aquí utilizan como medio de locomoción. No tiene ruedas. Con enorme rapidez nos acercamos a la brillante ciudad.

El esplendor de colores de la ciudad parece provenir del material parecido al cristal en que está construida. Pronto nos paremos ante un imponente edificio. Semejante arquitectura no la había visto hasta ahora en ninguna parte. No es comparable con nada. La arquitectura es como si proviniera directamente de la mesa de dibujo de un Frank Lloyd Wright, o bien podría estar sacado de una película de Buck Roger.

Nos dan una bebida caliente. Esta bebida sabe diferente a todo lo que yo haya disfrutado. Ninguna bebida, ninguna comida tiene un sabor comparable. Sabe sencillamente distinto, pero sabe de maravilla.

Han pasado unos diez minutos, cuando dos de estos extraños hombres que tenemos por anfitriones se acercan a nosotros. Se dirigen a mi y me comunican sin lugar a dudas que debo acompañarles.

No veo otra alternativa que cumplir su orden. Por tanto nos separamos. Dejo a mi operador de radio y sigo a los dos. Poco después llegamos a un ascensor, en el que entramos. Nos movemos hacia abajo. Cuando nos detenemos, la puerta se desliza silenciosamente hacia arriba.

Caminamos por un pasillo largo en forma de túnel e iluminado por una luz color rojo claro. La luz parece emanar de las paredes mismas. Llegamos ante una puerta grande. Ante esta gran puerta nos paramos y permanecemos así. Sobre la gran puerta se encuentra un letrero acerca de cual nada puedo decir. Sin ningún ruido se desliza la puerta a un lado. Una voz me exhorta a entrar.

“No se preocupe, almirante”, me tranquiliza la voz de uno de mis dos acompañantes, “¡el Maestro va a recibirle!” De manera que entro.

Estoy deslumbrado. La multitud de colores, la luz que llena la habitación, mis ojos no saben a dónde mirar y tienen primero que acostumbrarse a las condiciones. Pasa un rato hasta que puedo reconocer algo de lo que me rodea. Lo que ahora veo es lo más bonito que he visto nunca. Es más espléndido, más bonito y más suntuoso de lo que yo podría describir. Creo que ningún idioma puede resumir con palabras lo que puede ver. Creo que a la Humanidad le faltan palabras para ello. Mis observaciones y reflexiones fueron interrumpidas por una voz melodiosa y cordial:

“Le doy la bienvenida. Sea Vd. de la forma más cordial bienvenido en nuestro país, almirante”.

Ante mi está un hombre de gran estatura y una fina cara marcada por la edad. Está sentado a una imponente mesa y me da a entender con un movimiento de la mano que debo sentarme a una de las sillas. Le obedezco y me siento, después junta sus manos de forma que se tocan las puntas de los dedos. Me sonríe. “Nosotros le hemos hecho venir, porque tiene Vd. un carácter consolidado y arriba en el mundo goza de una gran fama.”

“¿Arriba en el mundo?”, me falta el aliento. “Sí”, contesta el Maestro a mis pensamientos, “Vd. Está ahora en el imperio de los Arianni, en el interior del mundo. No creo que nosotros tengamos que interrumpir su misión mucho tiempo. Vd. pronto será conducido a la superficie de la Tierra.

Pero antes le voy a comunicar por qué yo le hice venir, almirante. Nosotros seguimos los acontecimientos que se producen arriba sobre la Tierra. Nuestro interés fue despertado cuando Vds. lanzaron las primeras bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. En aquella mala hora fuimos a vuestro mundo con nuestros platillos volantes. Teníamos que ver personalmente lo que hizo vuestra raza. Entretanto ya hace mucho de eso, y vosotros diríais que es historia. Pero es para nosotros significativo – por favor déjeme continuar.

Nosotros no nos hemos inmiscuido en vuestras escaramuzas y guerras. Vuestras barbaridades las hemos consentido. Pero mientras tanto habéis empezado a experimentar con fuerzas que en realidad no estaban pensadas para los hombres. Esto es la fuerza atómica. Ya hemos intentado algunas cosas. Hemos hecho llegar mensajes a los estadistas del mundo – pero ellos no creen en la necesidad de escucharnos.

