Un año antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial se realizó en Buenos Aires el mayor acto nazi fuera de Europa. Mirá las fotos.
por MDZ +Cultura
En los últimos días se difundieron imágenes inéditas de lo que fue la demostración del fervor al nazismo más grande del mundo, después de Europa. Las imágenes son del estadio Luna Park de Buenos Aires y son del 10 de abril de 1938, aunque a primera vista el escenario parece Berlín, en uno de los tantos multitudinarios actos en blanco y negro, encabezados por Adolfo Hitler, que se han difundido.
Dieciseis meses después de este acto comenzaba la Segunda Guerra Mundial, el mayor y más sangriento conflicto bélico de la historia de la humanidad, que dejó entre 50 y 70 millones de víctimas.
Si bien las imágenes son del Luna Park se hicieron conocidas esta semana en el periódico madrileño El Mundo, el de mayor visitas únicas en habla hispana en Internet.
“Aquel día unos 15 mil nazis argentinos festejaron el ‘anschluss’ o anexión de Austria por el régimen nazi, en la misma jornada en que Adolf Hitler realizaba en Alemania un plebiscito y ganaba con 99% de votos. La embajada alemana quiso realizar el referéndum en Argentina pero no se lo permitieron y debió conformarse con la ‘fiesta’. El partido Nacional Socialista Alemán local alcanzó los 70 mil afiliados. Y muchos de ellos se enfervorizaron en aquel Luna Park a tope de gente coreando “¡Heil Hitler!” y el himno partidario “Horst Wessel Lied”.
“Bajo la inscripción en alemán ‘Un pueblo, una nación, un conductor’, el encargado de negocios de la embajada de Alemania, Erich Otto Meynen, arengó a la concurrencia. El público enloqueció, se puso de pie y bramó “¡Heil Führer!” saludando brazo en alto”.
No fue un acto pacífico: puertas afueras, una manifestación de jóvenes que rechazaban el nazismo fueron reprimidos por la policia y dejó dos muertos y 57 detenidos. Esto produjo que días más tarde el entonces presidente Roberto Ortiz creara una comisión especial que investigaría las actividades “ilícitas” de organizaciones extranjeras, indica un informe del diario Perfil. Esto condujo a la disolución del multitudinario Partido Nacionalsocialista Alemán de la Argentina.
Laurence Rees analiza en su nuevo libro el “oscuro carisma” del líder nazi
Creemos saberlo prácticamente todo de Adolf Hitler, pero quedan secretos irreductibles de su personalidad y su liderazgo. Para el célebre historiador y documentalista británico Laurence Rees (Ayr, Escocia, 1957), ninguno como de qué manera consiguió arrastrar tras de sí, en la terrible espiral de la guerra y el genocidio, a millones de alemanes. A tratar de dilucidar eso y a explicar las claves de la fatal atracción del líder nazi, el autor de Auschwitz, El holocausto asiático, Una guerra de exterminio y A puerta cerrada, ha dedicado su nuevo libro, El oscuro carisma de Hitler(en Crítica, como todos los anteriores). Rees destaca en los rasgos de Hitler “su ilimitada capacidad de odio”. Y advierte: “El poder del odio está infravalorado. Es más fácil unir a la gente alrededor del odio que en torno a cualquier creencia positiva”.
Como persona, señala Rees, Hitler era bastante lamentable. Un tipo psíquicamente “muy dañado”, incapaz de amistades y afectos verdaderos, bañado en odio y prejuicios. “Solitario y con una visión de la vida como lucha y de los seres humanos como animales”. Pero tenía carisma. “Solemos creer que el carisma es un valor positivo, pero lo pueden poseer personas despreciables”, reflexiona. Rees “Lo más importante que hay que entender del carisma de Hitler es que dependía de la gente. El carisma no existe sin conexión. No se puede ser carismático en una isla desierta. Buena parte lo pone el otro”. Vaya, como el amor. “Sí, la idea es que cuando sentimos una conexión especial con alguien creemos que depende de ese alguien pero en realidad depende en parte de nosotros. El carisma de Hitler procedía tanto de la gente que lo seguía como de él. Por eso ahora no lo percibimos en fotografías o películas. No nos habla a nosotros. No somos de su tiempo. Lo que ha cambiado no es él, sino la percepción que tenemos de él”.
El historiador y documentalista Laurence Rees.
Rees explica cómo entre los propios alemanes fue cambiando la influencia del carisma de Hitler. “Personas que lo veían como un personaje ridículo o perturbado en 1928 pasaron a considerarlo un salvador en 1933″. Siempre hubo, sin embargo, gente inmune a su carisma. Philipp Von Boeselager, que se conjuró para matarlo, lo encontraba indigno y decía que era repugnante verlo comer: un patán. “Bueno, pero hay que recordar que para muchos alemanes los políticos educados eran los que les habían llevado al Tratado de Versalles y al desastre: tiempos no convencionales requerían líderes no convencionales”.
Había que estar predispuesto para seguir a Hitler, dice Rees, aunque él, el líder, aportaba su intransigencia, su absoluta seguridad de su papel como figura providencial, su habilidad para conectar con las esperanzas y los deseos de millones de alemanes, su descontrolada emotividad y, sobre todo, su contagioso odio. “Una de las cosas más difíciles del mundo es asumir las culpas y responsabilidades propias, todos estamos predispuestos a proyectar nuestras frustraciones sobre el otro, en forma de odio”.
¿Dependía el carisma de Hitler del éxito? “Sí, ese aspecto fue vital. Si alguien dice que va a hacer algo extraordinario y lo hace, la siguiente vez es más fácil tenerle fe. Hitler jugaba fuerte, al todo o nada, y cada triunfo fortalecía su carisma. Muchos militares, por ejemplo, que lo miraban con suspicacia, se rindieron a su genio, a su intuición, el famoso Fingerspitzengefühl, tras la larga serie de victorias que parecían inexplicables. Aunque hoy retrospectivamente no lo veamos así y Montgomery dijera que la regla número uno de la guerra era no invadir Rusia, para la mayoría parecía mucho más increíble vencer a Francia que a la URSS”.
Entonces, ¿cómo sobrevivió su carisma a las derrotas a partir de Stalingrado? “Al revés que Mussolini, Hitler desmanteló las estructuras del estado, así que era más difícil apearlo del poder, además, a los alemanes se les había inculcado el miedo al Ejército Rojo y su venganza, que se iba a producir con la derrota aunque se deshicieran de Hitler, y por supuesto, Hitler incrementó el terror de su aparato represivo en proporción directa a la pérdida de su liderazgo carismático”.
Hitler cultivaba su carisma. “Absolutamente, de muchas maneras pequeñas incluso. Usaba gafas pero nunca se dejaba ver y retratar con ellas. Cargaba una lupa. Hasta fabricaron una máquina de escribir especial con caracteres muy grandes para escribirle los textos que tenía que leer, la Führeschreibmaschine. También estudiaba mucho su imagen en el espejo y practicaba su famosa mirada penetrante”.
Rees señala las diferencias entre Hitler y Stalin en términos de carisma. “Stalin practicaba el carisma negativo, toda la imagen de Hitler le parecía una sandez. Con Stalin no había reglas para evitar ser asesinado. Nadie estaba seguro. En la Alemania nazi estaba claro quienes iban a ser perseguidos por el régimen, en la URSS estalinista no. Stalin unía con el miedo como Hitler con el odio”.
Rees es un hombre afable, acostumbrado a tratar con la gente. Ríe y bromea a menudo pero debajo de esa capa alegre y aparentemente desenfadada se percibe la profundidad de un hombre que lleva años, toda su carrera, enfrentándose a lo peor del ser humano. Para sus libros y famosos documentales de la BBC ha entrevistado a innumerables personas que vivieron la II Guerra Mundial, soldados y civiles, víctimas y verdugos. Cuando le pregunto cuál de todos esos testigos de la barbarie le ha impresionado más, pensando que me dirá que algún miembro de Einsatzgruppen o Kenichiro Oonuki, el piloto kamikaze fracasado, se ensimisma un buen rato antes de contestar: “Toivi Blatt, un judío polaco deportado en 1940 al campo de exterminio de Sobibor, donde toda su familia fue asesinada. Blatt participó en la revuelta de prisioneros de 1943 y logró escapar con un balazo en la mandíbula. Hablábamos sobre lo que son capaces de hacer los seres humanos, y le pregunté qué había aprendido de su experiencia. Me contestó: ‘Solo una cosa, nadie se conoce de verdad a sí mismo’
Un libro revela los privilegios financieros del líder nazi y detalles de su trágica relación con las mujeres
MADRID.- El 30 de abril de 1945, cuando se suicidó a los 56 años disparándose un tiro, Adolf Hitler era un líder derrotado. Y multimillonario. Ante los alemanes se había presentado siempre como un ser austero y abnegado. Un político que renunció a su sueldo de canciller, cargo que ocupó desde el 30 de enero de 1933. Pocos llegaron a saber que revocó la decisión al año siguiente, embolsándose desde entonces su sueldo (29.200 marcos anuales y 18.000 más en concepto de dietas) y el de jefe de Estado al morir, en agosto de 1934, el presidente Hindenburg. Este salario era de 37.800 marcos al año más 120.000 en dietas. El sueldo medio de un alemán: 1.500.