Por este motivo fue Vd. elegido. Vd. debe ser nuestro testigo, testigo de que nosotros y este mundo en el interior de la Tierra existimos, que nosotros aquí realmente existimos. Mire a su alrededor, y Vd. pronto comprobará que nuestra ciencia y nuestra cultura están varios miles de años por delante de las vuestras. Mire Vd., almirante.”

“Pero”, interrumpí al Maestro, “¿qué tiene esto que ver conmigo, señor?” El Maestro parecía sumergirse en mi, y después de que durante un largo rato me había examinado, me contestó: “Vuestra raza ha alcanzado el point of no return. Tenéis a personas entre vosotros que estarían dispuestos antes a destruir la Tierra entera antes que perder su poder – el poder que ellos creen conocer.” Yo de nuevo le dí a entender con un movimiento de cabeza que seguía sus explicaciones. El Maestro continuó hablándome: “Ya desde hace dos años intentamos una y otra vez contactar con vosotros. Pero todos nuestros intentos son contestados con agresividad. Nuestros platillos voladores son perseguidos por vuestros aviones de combate, atacados y disparados.

Ahora debo decirle, hijo mío, que una enorme y nefasta furia se levanta, que una poderosa tormenta barrerá su país, y durante mucho tiempo arrasará. Desconcertados ante ello estarán vuestros científicos y ejércitos y no podrán ofrecer ninguna solución. Esta tormenta tiene poder de aniquilar toda la vida, toda la civilización de Vds., de forma que toda cultura podría ser destruida y todo podría hundirse en el caos. La gran guerra que acaba de terminar es sólo un preludio de lo que puede venir sobre vosotros. Para nosotros aquí esto se hace patente hora tras hora de manera más clara. Parta dela base de que me equivoco”.

“No, ya vino una vez la época oscura sobre nosotros, y duró 500 años”, le repliqué yo al Maestro. “Así es, hijo mío”, me contestó, “los tiempos sombríos cubrirán vuestro país de cadáveres. Y sin embargo parto de la base de que algunos de vuestra raza sobrevivirán a esta conflagración. Lo que después ocurrirá no puedo revelarlo. Nosotros vemos en un futuro lejano surgir una nueva Tierra, que será construida con los escombros de vuestro viejo mundo, y os acordaréis de sus tesoros legendarios y los buscaréis. Y mira, los tesoros legendarios estarán aquí con nosotros.

Nosotros somos aquellos que los mantenemos a salvo. Cuando haya comenzado ese futuro, nos presentaremos a vosotros, ayudaremos a los hombres a revivificar su cultura y su raza. Quizá hayáis aprendido entonces que guerra y violencia no conducen al futuro. Para el tiempo que entonces seguirá, se os hará accesible antiguos conocimientos. Conocimientos que ya tuvisteis una vez. De Vd., hijo mío, espero que vuelva a la superficie con estas informaciones”.

Con esta exigencia terminó el Maestro su exposición y me dejó muy desconcertado, pero para mi estaba claro que el Maestro tendrá razón. Por consideración o por humildad, no lo sé, me despedí de todas formas con una ligera inclinación. Antes de que pudiera perderme aparecieron mis dos acompañantes, los que me habían conducido hasta aquí. Me indicaron el camino. Yo me volví hacia el Maestro. Había una cálida y amistosa sonrisa en su vieja y noble cara: “Le deseo a Vd. un buen viaje, hijo mío”, hizo por último el signo de la paz y entonces nuestro encuentro había llegado ineludiblemente a su fin. Volvimos rápidamente hacia nuestro ascensor. Nos movimos hacia arriba. Entre tanto me explicó uno de mis dos firmes acompañantes que tras finalizar la conversación con el Maestro teníamos prisa de verdad. El Maestro en ningún modo quería retrasarnos más, y además era importante que yo llevase inmediatamente el mensaje recibido a mi raza, me aclaró. A todo esto yo no dije nada.

Cuando fui conducido hasta mi operador de radio, comprobé que él probablemente tenía miedo, esto al menos se reflejaba en su cara. “Todo está en orden, no hay de qué preocuparse, Howie, todo es O.K.”, intenté quitarle el miedo. Junto con nuestros acompañantes, fuimos de nuevo al disco deslizante, que muy velozmente nos devolvió a nuestro avión.

Los motores ya estaban en marcha, y nos encontramos inmediatamente a bordo. Había una atmósfera de tremenda prisa, la necesidad de actuar rápido era evidente. Inmediatamente después de que cerramos la portilla, nuestro avión fue elevado en las alturas por una fuerza inexplicable para mi, hasta que volvimos a encontrarnos a 2.700 pies (aprox. 825 metros).

Fuimos acompañados por dos de sus platillos. Se mantuvieron no obstante a una cierta distancia de nosotros. El velocímetro no indicaba en todo el tiempo velocidad alguna, a pesar de que ésta había aumentado enormemente. Nuestra radio no obstante funcionaba, y de esta forma recibimos un último mensaje de los objetos voladores que nos acompañaban: “A partir de ahora puede Vd. volver a utilizar todos sus equipos, almirante, sus instrumentos vuelven a ser funcionales. Nosotros le dejaremos ahora. Auf Wiedersehen”. [N. del. T.: este "adiós" en alemán está en el original en inglés]

Seguimos con nuestros ojos a los objetos voladores hasta que se perdieron en el cielo azul pálido. De inmediato tuvimos a nuestro avión de nuevo bajo control. No hablamos entre nosotros, cada cual estaba demasiado ocupado con sus pensamientos. Última anotación en el libro de abordo: Nos encontramos de nuevo sobre vastas regiones cubiertas de nieve y hielo. Estamos todavía aproximadamente a 27 minutos de vuelo de la base. Podemos enviar mensajes por radio, y nos responden.

Radiamos que todo es normal. La base está contenta de que vuelva a haber comunicación. Tenemos un aterrizaje suave. Yo tengo un encargo. Fin de las anotaciones en el libro de abordo. 4 de Marzo de 1947: Yo estaba en una reunión en el Pentágono. He informado detalladamente sobre mis descubrimientos y sobre el mensaje del Maestro. Todo fue grabado y escrito. El presidente [N. del T.: de USA] también fue informado. Fui retenido aquí durante varias horas (exactamente fueron seis horas y treinta y nueve minutos). Fui interrogado minuciosamente por un quipo de seguridad y por un equipo médico. ¡Fue un infierno!

Fui puesto bajo la estricta supervisión de la Previsión Nacional de Seguridad de los Estados Unidos de América. Yo había recibido la orden de guardar silencio sobre todo lo que había vivido – por el bien de la Humanidad. ¡Increíble! Se me recordó que soy un oficial y que por tanto debo obedecer sus órdenes. 30 de Diciembre de 1956: Última anotación: Los años posteriores a 1947 no fueron muy agradables para mí… Hago ahora la última anotación en este especial diario. Quisiera mencionar que me he callado los descubrimientos que hice, tal y como se me ordenó. ¡Pero eso no es lo que tengo en mente! Noto que pronto llegará mi hora. Pero no morirá este secreto conmigo, sino que será difundido – como toda verdad.

Y así será. Sólo así puede existir la única esperanza para la Humanidad. Yo he visto la verdad. Ella me ha hecho despertar y me ha liberado. He cumplido mi deber con el enorme complejo militar y económico. Mi larga noche se acerca, pero tendrá un fin. Así como la larga noche del Ártico tiene un fin, así también la verdad volverá como un luminoso rayo de sol, y los poderes oscuros no podrán atravesar la luz de la verdad…  ¡He visto el país más allá del Polo, el centro del Gran Desconocido! R.E.B. US Navy Este documento es la traducción de la edición alemana “Das Tagebuch des Admiral Byrd” y ha sido realizada por el sitio web Hitlerismo Esotérico

http://libreopinion.com/members/neuschwabenland

Por primera vez en español en Internet © Hitlerismo Esotérico, Marzo de 2004

http://www.las21tesisdetito.com/tierrahueca.htm#LA_BIBLIA_Y_LA_TIERRA_HUECA_





La humanidad debe preservarse para vivir miles de años

30 04 2012

(Tomado de CubaDebate)

“La humanidad debe preservarse para vivir miles de años”, responde Fidel al escritor ruso Daniel Estulin, autor de la trilogía sobre el Club Bilderberg, de visita en La Habana. Lo dice a propósito de la creencia del visitante de que para resolver muchos de sus problemas, la humanidad deberá emigrar a otros planetas.