Son detalles de la vida del líder nazi recogidos en el libro Secretos del Tercer Reich, del periodista alemán Guido Knopp. El libro mezcla investigaciones propias con entrevistas a especialistas, biógrafos y familiares de algunos de los protagonistas. El texto llega a las librerías españolas (Crítica) coincidiendo con el 80º aniversario del ascenso de Hitler al poder.
Los autores cifran en 700 millones de marcos la fortuna que amasó el hombre que se presentaba como el salvador de Alemania. Solo una parte de ese dinero tenía un origen claro: su salario y sus incursiones dogmático-literarias. Aunque su autobiografía, Mi lucha, publicado en 1924 por la editorial del partido nazi, vendió más de 10 millones de ejemplares hasta el final de la guerra, el león de su fortuna procedía de donaciones. Desde junio de 1933, los principales industriales del país destinaban trimestralmente un porcentaje de sus costes salariales (0,5%) a un fondo privado al que Hitler tenía acceso ilimitado. La lista la encabezaban Gustav Krupp o Fritz Thyssen pero no faltaban extranjeros.
El estadounidense Henry Ford no olvidó enviar al Führer todos los años el equivalente en dólares a 50.000 marcos como regalo de cumpleaños. El dinero para el dictador y el que iba al Partido Alemán del Trabajo Nacional Socialista se confundían a veces, como si se guardaran en vasos comunicantes. Su riqueza no erosionó el mito de la austeridad porque todo era desconocido para las masas, igual que la exención de pagar impuestos, situación que se hizo oficial en 1939. Esta disposición fiscal extraordinaria es un detalle de la devoción patológica que el nacionalsocialismo desarrolló hacia su líder.
Si sus finanzas permanecieron en la sombra, otro tanto ocurrió con su familia y sus relaciones amorosas. Los rumores sobre su origen judío partieron del error de un especialista en genealogía pero, aun así, no todo estaba claro. Su padre, Alois, nacido en un pueblecito de la zona de Waldviertel (Austria), en junio de 1837, fue inscrito en el registro parroquial con el apellido de la madre, Schcklgruber, y pasaron años hasta que se rectificó su partida de nacimiento por expreso deseo del pariente que lo crió. Ante notario, tres testigos confirmaron que era hijo legítimo de Georg Hiedler, marido de su madre. Apellido que el funcionario copió erróneamente como Hitler. Pese a la rectificación, que resultó crucial (en 1933 comenzó a exigirse a los alemanes el ariernachweis o certificado de ascendencia aria), la sombra de la duda sobre la identidad real de su abuelo paterno le persiguió.
Su familia era importante para Hitler. En primer lugar, tras la anexión de Austria, en 1938, compró las casas en las que había vivido. También dedicó sumas fabulosas a acumular obras de arte con destino a un museo en Linz. Un proyecto en el que embarcó al director de la pinacoteca de Dresde, Hans Posse. El museo nunca vio la luz. Tras la guerra, la fortuna del hombre que había llevado a Alemania a la ruina pasó a manos del Estado bávaro (salvo una parte lograda por su hermana tras larga batalla judicial). De las 4.353 piezas adquiridas para el museo nunca creado, solo el 37% (según el historiador Hanns-Christian Löhr, que se cita en el libro) procede del comercio regular y pasaron al Estado federal. El resto fueron devueltas a los herederos de sus dueños o están a la espera de que sean localizados.
También la vida amorosa de Hitler se adaptó al personaje. Quería dedicarse en cuerpo y alma al elevado destino de una Alemania líder de los pueblos del mundo, por lo que era primordial que se mantuviera soltero. La estudiada escenografía de sus intervenciones públicas le confería un gran poder de seducción sobre las masas, especialmente en las mujeres, que habían sido, desde el principio, las sostenedoras del partido. De ahí la reserva con la que condujo sus relaciones privadas. Las mujeres que le sedujeron, casi todas jovencísimas, se mantuvieron en la sombra.
Como Maria Reiter, que tenía 16 años cuando conoció a Hitler en 1926. La relación fue más bien platónica y el enamorado desapareció enseguida llamado por más importantes tareas. Tampoco se dejó ver inicialmente con Eva Braun, a la que había conocido en el estudio de su fotógrafo personal, Heinrich Hoffmann, y que se convirtió en su amante a principios de 1932. Ambos formalizarían su matrimonio poco antes de suicidarse.
Quien también intentó quitarse la vida fue una admiradora del Führer, la británica Unity Valkyrie Mitford, hermana de la amante del líder fascista británico, Oswald Mosley. Unity se disparó un tiro cuando Reino Unido declaró la guerra a Alemania y, aunque no falleció en el acto, quedó malherida. Murió en su país en 1948. La suerte de los parientes más lejanos de Hitler, que vivían aún en Waldviertel (Austria), no fue mucho mejor. El Ejército Rojo se ocupó de rastrear su pista para detenerlos. Cinco primos lejanos del Führer fueron arrestados, sometidos a intensos interrogatorios y más tarde encarcelados. Solo sobrevivió uno de ellos, llamado, por cierto, Adolf.
Adolf Hitler permitió a sus médicos llevar a cabo todo tipo de pruebas macabras con miles de prisioneros judíos
Desde llevar a cabo esterilizaciones en masa de judíos hasta extirpar el pene para curar la homosexualidad. Sin duda, los científicos de Hitler sembraron el pánico con sus crueles experimentos, los cuales costaron la vida a miles y miles de indefensas víctimas.
Liderados por el «Ángel de la Muerte» Josef Mengele, decenas de médicos alemanes no tuvieron reparos en traicionar su juramento hipocrático en favor del «führer», ávido de conseguir nuevas técnicas masivas para asesinar y conocer las limitaciones del ser humano.
De hecho, a la llamada de Hitler acudieron todo tipo de científicos pertenecientes tanto a las Waffen SS (un cuerpo de soldados de élite creado, entre otras cosas, para la protección personal del líder) como a la Ahnenerbe (una secta ocultista obsesionada con lo paranormal).
Así lo afirma el periodista Óscar Herradón, autor del libro «La Orden Negra. El ejercito pagano del III Reich», editado por «Edaf». «Los experimentos concretos, más allá de los exterminios masivos en las cámaras de gas (…) fueron llevados a cabo no por uno, ni dos, ni tres “doctores de la muerte”, sino por varios centenares de profesionales de la medicina alemana que, de forma inexplicable, se dejaron llevar por la espiral asesina del régimen», determina el experto.
Los inicios: Eutanasia o «muerte por compasión»
Aunque donde se llevaron a cabo un mayor número de experimentos fue en los campos de concentración, también se crearon varios programas para mantener la pureza de la raza fuera de estos centros de exterminio. Uno de ellos fue el de la «muerte por compasión», una forma de eutanasia que se realizó de forma masiva en toda Alemania.
El uso de la «muerte por compasión» se inició en 1938. Ese año, el gobierno nazi recibió una curiosa petición por parte de una familia alemana: solicitaban el permiso para acabar con la vida de uno de sus hijos, el cual estaba impedido. Tras producirse este suceso, Hitler autorizó un programa para acabar con miles de niños con deficiencias.
«Pronto también la eutanasia se convirtió en un medio eficiente para acabar con aquellos que los nazis consideraban lacras sociales. Era habitual que a los miembros de las Juventudes Hitlerianas se les llevara de “excursión” a las instituciones mentales para que vieran la situación en la que se encontraban los enfermos (…). Además, les explicaban el enorme coste que suponía para el Estado mantenerlos con vida», explica el periodista Óscar Herradón en su libro.
Miles de personas fueron asesinadas por su discapacidad
De esta forma, comenzaron los asesinatos en masa, como bien explica el experto: «El Ministerio del Interior solicitó a los médicos y a las parteras que informaran de todos los casos de recién nacidos que mostrasen enfermedades graves (…) como: idiotez, síndrome de Down, microcefalia, hidrocefalia, malformaciones de todo tipo (especialmente de extremidades, cabeza y columna vertebral); y parálisis, incluyendo condiciones de parálisis cerebral».
A pesar de que para poder acabar con la vida de menores se necesitaba el consentimiento paterno, era bastante usual que se ejerciera presión sobre las familias para que acabaran cediendo y enviaran a sus hijos a los centros de muerte diseminados por Alemania. Allí, ya fuera mediante una inyección letal o mediante cámaras de gas, se acabó con cientos de vidas de enfermos no sólo extranjeros, sino también alemanes.
«Lo más escalofriante de todo ello fue el consiguiente “negocio” que los profesionales de la medicina y científicos alemanes vieron en los asesinatos de los discapacitados, cuyos cuerpos servían para sus retorcidos estudios raciales», destaca Herradón. Con el inicio de la guerra, estos escuadrones de la eutanasia recibirían de Hitler la orden de acabar con cientos de prisioneros recluidos en campos de concentración.
Los biógrafos de Adolf Hitler aseguran que en los últimos meses de su vida, estando Berlín cercado, el dictador repetía frecuentemente la frase de Federico el Grande: “Cuanto más conozco a las personas más cariño siento hacia los animales”, probablemente influenciado por el filósofo alemán, Arthur Schopenhauer, quien profesaba un particular sentimiento por los animales, especialmente por los perros.
Aunque muchas sociedades protectoras de animales y organizaciones ecologistas se sientan incómodas, es inevitable señalar que la Alemania de Hitler fue pionera en materia de protección tanto de los animales como de la naturaleza. “En el nuevo Reich no debe haber cabida para la crueldad con los animales”, decía Hitler en un mensaje de profundo cinismo que inspiró la sanción de la ley de protección de los animales (la Reichs-Tierschutzgesetz de 1933), la de caza (Reichs-Jagdgesetz de 1934) y la de protección de la naturaleza (Reichs-Naturschutzgesetz de 1935).
NADA FUE CASUAL. El perfil ecologista del cuerpo normativo del partido nazi tenía un correlato en la conducta de sus altos mandos, quienes, como Hitler, eran vegetarianos, defensores de los animales y protectores de la naturaleza. Y eso era absolutamente coherente con su ideología, ya que el respeto a los animales se fundaba en el valor intrínseco que se le daba a todo ser vivo (biocentrismo), tanto que un animal poseía el mismo o mayor valor que un ser humano (hecho que dependía de su condición racial).
Por su parte la “Naturaleza” (con mayúscula, tal como era concebida por los nazis por su condición de “madre natural”) debía ser protegida integralmente, incluyendo a la especie humana como parte de la misma. De ese modo, defender a la Naturaleza implicaba la defensa de la raza aria, que era la más fuerte y la más preparada genéticamente dentro de la especie humana. Nótese que la ideología nazi encontró un fuerte sustento en el “darwinismo social”, una traslación de la teoría de la “selección natural” de Charles Darwin (la “supervivencia de los más aptos”) en la interpretación de los fenómenos sociales.
Es evidente que el régimen nazi tuvo una fuerte atracción por la ecología. Según Jorge Orduna, “se protegió especies en extinción, se crearon áreas protegidas, se combatió las especies foráneas y se cuidó que el trazado de las más avanzadas autopistas de la época tuviera en cuenta el impacto ambiental, sitios de valor histórico o simbólico, la belleza del paisaje y la armonía con la naturaleza. Todo esto, dentro de una visión mística natural.
En la Alemania nazi, los temas clásicos ecológicos estaban a la orden del día” (1). De hecho, el nazismo y la ecología tuvieron precursores comunes. Uno de ellos, quizás el más notable, fue biólogo Ernest Haeckel (1834-1919), quien definió originalmente a la Ecología como “el estudio de las interacciones de los organismos con su medio ambiente”. Tuvo también su lado oscuro por haber sido fundador de la Liga Monista (Monistenbund), que promovía una “religión de la ciencia” denominada “monismo”, mediante la cual reducía las ciencias sociales y la ética a la biología aplicada. Esta corporación, más que una sociedad científica, fue una usina ideológica en torno de la “pureza racial” y un centro de formación y proselitismo nazi.
¿ELIMINACIÓN O AISLAMIENTO?
Uno de los precursores de la defensa de la naturaleza, el biólogo Walther Schoenichen, se preguntaba sutilmente: ¿Para qué luchar por la preservación de las especies animales y aceptar, al mismo tiempo, la desaparición de las razas humanas a través de un mestizaje generalizado? Su respuesta dio lugar a dos posturas encontradas dentro del establishment nazi, ambas destinadas a evitar el mestizaje y, con ello, conservar pura la raza aria. La primera planteaba la eliminación lisa y llana de los “pueblos primitivos” (considerados “inferiores”).
La segunda, más “benevolente”, proponía su aislamiento (en guetos), con lo cual se preservaba su derecho a la existencia. Esta segunda postura es curiosamente comparable a la que hoy motiva a ciertas ecologistas internacionales a pronunciarse por la defensa de los “pueblos originarios” como sujetos de conservación, como los animales y las plantas, por no decir de aislamiento, o libres de mestizaje.
Tal es el caso de la Reserva Yanomami, creada en 1991 en el límite entre Brasil y Venezuela, considerada por la IUCN (International Union for the Conservation of Nature) dentro de la “Categoría VII, Reservas Antropológicas/Zonas Bióticas Nacionales”, y definida como áreas protegida donde “se permite que continúe el modo de vida de sociedades en armonía con el medio ambiente, sin interferencias de la tecnología moderna”.
Los mismos antropólogos que diseñaron la reserva reconocen que muchos yanomamis estaban dispuestos a cambiar su modo de vida para integrarse y mejorar sus condiciones de vida (a mediados de los años ’80 su promedio de vida era de 30 años). Es probable, sin embargo, que ello haya sido considerado por la IUNC como una “interferencia” a la armónica cultura yanomami con el medio ambiente. Entonces optaron por el “gueto”. Eso sí, con muros verdes de acacias y guayacanes.
(*) Docente. Facultad de Ciencia y Tecnología, Uader.
(1) Orduna, J., 2008. Ecofascismo. Las internacionales ecologistas y las soberanías nacionales. Ed. Martínez Roca, Buenos Aires (p.193).
Ricardo Goñi (*)
La llegada de Adolfo Hitler al poder hace 80 años constituye una “advertencia permanente” para los alemanes y recuerda que la democracia y la libertad no se imponen por sí mismos, dijo este miércoles la canciller alemana, Angela Merkel.
“Hace exactamente 80 años y casi a la misma hora, el presidente Paul von Hindenburg nombraba a Adolfo Hitler canciller del Reich”, recordó Merkel, con un tono solemne, en un discurso pronunciado al conmemorar la llegada del dictador nazi a la cancillería, el 30 de enero de 1933.
Merkel habló en un lugar altamente simbólico, otrora sede de la Gestapo, la policía secreta nazi, convertido ahora un espacio de exposición al aire libre.
“Eso debe ser una advertencia permanente para nosotros, alemanes”, insistió Merkel, que recordó que en ese entonces nadie pensaba que ese pintor austríaco fracasado, autor de un libro de ideas simplistas, permanecería durante años en el poder.
“Los derechos humanos no se imponen por sí mismos. La libertad no es algo natural y la democracia no es evidente”, dijo Merkel al inaugurar en Berlín una exposición dedicada a los seis primeros meses de Hitler en el poder.
“Una sociedad viva y humana requiere hombres que manifiesten respeto y atención por los demás, que asuman la responsabilidad de sí mismos y de los demás”, dijo Merkel.
En su discurso, pronunciado a unas centenas de metros del Memorial del Holocausto, la canciller reafirmó “la responsabilidad permanente” de Alemania por la “ruptura de civilización” que representa la Shoa.
Merkel recordó que a Hitler le habían bastado seis meses “para aplastar toda la diversidad” de la sociedad alemana y destacó además que una gran parte de la sociedad alemana había apoyado “o al menos tolerado” el régimen hitleriano. “El ascenso del nacional-socialismo fue posible porque las élites y amplios sectores de la sociedad alemana participaron en él o al menos lo toleraron”, señaló la canciller.
Como ejemplo, Markel citó la participación de estudiantes y profesores en la quema de libros del 10 de mayo de 1933. Ese día, miles de ejemplares de grandes intelectuales alemanes o germanohablantes como “Karl Marx, Sigmund Freud, Thomas y Heinrich Mann” fueron arrojados a la hoguera.