Fidel es enfático al afirmar que por más que nos entusiasme la supervivencia en otros espacios del sistema solar, más vale que no perdamos la que está en la Tierra, que es aún la única manera de no perder todo lo demás que está fuera de ella.

A duras penas el ser humano ha llegado a la luna, un satélite inhóspito. Más allá están Júpiter, Marte, Neptuno, Venus y los demás planetas, que es lo mismo que decir polvaredas, hornos incandescentes o hielo.

Sobre estas honduras anduvo la conversación del líder de la Revolución con el escritor, un diálogo fascinante, que duró algo más de hora y media, y en la que cada minuto fue de una asombrosa intensidad.

LA SOBREVIVENCIA DE LA ESPECIE HUMANA

“La obligación de todos los seres humanos es asegurarse la sobrevivencia de toda la especie humana. El Club Bilderberg quiere asegurarse exclusivamente de la supervivencia de su especie, una auténtica minoría”, estima Daniel Estulin, después de las presentaciones de rigor.

“Tú escribiste cosas muy bellas de tu abuelo”, le comenta Fidel. “Le quería muchísimo a mi abuelo. Era un hombre muy especial. Fue un médico famoso, cirujano, en Lituania. Mi abuelo era de Crimea y durante la Segunda Guerra Mundial los nazis mataron en un día a 11 hermanos suyos, además de su madre, su padre y su abuelo de 104 años. Imagínese tener una familia numerosa, y al día siguiente ser un huérfano.”

El vivió la Primera Guerra Mundial, la Revolución Rusa de 1917, la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial. “En algún momento, en el caos de la Guerra, perdió la pista de su familia. Una madre y tres niños de ocho, cinco y tres años de edad, que fueron capturados por los nazis, enviados a un campo de concentración y exterminados”, recuerda.

Estulin le cuenta a Fidel en detalle la historia de su familia, que emigró en la década de 1980 a Canadá —en ese país se produce el reencuentro con el abuelo—, de su peregrinaje por varios países del mundo, de su esposa sevillana. Vive en España desde hace 17 años. Aunque él nació en Lituania, su identidad es rusa, como su idioma materno.

Al Comandante le impresiona la fluidez con que habla el español. “Escribo en inglés, por comodidad. Porque casi todos los editores hablan ese idioma. Mis libros están en más de 50 países. Me han dicho que usted lee en inglés… “

“El español con trabajo… “, responde Fidel, sonriendo. Pero lee muchos textos escritos originalmente en inglés, traducidos al castellano. Le comenta, por ejemplo, Lincoln: “Una biografía, escrita por el escritor norteamericano Gore Vidal. Es increíble cómo un hombre puede reconstruir todo el ambiente de aquella época y compararlo con lo que es hoy.”

BASES MILITARES EN AMÉRICA LATINA

“A Chávez le hacen la guerra porque, contra viento y marea, Venezuela sigue siendo de los pocos países del mundo donde no hay bases militares norteamericanas. Y a Cuba la odian por la misma razón: su independencia. En Cuba no pueden destruir el concepto ‘Estado-nación’, a mi juicio el más importante en los últimos 600 años”, afirma Estulin.

“Te faltó Ecuador, que tenía una base en Manta por diez años y lograron retirarla. En muchos otros países hay bases. En cuestión de horas ponen tropas en cualquier nación”, reacciona Fidel. “Como si fueran McDonalds”, ironiza Estulin.

“En cuanto a bases directas, tienen la de Guantánamo, la de las Malvinas… Y en los demás no las tienen en apariencias, pero en la realidad sí. Hacen prácticas y ejercicios. En Venezuela no las tienen. Colombia es un país convertido en base. En Honduras, las tienen. En Costa Rica, no las tienen, pero tienen 40 barcos allí con portaaviones y portahelicópteros, ayudando ‘noblemente’ a la lucha contra la droga. Es de un cinismo total… “, añade Fidel.