“Pasó y puede pasar de nuevo”, dijo por su parte el director del centro de documentación al aire libre Topografía del Terror, Andreas Nachama, citando a Primo Levi, un escritor italiano souperviviente de los campos de concentración. “Nos levantamos contra eso. Cada uno en su lugar. En la escuela, en la universidad, en el lugar de trabajo. Todos debemos hacer lo necesario para que eso no se produzca nunca más”, agregó.
Los diputados del Bundestag conmemoraron, por su parte, la liberación del campo de Auschwitz, el 27 de enero de 1945, por el Ejército Rojo.
La escritora israelí y alemana Inge Deutschkron, superviviente de la Shoah, ofreció su testimonio una vez más sobre el régimen nazi. “Casi todos los días había nuevas leyes, directivas y prohibiciones para los judíos”, relató la escritora, de 90 años de edad, que estuvo escondida durante toda la guerra.
El presidente de Alemania, Joachim Gauck, debía homenajear más tarde a la organización de resistencia La Rosa Blanca de los estudiantes de Múnich (sur), detenidos y ejecutados por la Gestapo en 1943.
El 80º aniversario de la llegada de Hitler a la cancillería es objeto de gran interés, al tiempo que el ‘Führer’ sigue siendo una figura omnipresente en Alemania
Por primera vez desde 1945, Alemania encara la posibilidad de reeditar dentro de dos años ‘Mein Kampf’ (‘Mi lucha’), el panfleto ideológico escrito por Adolfo Hitler en 1924.
La manifestación anti-matrimonio/homosexual de ayer por las calles de París, calificada de “consistente” por el propio gobierno socialista, habrá tenido una de sus estridencias mayores sin duda en las declaraciones de uno de los organizadores, joven homosexual representante de una asociación gay opuesta -por razones propias e intransferibles- al proyecto de ley socialista, en las que comparaba nada menos que con la figura de Hitler al actual presidente de la república.
Homosexualidad y nacionalsocialismo (alemán), un tema que no ha dejado de hacer correr ríos de tinta desde el final de la II guerra mundial y los que hará correr a medida que la crecida del lobby homosexual se prosigue y que la crisis (mundial) se agrava proyectando sobre la memoria colectiva la imagen (de espectro o espantajo para algunos) de los años treinta.
El “fuhrer” del III Reich hasta prueba de lo contrario no era homosexual, y abona lo que sostengo -entre otros muchos datos o argumentos- el que de todos los cargos y acusaciones de los que se vería objeto en Nuremberg y en el otro tribunal tamboién (el de la Historia) a seguir, ese sambenito brillase por su ausencia. ¿De donde pues esa imagen pertinaz anclada en la memoria colectiva y persistente y tenaz en muchos de la homosexualidad latente en el régimen nazi?
No son figuraciones mías desde luego en la medida aunque solo sea que la leyenda o el mito se revestido de rostros bien concretos (con nombres y apellidos) El del monje cisterciense secularizado Von Liebenfels, fundador de la revista “Ostara” y acusado de homosexual por los detractores del regimen nazi, y al que se atribuyó ascendencia intelectual sobre el propio fuhrer.
Y sobre todo -mucho más conocido- el de Ernst Röhm jefe de las SA, víctima principal de la noche de “los cuchillos largos” en junio del 34, la mayor crisis interna del régimen nazi, y amigo personal y protector de Adolfo Hitler, en su calidad de oficial superior del ejército -mientras que Hitler en el seno de la institución castrense no pasaría nunca de cabo (por muy decorado por méritos de guerra que lo fuese)-, y del que la homosexualidad publica y notoria fue objeto hasta hoy de un consenso grosso modo generalizado.
En un reportaje que me interesó particularmente sobre la figura de Martin Heidegger publicado en una revista neerlandófona mis primero tiempos de estancia en Bélgica y en el marco de la polémica desatada por aquellos años en torno al (pretendido) filo/nazismo del célebre filosofo se ponía de relieve -datos y pruebas al caonto- la colusión innegable del autor de “Sein und Zeit” con la tendencia mas radical del nacional/socialismo encarnada en la figura del jefe de las SA, como lo ilustran su aceptación del puesto de rector de la Universidad de Friburo en los inicios del régimen nazi y su dimisión posterior tras la caida en desgracia de la tendencia radical, todo lo cual dejaba transparentar, de un lado, la miga o enjundia ideológica innegable de una crisis interna que muchos presentaron en su tiempo como un simple choque de personalidades al interior del régimen nazi, y de otro el aspecto, no tan trivial de la relación entre el radicalismo ideológico de los que preconizaban “una segunda revolución” (¿acaso sexual?) al interior de un regimen en su fase balbuciente como lo era en vísperas de aquella crisis interna el régimen nazi, y el homosexualismo notorio de algunas de las figuras de mayor destaque de aquella, como era el caso de Röhm y de otras dirigentes de las SA, víctimas de represión -o ajuste de cuentas generalizado- en la referida efemérides.
El argumento un tanto sibilino y de apariencias no poco engañosas del joven homosexual presente en la manifestación anti de ayer, lo era -si he comprendido bien lo que quería decir- que el nacionalsocialismo habría acabado discriminando a la minoría homosexual por atribuirle opciones políticas e ideológicas propias al colectivo, politizándola así per se en la medida que hacía de ellos un problema social y político en definitiva, y endosándoles, por vía de consecuencia, opciones políticas determinadas claras y monolíticas.
Tal y como (segun él) el proyecto de ley del gobierno socialista francés estaría haciendo de nuevo en la actualidad y lo seria en la medida que parece arrogarse la defensa del colectivo, excluyendo de oficio por así decir a “los otros homosexuales” que como el joven discrepante no estarían de acuerdo con el actual proyecto de ley y que abogan en cambio por una libertad total sin las exigencias e imposiciones que impone la figura del matrimonio (por muy atípico y abierto a los homosexuales que lo esté en lo sucesivo) Y sin querer entrar “ex profeso” al trapo de la cuestión compleja y enrevesada planteada por el joven militante gay ¿me veré puesto a mi vez en la picota de los oráculos de lo políticamente correcto si afirmo que la crecida del lobby homosexual no deja de plantear un problema (sic) a toda sociedad civilizada de nuestros días, y más en particularmente si cabe a nuestros países occidentales?
El nazismo -se estará de acuerdo conmigo- no creó el problema homosexual por mucho que lo reconociese implícitamente aunque fuera intentando abordarlo por vías divergentes y encontradas que irían de la tolerancia inicial a la persecución clara en una fase mas tardías (ilustrada o inmortalizada en la estrella rosa de seis puntas) Y eso es asi desde luego si se lo compara con el pasado de estigmatización y de ostracismo que el colectivo en cuestión arrastraba a través de los siglos, mayor o menor según las épocas hay que reconocerlo. ¿Obsesión mía -se preguntara aquí alguno- esa crecida, en influencia política y en presión social, del lobby homosexual? Cuestión de prisma o de punto de observación u observatorio tan vez tan solo. Del simple hecho de residir en Bélgica donde vengo residiendo hace ya tanto.
¿Exagero? El actual primer ministro Elio Di Rupo, de ascendencia italiana y homosexual notorio como de todos es sabido, acaba de leer la cartilla -de la lección de moral- a una española todo menos trivial, y me refiero a Fabiola, reina de los belgas, en el marco de una polémica (con un tufo innegable a leyenda negra) aireada con gran estruendo en la prensa belga- de la que aquí ya me habré hecho eco sobre la dotación de los diferentes miembros de la familia real belga y en particular de la persona de la viuda del rey Balduino, que se habrá visto particularmente expuesta -¿a caso hecho?- a las criticas y a los ataques anunciando hace unos días la creación de una fundación privada, colocada a todas luces bajo los auspicios (y supervisión) -¡ay dolor!- de la santa/madre/iglesia. Anticlericalismo, una simple cortada en la estrategia de choque del lobby homosexual que hay que no perder de vista En este y en otros temas que le son íntimamente relacionados.
Como el del aborto. ¡Lo que escuecen, como sea, las lecciones de moral (con moralina) de un homosexual (notorio) a compatriotas! Aunque no me estén particularmente destinada y aunque atañan solo a la moral/finaciera. Tanto (o casi) como me escocieron siempre -todos aquí ya lo saben- las de los papas del concilio
Apenas terminada la Segunda Guerra Mundial en el teatro de operaciones, se inicia la rivalidad entre los Estados Unidos y la URSS. La prioridad de ambos pasa a ser el rápido saqueo del enemigo vencido: el Tercer Reich de Adolf Hitler. Así, el conocimiento tecnológico desarrollado por los científicos alemanes despierta la codicia aunque haya sido fruto de la explotación de una mano de obra en cautiverio en los campos de concentración.
Una parte del estado mayor de los Estados Unidos, sacudida por lo que descubren sus hombres en Dachau, Auschwitz, Dora, ordena recoger la mayor cantidad posible de pruebas con vistas a un proceso de los dirigentes nazis. Por el contrario, otros oficiales del estado mayor consideran que estos criminales son un personal insustituible que conviene poner al servicio del poderío de los Estados Unidos, de modo que el Pentágono pone en marcha una operación para recuperar a los científicos alemanes que hayan trabajado para el Tercer Reich nazi de Adolf Hitler.
Llamada «Operación Paperclip» (Operación clips), se le confía a la Joint Intelligence Objectives Agency (JIOA) [1], que entonces agrupa a todos los servicios de inteligencia militar de los Estados Unidos. Como explicará más tarde su director, Bosquet Wev, «el gobierno se preocupaba por “tonterías” −como los expedientes de los nazis− en lugar de priorizar “el interés de los Estados Unidos, de modo que malgastaba inútilmente sus fuerzas queriendo golpear al monstruo nazi muerto”» [2].
La operación se enfrenta a una gran resistencia proveniente al mismo tiempo de dirigentes políticos y en el estado mayor. La posición del presidente Franklin Delano Roosevelt es clara: rechaza el conceder privilegios a los oficiales de las SS y a los miembros del ministerio alemán de Relaciones Exteriores al ser interrogado sobre el asunto por William Donovan, jefe de la OSS.
Entre las personas así reclutadas por la OSS «algunos tendrán que ser definitivamente juzgados por crímenes de guerra o al menos detenidos por haber participado de forma activa en las actividades nazis», argumenta. Pasando por encima de la orden presidencial, la JIOA toma la decisión de falsificar expedientes militares de los científicos alemanes que se propone sacar con destino hacia los Estados Unidos [3].
Los científicos más codiciados en lo inmediato son los que han constituido la amenaza más fuerte para los Aliados, es decir, los que han concebido los temibles misiles V2, (cohetes supersónicos) en cuya vanguardia está el nazi Wernher von Braun. Con sólo 32 años en 1945, se trata de uno de los más brillantes ingenieros de la época. Desde la década de 1930 trabaja con Hermann Oberth, padre del cohete alemán.
Pasa a formar parte de las SS y del comando personal del jefe de la organización, Heinrich Himmler, antes de obtener el grado de comandante. Durante la guerra trabaja en el centro de Peenemünde en el proyecto de los cohetes V2, construidos en la fábrica Mittelwerk por personal procedente del campo de concentración de Dora.
El mayor de las SS Wernher von Braun en 1943 (círculo rojo). Presentación a los dignatarios nazis del centro de investigación Peenemünde donde fue concebida la «guerra de las galaxias» y realizados los cohetes V2 nazis. Von Braun se convirtió posteriormente en director de la NASA estadounidense.
Tras la victoria de los Aliados, es internado por un tiempo en Garmisch por el equipo del coronel norteamericano Holger Toftoy, quien alberga un proyecto descabellado: reiniciar en la base de Fort Bliss, en los Estados Unidos, el programa coheteril en el que trabajaba von Braun, a quien le encarga además convencer a sus antiguos colegas para unirse en la aventura.
La tarea no es muy difícil: en su mayoría, los científicos corren el riesgo, si se quedan en Europa, de ser conducidos ante un tribunal por «complicidad en crímenes de guerra». Paralelamente, uno de los directores de la JIOA, E.W. Gruhn, se encarga de hacer una lista de científicos alemanes y austriacos de los más calificados para que sean reclutados y trabajen para el gobierno de los Estados Unidos.
Para ello se apoya en Werner Osenberg, quien dirigió la sección científica de la Gestapo encargada de verificar la confiabilidad política de los científicos que trabajaban para el Reich. Los informes y expedientes de la siniestra policía le permitieron a Osemberg hacer una lista de 15 mil nombres de científicos con su filiación política y valor científico. Como lo señala Linda Hunt, este método «favorecía sobre todo la contratación de nazis acérrimos y convencidos» [4].
El programa confiado a von Braun no obtiene inmediatamente los resultados esperados. En junio de 1947 se efectúa el lanzamiento del primer V2 modificado desde la rampa de White Sands Proving Ground, en Nuevo México. El misil, ensamblado a partir de piezas alemanas recuperadas en Mittelwerk, se aleja de su trayectoria inicial para ir a estrellarse del otro lado de la frontera mexicana, a menos de cinco kilómetros de un barrio superpoblado de Ciudad Juarez, lo que obliga a Washington a explicarles inmediatamente a los mexicanos que bajo ningún concepto pretende lanzar un ataque coheteril contra su país.
Nota desclasificada del jefe del Estado Mayor de la US Air Force, del 2 de junio de 1953, en la que hace constar que 820 científicos nazis han sido ya reclutados en el marco del proyecto Paperclip.
El traslado de científicos tan implicados en el aparato nazi no podía producirse sin dificultades. Muchos de ellos sólo aceptaron este «exilio» bajo amenaza de persecución judicial en su país, lo que no es una prueba de confiabilidad. En el mejor de los casos consideran colaborar con un aliado objetivo en la lucha contra la URSS.
En el peor, están decididos a compartir lo menos posible las tecnologías que dominan o a venderlas al mejor postor. Estos problemas son identificados al principio de la operación. Walter Jessel, teniente del ejército norteamericano, fue encargado en 1945 de evaluar la lealtad de los científicos antes de que abandonaran Alemania.
Su informe, basado en los interrogatorios, concluye que Von Braun y sus hombres tratan de ocultar sus informaciones a los oficiales norteamericanos. Según el militar estadounidense, confiar en ellos sería «absurdo». Después de todo, los científicos alemanes estaban hasta hacía poco en el campo enemigo.
A pesar de ello no serán puestos nunca bajo estricta vigilancia por el comandante James Hamill, responsable directo del grupo Paperclip en Fort Bliss: «No sólo (…) los miembros de Paperclip estaban autorizados a un amplio acceso a las informaciones secretas, sino(…) que no había ni toque de queda ni verificación del correo alemán». Además, «las actividades de los científicos en el exterior eran muy poco controladas», lo que da fe de una ligereza increíble o de una confianza ciega que sólo puede explicarse como simple ingenuidad.
Una operación de «interés nacional»
La opinión pública no se inmuta por esta llegada al territorio norteamericano de antiguos científicos nazis, además de haber sido cuidadosamente desinformada al respecto. A finales de 1946 el departamento de Guerra organiza incluso un día a puertas abiertas en Wright Field a fin de presentarle a la prensa una delegación de «sabios alemanes». Los artículos publicados tras esta iniciativa propagandística silencian los antecedentes dudosos de estos brillantes ingenieros.
La ortodoxia del Pentágono quiere que todos sean «pasados por el tamiz». El subsecretario de Guerra Patterson declara «que ningún científico sospechoso de crímenes de guerra ha sido introducido en los Estados Unidos». En realidad, existen importantes diferencias dentro de la propia base de Wright Field, donde varios militares norteamericanos se indignan por tener que trabajar con «criminales de guerra nazis».
Así, Theodor Zobel es acusado de haber «efectuado experiencias con seres humanos cuando dirigía los túneles de pruebas aerodinámicas de Chalais-Meudon, en Francia, información confirmada por un informe del OMGUS, la administración militar norteamericana en Berlín. El experto en carburantes de reactores, Ernst Eckert, ve resurgir su pasado de antiguo miembro de las SA, luego del NSDAP a partir de 1938 y de las SS en 1939. Pero la política del Pentágono es la de proteger al máximo a estos hombres mientras siguan trabajando mientras se va trayendo a otros más.
A partir del verano de 1947, la JIOA lanza una nueva operación titulada «National Interest» (Interés Nacional) que le permite reclutar a toda la gama de científicos nazis, incluso a los que han sido condenados por crímenes de guerra. Esta les propone trabajar para el ejército o para grandes empresas privadas, especialmente para Lockheed, W.R. Grace and Company, CBS Laboratories y Martin Marietta.
Otto Ambros es de los que se benefician con el programa. Director del IG Farben durante la guerra, participa en la decisión de utilizar el Zyklon B (producido por una filial del IG Farben) en las cámaras de gas y escoge el campo de exterminio de Auschwitz para instalar una fábrica. Esto le permite producir, con mano de obra en condiciones de esclavitud, gases asfixiantes que probaba allí mismo con prisioneros antes de extender su uso a los demás campos. Declarado culpable en Nuremberg de esclavización y asesinatos en serie, es beneficiario de la clemencia del tribunal y sólo es condenado a ocho años de prisión.