Para Estulin la próxima elección en Venezuela es crucial. No son dos tendencias ideológicas exclusivamente las que se enfrentan en las urnas. Fuentes vinculadas al Departamento de Estado de los Estados Unidos, le han asegurado que, tras la satanización de Hugo Chávez y el proceso bolivariano, hay un proyecto de instalación de bases militares en ese país, que se hace imposible con la política soberana y latinoamericanista del líder venezolano.

La charla se extendió sobre ese tema y los desafíos de la nueva Asamblea Nacional que nacerá de las elecciones del 26 de septiembre, a la que regresa una oposición que ha perdido entrenamiento en el ejercicio de legislar por los años en que se mantuvo fuera de ella en el intento de boicotear el poder bolivariano.

Chávez, quien acaba de estar en La Habana, es optimista, aseguró Fidel, y trabaja en el proceso de paz con Colombia, sin descansar. “Duerme un poco de día y trabaja toda la noche.”

Pero el mundo que Fidel está visualizando —y lo dice— no es este, de las contiendas electorales. “Mi opinión es que el Imperio va a caer. Si hay guerra, cae todo el mundo. La lucha nuestra es porque no haya guerra, pero no a cualquier precio. No se trata de poner condiciones. La guerra no ocurrirá si alguien no aprieta el gatillo, ahora en manos de Obama, que no es guerrerista. Como dice el periodista israelita Jeffrey Goldberg, analizando a Bush: ‘no espero que Obama sea más Bush que Bush’”.

AL QAEDA

Comentan la cadena de atentados que tuvieron lugar este miércoles en Iraq. Mataron 62 personas, el mismo día en que oficialmente salieron las tropas norteamericanas de Bagdad. “¿Quién domina ahí? —se pregunta Fidel—. Está también la situación en Afganistán; hay cosas muy interesantes que se asocian a lo que tú cuentas de Bali —el ataque contra un club nocturno en el 2002—. Le atribuyeron a Al Qaeda la tutoría de aquel atentado. Al Qaeda es otro misterio que está diluyéndose.”

El Comandante en Jefe asegura que siempre tuvo grandes suspicacias con Al Qaeda y Bin Laden. “Cada vez que Bush iba a meter miedo y a pronunciar el gran discurso, aparecía Bin Laden haciendo la historia de lo que iba a hacer y amenazando. Nunca le faltó a Bush el apoyo de Bin Laden. Parecía un cuadro, y quien demostró que efectivamente era un agente de la CIA fue Wikileaks. Lo demostró con documentos.”

Estulin comenta que funcionarios de alto nivel norteamericano y de servicios de inteligencia de otros países han reconocido que la última vez que se escuchó la voz de Bin Laden fue el 21 de diciembre de 2001. “A partir de esa fecha, desaparece. A partir de esa fecha lo sustituyeron por un actor malo, que se viste como él, pero ni se le parece”.

RUSIA EN LA MIRA

Otra vez, como en su conferencia de la víspera ante colegas locales, Estulin retomó el centro de la tesis de sus denuncias: “El objetivo de los Bilderbergs es destrozar a Rusia como potencia militar y a China como potencia económica.” Y agradeció nuevamente a Fidel la inclusión de fragmentos de sus textos en sus Reflexiones más recientes, porque dijo: “lo que Usted dice ellos no pueden silenciarlo.” “No siempre fue así”, aclaró el líder de la Revolución.

El periodista advirtió que los suprapoderes mundiales están conscientes de que el único Estado capaz de enfrentar militarmente a los Estados Unidos y destruirlo es Rusia e insistió en que existe un tercer plan “Barbarroja” —como se conoció la invasión nazi a la URSS— contra la Rusia actual.