Durante su encarcelamiento su nombre se mantiene en las listas de contratación de la JIOA, que lo recluta desde su liberación anticipada mediante John McCloy, alto comisionado de los Estados Unidos para Alemania. Entonces es integrado como «consejero» a los efectivos de W.R. Grace Company, Dow Chemical, así como a los del US Army Chemical Corps.
Objetivo la Luna
A pesar de las dificultades encontradas al inicio del programa, la operación Paperclip cumple rápidamente sus promesas en varios campos en los que el estado mayor no vacila en colocar a «sus» científicos nazis en puestos clave. El más emblemático es el de la conquista espacial en el que se destaca todo el antiguo equipo de los V2, que dirige prácticamente la totalidad de las investigaciones.
Elevado al rango de prioridad por el presidente John F. Kennedy en 1961, el envío de un hombre a la Luna es directamente confiado a los ingenieros nazis del equipo de Wernher von Braun, quien se convierte en el primer director del Marshall Flight Center, el centro espacial de la NASA en Huntsville.
Arthur Rudolph es nombrado jefe de proyecto para el programa de la nave Saturno V, la que llegaría a la Luna en 1969. Durante la guerra, como jefe de producción en Mittelwerk, Rudolph estuvo especialmente encargado de determinar el número de horas de trabajo que podían realizar los prisioneros procedentes del campo de concentración de Dora.
Finalmente, el ex miembro de las SS, de las SA y de otras dos agrupaciones nazis, Kurt Debus, se convierte en el primer director del Kennedy Space Center en Cabo Cañaveral. La colaboración de los tres hombres permite a los Estados Unidos realizar una de las hazañas más espectaculares de su historia ya que, el 21 de julio de 1969, Neil Armstrong pisa la Luna, una verdadera coronación para la cooperación científica entre el partido nazi y el estado mayor norteamericano.
Hubertus Strughold. Científico nazi que experimentó con cobayas humanas, generalmente prisioneros de guerra, la resistencia al frío del cuerpo humano, este era el triste final para miles de deportados en el campo de concentración de Dachau. Hubertus Strughold fue reclutado para el proyecto Paperclip.
Sin embargo, no es el único campo en que esta operación da excelentes resultados. A principios de la década de 1950 el ejército de los Estados Unidos lanza un programa destinado a mejorar el conocimiento de la salud de los pilotos y los cuidados a dispensarles en caso de accidente o circunstancias extremas, como el lanzamiento en paracaídas a muy elevada altura. Estas investigaciones son centralizadas en la Escuela de Medicina Aérea de Randolph Field, en Texas, bajo la dirección del general Harry Armstrong.
Varios científicos nazis trabajan junto a él. El más eminente de ellos es Hubertus Strughold, quien, tras haber vivido en los Estados Unidos en el período de entreguerras, se convierte en el responsable del Instituto de la Luftwaffe para la medicina aérea en Berlín. Se trata de un centro siniestro donde científicos han realizado experimentos especialmente atroces con detenidos de los campos de concentración a fin de determinar la resistencia al hielo, a la absorción de agua salada y a la falta de oxígeno. Oficialmente Strughold no habría tenido conocimiento de estos experimentos, sin embargo fueron realizados por sus más cercanos colaboradores:
Siegfried Ruff, responsable de los experimentos de simulación de gran altitud (que volvían completamente locos a los detenidos por la falta de oxígeno) escribió con él un libro sobre salud aérea. Poco faltó para que Ruff también fuera contratado en el marco de Paperclip después de haber sido absuelto milagrosamente en Nuremberg. Aún hoy, el edificio de la US Air Force en San Antonio lleva el nombre de Hubertus Strughold.
Edgewood Arsenal: del gas mostaza al control del cerebro
El Código de Nuremberg, destinado principalmente a prevenir la reedición de los errores nazis, así como las leyes vigentes en la zona norteamericana de Alemania que prohibían a los alemanes hacer investigaciones sobre guerra química, no impidieron al gobierno de los Estados Unidos utilizar los cerebros nazis en el marco de la operación Paperclip. Muy por el contrario.
La ultrasecreta base militar de Edgewood Arsenal, en el estado de Maryland, era desde 1922 el principal centro de investigaciones médicas sobre guerra química en los Estados Unidos. Primero para probar los gases creados por los alemanes durante la guerra, y más tarde los métodos de manipulación psicológica, muchos científicos de la operación Paperclip realizaron experimentos en la misma entre 1947 y 1966, con frecuencia de manera demasiado empírica y utilizando los conejillos de Indias que tenían a mano, lo que no mejoró la imagen de Paperclip, incluso entre el personal científico permanente de la base.
Así, el entonces director científico de Edgewood, el Dr. Seymour Silver, comentaba sus trabajos en los siguientes términos: «Su apreciación general tanto en lo referente a la elección de los sujetos como a los experimentos en sí mismos era errónea, muy mala». Ahora bien, en el campo de los gases de combate, de los gases paralizantes y psicotrópicos, tales métodos tuvieron consecuencias humanas terribles.
Uno de los primeros nazis reclutados en la base es Kurt Rahr, segundo asesino nazi buscado en Alemania tanto por delitos comunes como por su apoyo al III Reich. A pesar de un uniforme desfavorable que no lo consideraba digno de confianza y por lo tanto peligroso para la seguridad de los Estados Unidos, la JIOA envía a este especialista de la electrónica de alta frecuencia a Edgewood en septiembre de 1947, pero no le confían trabajos secretos y es demasiado moderado para el gusto de Hans Trurnit, otro reclutado, importado en 1947, de la élite científica nazi esta vez, que lo acusa de comunista y hace que sea expulsado a Alemania. Profesor titular en la universidad de Kieldu de 1934 a 1940, Trurnit fue adjunto del profesor Holzlöhner, quien realizó experimentos con prisioneros de Dachau durante la Segunda Guerra Mundial relacionados con el frío.
Sin embargo, el principal triunfo de Edgewood en el marco de Paperclip es el químico Friedrich Hoffmann, uno de los primeros en llegar ala base. Este antiguo candidato rechazado por las SA sintetizaba durante la guerra los gases tóxicos y las toxinas para el laboratorio de química de guerra de la universidad de Würzburg y el Instituto de Investigaciones Técnicas de la Luftwaffe. Una vez en los Estados Unidos, es encargado de crear nuevos trajes de protección y antídotos contra los dos gases más mortales creados por los nazis y que posee la US Army, el Tabun y el Sarín, llevados en grandes cantidades desde Alemania a los arsenales norteamericanos.
Con ayuda de los informes sobre las experiencias realizadas en los campos de concentración y de conejillos de Indias seleccionados entre soldados de la base, voluntarios, pero poco informados sobre la realidad de las experiencias, trata de determinar los efectos de estos gases en el organismo. El protocolo experimental es sumario: se transforma una amplia pieza en cámara de gas, en la misma se sitúan animales y soldados a quienes se les pide que retiren su máscara antigases y respiren dosis de veneno hasta que no puedan soportarlo.
El soldado Don Bowen, después de haber visto agonizar en medio de atroces sufrimientos a todos los animales de la pieza, cuenta: «Mi primer reflejo fue no respirar y, cuando finalmente hice una larga inspiración, el gas me quemó la nariz, la garganta y los labios». Numerosos conejillos de Indias fueron así hospitalizados luego de haber respirado pequeñas dosis de gas mostaza o Tabun.
El LSD, arma de guerra psicológica
En 1949 a los científicos de Paperclip en la base de Edgewood se les confía una nueva misión: probar un asombroso psicotrópico que provoca alucinaciones y tendencias al suicidio entre los humanos. Se trata del LSD, descubierto algunos años antes por otro Hoffmann, Albert esta vez, en los laboratorios Sandoz, de Basilea [5]. Según su principal promotor, L. Wilson Greene, su utilización debía hacer posible una guerra más humana.
Al principio el objetivo es determinar si se puede recurrir al LSD y a otros sesenta psicotrópicos para realizar una guerra «psicoquímica» destinada a debilitar a la población y a las tropas enemigas. Pero progresivamente, con el aumento en potencia de la Guerra Fría y la multiplicación de las operaciones de contrainsurgencia, la CIA acapara el proyecto para utilizarlo en la conducción de los interrogatorios y como medio para quebrar la resistencia psicológica del interrogado, provocar disociaciones psicológicas y estados de amnesia [6].