El escritor ruso reitera que el objetivo final de todo este montaje, incluida la posible guerra nuclear, es destruir a Rusia, el gran enemigo militar de los Estados Unidos. “Rusia tiene potencia para borrar de la faz de la tierra a los EE.UU., tiene armas mucho más potentes que lo que pueda tener ahora mismo el arsenal norteamericano. Por ejemplo, el P-700 Granito, un misil balístico intercontinental con una cabeza nuclear de 500 kilotones. Se lanza desde un submarino. Vuela a una velocidad de 2 983 km/h. No hay nada en el mundo más rápido. El avión más veloz de EE.UU. vuela a unos 2 600 km/h.”

“De eso no se ha hablado”, comenta Fidel. “Le temen muchísimo —dice Estulin—. De hecho el submarino nuclear Kursk —hundido en el Mar de Barens el 12 de agosto de 2000—, llevaba estas armas”.

Ese es un elemento a tener en cuenta para considerar que “mi país, Rusia, es el enemigo militar número uno de Estados Unidos. Ahora mismo están construyendo en Afganistán 13 bases, supersecretas, y cada una de estas es más grande que cualquier otra base americana en el mundo, y ya son más de 700. No la construyen para atacar a Irán, sino el flanco sur de Rusia”.

Estulin tiene información documentada sobre las armas estratégicas que apuntan contra su país, los planes en Afganistán, los antecedentes históricos, el derrumbe de la URSS.

Fidel lo escucha con suma atención: “Acumular más de 25 000 armas nucleares —dice—, no es de gente cuerda. Todo esto me pasaba por la mente mientras hablabas, y me preguntaba en qué va a parar todo esto. Era exactamente lo que quería intercambiar contigo. He dedicado mucho tiempo a leer y a recoger información. Dedicamos todo el tiempo a informarnos, mientras los que toman decisiones que pueden decidir la vida de millones de personas, están desinformados.”

LAS MINIBOMBAS ATÓMICAS

La historia de las armas atómicas de formato pequeño datan de finales de los 50 o principios de los 60 del siglo pasado, con un uso pacífico. “Los ingenieros —relata Estulin—, cuando querían abrir un paso a través de una montaña para construir un túnel, por ejemplo, se dieron cuenta de que no había suficiente cantidad de dinamita que pudiera hacerlo. Entonces comenzaron a utilizar la energía atómica controlada. La industria militar se dio cuenta de que también serviría para matar a la gente. De ahí salieron las armas de tercera y cuarta generación.”

Algunas de estas armas pueden ser del tamaño de una pelota de béisbol. Pero hay dos formas de construir una bomba atómica: con uranio o con plutonio. La diferencia es la masa crítica: la de uranio necesita por lo menos unos 50 a 52 kilos de masa crítica, mientras que la de plutonio es de mucho menos. La bomba de Hiroshima fue de uranio, y la de Nagasaki, de plutonio.

Según Estulin, los terroristas nunca han tenido acceso a bombas de uranio, porque “desde 1945 no hemos visto una explosión como la de Hiroshima. Los terroristas no tienen la tecnología para producir las minibombas nucleares. Sólo pueden hacerlo Estados Unidos, Rusia, Francia e Israel”.

EN LA SIERRA MAESTRA

Las bombas que tiraban los aviones de Batista, recuerda Fidel, eran a veces de 500 kilogramos, y abrían un gran hueco, pero no destruían muchas casas. “Caían, se enterraban y explotaban”, añade Fidel. “En el caso de las bombas atómicas, el hongo y el fuego son dos señales inconfundibles que las acompañan. Yo no recuerdo en la Sierra Maestra que esto haya ocurrido.”

Destruía, sin lugar a dudas, pero no en esas dimensiones apocalípticas de la bomba nuclear. “Una vez nos tiraron dos de 500 kg, y yo las fui a ver: habían dañado un poco más de media hectárea, pero nada de candela. Nosotros estábamos como a 100 metros del lugar donde bombardearon. Sabían más o menos dónde estábamos, porque teníamos la tropa enemiga rodeada. No hubo nunca fuego. ¡Y nos tiraron bombas! Era lo primero que teníamos, a los 20 minutos de comenzar cualquier combate.”

El Ejército de Batista utilizaba bastante bien aquellas armas, porque Estados Unidos lo había entrenado. “Usaban B-26, y también un tipo de avión caza con 8 ametralladoras y tenían algunos Jet, tres en total, dos de ellos los utilizamos después para defendernos durante el ataque mercenario de Playa Girón (1961). Estos Jet los manejaron pilotos que estaban presos por negarse a cumplir órdenes de Batista y habían sido juzgados y sancionados por eso.”

El Comandante en Jefe relata cómo toda la dinamita que utilizó el Ejército Rebelde en la guerra era de las bombas que no estallaban. “Nuestra gente aprendió a escarbar y sacarlas. Hacíamos minas de contacto, con una pilita de linterna… A veces poníamos 20 kilogramos de TNT, y poníamos boca arriba un tanque ligero; a los pesados podían destruirlos”.

Los recuerdos del Comandante viajaron a los métodos de lucha del Ejército Rebelde, basados en el respeto a la dignidad, el trato humano a los prisioneros, la ética en el enfrentamiento a un adversario que carecía totalmente de ese valor. “Ningún soldado se rinde si sabe que lo van a matar. Lo más sencillo del mundo para nosotros fue inutilizar a un ejército entrenado por los yanquis, que llegó a ser considerado invencible.”

Sin abandonar el tema, Fidel preguntó a Estulin con qué argumento respondía a quienes le impugnan sus investigaciones, específicamente en cuanto al efecto de las radiaciones allí donde supuestamente se habrían realizado explosiones de minibombas nucleares.

Según el periodista, hasta en el lenguaje de quienes escriben sobre las explosiones se pueden encontrar la señales de que se produjeron éstas, aunque se oculten las evidencias más conocidas como puede ser el efecto de las radiaciones sobre las personas afectadas a corto, mediano o largo plazo.

“¿A quién le interesaría, por ejemplo, la explosión de Oklahoma?”, insistió Fidel. La respuesta del escritor lo llevó a retomar intereses más allá de la propia presidencia norteamericana a la que, dijo, no llega nadie que no haya sido aprobado por ellos.

Estulin cree que los planes de la élite mundial son exterminar los sobrantes humanos en un planeta cuya población crece a un ritmo superior a su disponibilidad de recursos en muchas regiones.

Fidel solo acotó: “La Humanidad tendrá que resolver la energía renovable… ” y luego de comentar el drama provocado por los incendios forestales en Rusia recomendó al periodista ver el documental “Home”, centrado en los desafíos de la supervivencia humana.

LA LUCHA ES POR ESTE PLANETA

Estulin se pregunta si la humanidad podría estar dentro de 50 ó 100 mil años en este planeta. Para él la respuesta es: No. “Seremos demasiada gente. La única alternativa es que a través del progreso y el desarrollo colonicemos la Luna, Marte, el espacio y nos aseguremos de que los miles de millones de humanos sobrevivan, y esto es para mí la inmortalidad.”

“Es correcto lo que dices del progreso humano —responde Fidel—, pero, a mi juicio, la vida se va a desenvolver aquí, en este planeta. En Marte, en la Luna y en el resto de los planetas del Sistema Solar, no hay atmósfera. Tu teoría es absolutamente correcta en el sentido de que la humanidad debe preservarse para vivir miles de años, gracias al progreso.”

Pero hay que luchar contra las fuerzas que impiden ese progreso. Y Fidel pone un ejemplo: “Desde que comenzó la vida en este planeta, añade, se calcula que fue hace alrededor de 4 000 millones de años. El petróleo comenzó a formarse hace más o menos 400 millones de años. El hombre está gastando en menos de 200 años el petróleo acumulado en más de 400 millones de años… La atmósfera no resiste ese consumo.”

Estoy de acuerdo, reacciona Estulin. “Creo que debemos luchar todos tanto como Fidel porque sobreviva la especie… ” añade.

Muchas personas, dice el escritor, creen que hemos llegado al punto de no retorno, y que hay que parar en seco. “Los peligros son muy grandes”, añade Fidel.

Estulin le obsequia sus libros al Comandante y le escribe en la dedicatoria: “Ganaremos la guerra cuando el poder del amor supere el amor al poder”.

Fidel la lee en silencio y dice en voz alta: “Ganaremos la guerra no librándola”.

http://www.granma.cu/espanol/cuba/27agosto-humanidad.html








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