Las fuentes de información de la CIA para la guerra química eran en lo fundamental científicos alemanes que habían trabajado para el IB Farben (la sociedad que producía el gas Zyklon B utilizado en los campos de concentración) como Walter Reppe, su ex químico jefe, a quien los Estados Unidos tratan de captar en vano en 1948 mientras trabaja ya para los británicos. Friedrich Hoffmann inicia un amplio censo de las plantas psicotrópicas para ultimar el «suero de la verdad».
Se dan igualmente importantes dosis de LSD a soldados-conejillos de Indias en Edgewood antes de someterlos a interrogatorios agresivos que provocan en ellos estados de miedo intenso, incluso en algunos casos convulsiones, epilepsia o crisis de paranoia aguda que les dejan numerosas secuelas. Las investigaciones sobre la amnesia condujeron a la utilización del Sernyl (SNA), conocido igualmente como PCP o «polvo de ángel», administrado por vía oral o por aerosol a soldados mientras caminaban sobre una estera rodante.
Accesos de locura intensa, amnesia total y otros estados críticos fueron observados en los laboratorios de Edgewood. Entre los nazis más virulentos de Paperclip participantes en las investigaciones sobre guerra química y psicológica se encontraba igualmente el ex brigadier general Walter Schieber (empleado durante 10 años), quien había supervisado las fábricas de armamentos francesas durante la ocupación, las plantas alemanas que empleaban STO y el programa nazi de guerra química. Encarcelado en 1945 bajo sospecha de crímenes de guerra, salvó la vida redactando informes sobre la guerra química para el US Army tras haberse presentado como testigo vedette en Nuremberg. Fue integrado a Paperclip en 1947.
Entre 1955 y 1975 siete mil soldados fueron utilizados como conejillos de Indias no voluntarios, sometidos a gas, asfixiados y drogados para las investigaciones sobre el control del cerebro.
Un elemento de una política
El final de la aventura es lastimoso. A partir de inicios de los años 70 disminuye el financiamiento militar para los programas científicos de Paperclip. En 1971 las restricciones presupuestarias afectan duramente el programa espacial, especialmente a los ingenieros alemanes. Arthur Rudolph pasa a retiro con la más alta distinción de la NASA, la Distinguished Service Medal.
El mismo año, Wernher von Braun es obligado a testimoniar ante fiscales de Alemania Occidental encargados de investigar los crímenes cometidos en el campo de concentración de Dora. Poco después debe abandonar su sueño secreto de convertirse administrador general de la NASA. En 1974 le corresponde el turno del retiro a Kurt Debus. Diez años más tarde, en 1984, cuando resurgen las acusaciones de crímenes de guerra contra Arthur Rudolph, este último es obligado a abandonar los Estados Unidos para trasladarse a Hamburgo.
En total, los diferentes programas de la Operación Paperclip movilizaron a cerca de 1 500 científicos nazis para luchar contra la URSS y daan fe de la decisión del estado mayor interarmas de los Estados Unidos de colaborar con el partido nazi a pesar del veto del presidente Roosevelt. Esta decisión fue validada posteriormente por el presidente Truman y elevada a nivel de política federal sistemática. Bajo el control del Consejo de Seguridad Nacional son realizadas operaciones paralelas en otros campos para recuperar e integrar a los cuadros nazis, así como a los cuadros del sistema militar japonés, al aparato de seguridad de los Estados Unidos o para emplearlos en las operaciones secretas en el extranjero.
Referencias
[1] La Joint Intelligence Objectives Agency fue creada en 1945, auspiciada por el Joint Intelligence Commitee (JIC), el servicio de inteligencia del estado mayor intejércitos USA. El JIC estaba compuesto por el director de los servicios de inteligencia del ejército, por su homólogo del Navy, por el vicedirector del Air Staff-2 y por un representante del Departamento de Estado. «Records of the Office of the Secretary of Defense» (Record Group 330), sitio del Interagency Working Group.
[2] «US Coverup of Nazi Scientists», por Linda Hunt, Bulletin of the Atomic Scientists, abril de 1985, p.24.
[3] El jefe del estado mayor del US Army era entonces Omar N. Bradley.
[4] L’Affaire Paperclip – La récupération des scientifiques nazis par les Américains 1945-1990, (El asunto paperclip, la recuperación de científicos nazis) libro en francés de Linda Hunt, ediciones Stock, 1995 (1a ed. 1991) Francia.
[5] La utilización de la molécula que Albert Hoffmann había experimentado de forma trivial, esta vez en el marco de las experiencias de Edgewood y luego de la operación «MK ULTRA» para el control de la contracultura y del pensamiento en una persona (lavado de cerebro) lo llevará más tarde a que sea llamado el «niño terrible».
[6] Ver igualmente sobre este tema «Los manuales de tortura del ejército de los Estados Unidos», por Arthur Lepic, Voltaire, 8 de junio del 2004.
Bandera del Movimiento Nacional-Socialista de Chile hasta 1938, basado en la bandera de la Patria Vieja
HISTORIA DE LOS NAZIS EN CHILE
Ideología e inicios
Su ideología se basaba en las doctrinas nacional-corporativistas del NSDAP alemán, con la diferencia de no aceptar el racismo propio de las ideas de Adolf Hitler, ya que para Jorge González von Marées era el equivalente materialista de la lucha de clases impulsada por el marxismo y el consumismo capitalista, además de tener influencias del fascismo italiano y la concepción ideológica portaliana. Opuesto al marxismo y al capitalismo transnacional, el MNSCH consideraba al trabajo como valor fundamental del ser humano.
En un inicio, los miembros del MNSCH (conocidos como nacistas) tuvieron enfrentamientos con miembros de corrientes políticas contrarias, tanto de la derecha liberal como de grupos marxistas y estalinistas, por lo que crean en 1933 las “Tropas Nacistas de Asalto”, cuya labor fundamental fue la protección y disuasión de las fuerzas atacantes, falleciendo en violentos enfrentamientos callejeros cuatro de sus militantes y claramente inspiradas en las SA o Sturmabteilung (‘sección de asalto’) de la Alemania nazi.
Al poco tiempo de ser fundado, este grupo nazi logró penetrar en sindicatos, además en grupos de clase media y clase alta del país, contando en 1935 con más de 20 000 militantes a lo largo del país y teniendo importante presencia en federaciones estudiantiles universitarias. Sus medios de difusión fueron la revista Acción Chilena y el diario Trabajo. En las elecciones parlamentarias de 1937, lograron elegir a tres diputados: el “jefe”, Jorge González von Marées fue electo por Santiago, Fernando Guarello Fitz-Henry por Valparaíso y Gustavo Vargas por Temuco. Sin embargo, Carlos Keller fue derrotado en su postulación por Concepción. Obtuvieron en total un 2,04% de los votos a nivel nacional.
A pesar del rechazo que generaron en el Congreso Nacional y al pronto desafuero de González, los nacistas participaron activamente en algunos proyectos de ley como la creación de lo que sería la CORFO, un impuesto extraordinario a las empresas estadounidenses encargadas de extraer cobre en Chile, el derecho para el voto femenino, la suspensión del pago de la deuda externa y la creación de la zona económica exclusiva en el océano Pacífico.
Las primeras organizaciones de corte nazi-fascistas las podemos encontrar en la historia de Chile manifestadas en la “revista Estudios” y el “Partido Acción Republicana”, por lo cual existía una gran simpatía hacia estas ideas por parte de los militares de nuestro país, siendo su más alto representante el militar chileno Carlos Ibáñez. Como resultado de la crisis mundial de 1929 las condiciones de vida empeoran notablemente, por lo que el gobierno militar de Ibáñez se desmorona en julio de 1931, lo que provoca una crisis política durante dos años, durante la cual nuevas ideologías entre las que resaltan el nacionalismo, el ibañismo (populismo), el socialismo y el constitucionalismo.
Movimiento Nacional Socialista de Chile
Diputado nacista Jorge González Von Mareés
El Movimiento Nacional Socialista es creado en abril de 1932 fundado por el general Díaz Valderrama, Carlos Keller y Jorge González von Marees. En un principio el movimiento se siente atraído por la figura del nazismo alemán, adquiere una ideología antiliberal, antiparlamentaria y antimarxista, además de defender la política racista y antisemita de Hitler.
En los inicios del MNS podíamos leer en un panfleto: “nacismo significa: luchar contra el judaísmo internacional”. A medida que el MNS fue evolucionando como un movimiento chileno, fue alejándose cada vez más de su homólogo desechando su ideología racista y antisemita, e incluso expulsando de sus filas a los miembros alemanes hitleristas. Además en algunas declaraciones del líder del MNS Jorge González von Marees rechaza la idea de un “problema judío” en Chile y señala que su peor error fue haber puesto el nombre Nacionalsocialista a su movimiento, que lo hizo ser catalogado como Hitlerista.
En 1938 el MNS presenta como candidato presidencial a Ibáñez, y considerando las bajas posibilidades de salir electo en septiembre de 1938 el MNS realiza un intento de golpe de estado en el que alrededor de sesenta jóvenes militantes, fueron asesinados por carabineros después de haberse rendido. Después de este hecho el MNS no logra recomponerse pese a cambiar el nombre por Vanguardia Popular Socialista.
Nazismo Militar en Chile
Wilhelm Heye aleman (izquierda), de 1929, en compañía del sobrio general chileno Francisco Javier Díaz Valderrama (derecha), en el vapor Stuttgart
La primera organización de este tipo fue Acción Nacionalista de Chile, formada en 1932 por militares y presidida por Díaz Valderrama, y era de carácter anticapitalista y antisocialista. En la década de 1940 se crean pequeñas organizaciones nacionalistas como la Legión Cívica de Chile, el Frente Nacional Chileno y la Asociación de amigos de Alemania, influyentes en las Fuerzas Armadas. También se crea el Movimiento Nacionalista de Chile, con una marcada tendencia fascista, antagónica al comunismo y al judaísmo.
En 1942 se declara al NSDAP como un peligro para la seguridad del país,ese mismo año el Congreso chileno formó una comisión para investigar las actividades nazis, encontrando una red de espionaje en Valparaíso. En 1944 se informa sobre un intento de golpe de estado contra el Gobierno del presidente Ríos por parte de miembros de las Fuerzas Armadas, policía, grupos relacionados con el militar Ibáñez, apoyados por el gobierno argentino de Perón. Este intento de golpe de estado fue desarticulado y sus cabecillas fueron llamados a retiro sin mayor sanción.
Partido Nacionalsocialista Obrero Chileno (1960-1970)
Franz Pfeiffer
Franz Pfeiffer, funda en 1954 el “Grupo 88”, que distribuyó propaganda nazi en el extranjero. En 1956 Pfeiffer es nombrado representante del Ku-Klux-Klan en Chile, transformándose “Grupo 88” en su filial.
En 1957 el Congreso Nacional realiza una sesión especial a raíz de las denuncias del senador Salvador Allende contra el Klan. Un año más tarde, Pfeiffer junto a otros miembros de su grupo instalan bombas en el estadio macabi y en la sinagoga de Santa Isabel, siendo los cinco integrantes del KKK detenidos.
En 1962 Pfeiffer funda el Partido Nacionalsocialista Obrero, dos años más tarde publican el periódico Cruz Gamada, ese mismo año el local del PNSO es allanado y la organización disuelta. En abril de 1965 la corte dictó sentencia a Pfeiffer por los atentados de 1958 a tres años de cárcel. Asume en su lugar René Rodríguez, director de Cruz Gamada. Pfeiffer sale de la cárcel después de dos años, siendo indultado por el presidente Frei Montalva.
En septiembre de 1969, el entonces director de Cruz Gamada, Temístocles Palazuelos publica una edición en la cual da cuenta de la expulsión de Pfeiffer del partido por “razones de orden moral”. En 1970 muchos militantes se integran a Patria y Libertad desorientados por los hechos. En 1973 Pfeiffer publica clandestinamente El Télex, un boletín de información nacionalsocialista. En septiembre de 1976 Pfeiffer viaja a Argentina como comandante del PNSO, donde firma un acuerdo con su símil de Argentina, fomentando las visitas de miembros del partido en los dos países.
En la década del 80 ingresa al partido el doctor Hugo Lara, que se convertiría en jefe del PNSO. En 1984 Pfeiffer es detenido por declarar públicamente la realización de un encuentro en Concepción, lo cual resultó ser falso. En 1984 después de la muerte de Walter Rauff, Miguel Serrano(líder de la corriente esotérica del nazismo) comenzó a aparecer públicamente, desde ese entonces hasta 1992, después de la muerte de Rudolf Hess la figura de Pfeiffer es reemplazada por la de Miguel Serrano.
El nazismo en la década de los 90
Miguel Serrano
A partir de 1992, Miguel Serrano se retira de la arena pública por causa de una serie de diferencias con los demás dirigentes nazis. Los discursos sobre bases hitleristas en la luna y otros son reemplazados por la semántica resentida y fuertemente antijudía del neurólogo Hugo Lara.
Es una tradición para los nazis chilenos juntarse en el cementerio “el 5 a las 5”. A estos actos asisten skinheads, estudiantes universitarios y algunos destacados académicos como Erwin Robertson (vinculado al atentado del ex comandante en jefe del Ejercito René Schneider durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva, además director de la publicación “La Ciudad de los Césares” que expone las teorías “revisionistas” negadoras del Holocausto). Una serie de grupos ligados al nazismo y separados por diferencias en torno a la figura de Hitler o del general Pinochet realizan actos a distintas horas llevando un grupo menor de adherentes. Un intento fallido de unir a las distintas corrientes nacionalsocialistas fue la llamada Vanguardia Nacionalista de Chile, liderada por el estudiante de leyes David Morales, realiza en forma paralela actos conmemorativos del 5 de septiembre, bajando su perfil antijudío, uno de sus miembros señala “aquí no nos gustan los judíos, pero es mal visto decirlo”.
PATRIA NUEVA SOCIEDAD
EL LIDER: ALEXIS LÓPEZ Director : Revista Pendragón, Centro de Estudios Culturales Arcania, Corporación Ecológica Nueva Era Presidente provisional del Movimiento Patria Nueva Sociedad
Fachada y paraguas de los nazis chilenos PNS pretente erigirse como un organismo de fachada del nazismo chileno, que provea de un paraguas legal “la mayoría de los grupos nazis de Chile” sin importar si son violentistas, antijudíos o racistas. Al ser un movimiento de “carácter federativo” y pretender mantener la “autonomía organizativa” le otorgará a las organizaciones afiliadas a este la independencia necesaria para continuar difundiendo panfletos antijudíos, negando el holocausto e incitando a la violencia, entre otras actividades. Después de todo, las declaraciones serán emitidas en un lenguaje “renovado”.
Características:
OBJETIVOS DEL ENCUENTRO NAZI: El encuentro ideológico internacional de los nazis en Chile, pretende crear una suerte de “Coordinación” nazi a nivel internacional, y lograr la “posibilidad práctica de transformar la Cosmovisión nacionalsocialista en un actor cultural, social y políticamente efectivo”. Delegaciones que participarían en el eventual congreso:
Estados Unidos: Hemos establecido según nuestras investigaciones que grupos provenientes de Perú, Brasil, Uruguay, Argentina, Venezuela y los Estados Unidos. Referente a estas delegaciones podemos destacar los siguientes hechos:
Venezuela: En diciembre del año pasado por medio del libro de mensajes de la revista Pendragón en Internet se publicó una amenaza de muerte dirigida al director de la revista judía “Der Ruf El Llamado” por parte de Daniel Vásquez, vicepresidente de Nueva Sociedad Venezolana, movimiento neonazi que ha comprometido su participación en el Cónclave nazi internacional del año 2.000.
Uruguaya: En enero de este año en Uruguay se llevaron a cabo atentados terroristas que según la información proporcionada por la policía de ese país, están relacionados con el Movimiento neonazi “Frente Nacional Revolucionario” que ha manifestado su voluntad de venir a Chile el próximo año.
Estados Unidos: 14 Words Press, es el movimiento que lidera Katja Lane. Produce folletos racistas y antisemitas que difunde por todo el mundo a través de Internet incitando a la Guerra Racial por la supremacía blanca. 14 Words corresponde a la frase que traducida al español significa “Debemos asegurar la existencia de nuestra gente y de un futuro para los niños blancos”, citada por grupos racistas al rededor de todo el planeta. David Lane, gestor de este movimiento, se encuentra desde 1985 cumpliendo condena por el asesinato del locutor judío Alan Berg. Su activismo ha continuado a pesar de encontrarse tras las rejas.
OBJETIVO DEL PARTIDO POLÍTICO : Tener 5.000 personas para el Partido y el 2002 pelear por las concejalías.
¿Quiénes conforman el PNS?
Alexis López en su intento por “organizar a la mayor cantidad de corrientes nacionalsocialistas de chile ” ha integrado a diversos personajes que adscriben a las más puras doctrinal racistas hitlerianas: antijudíos, skinheads, violentistas, después debemos tomar en cuenta que para ellos: “fin justifica los medios”.
LA HERENCIA DE FRANZ PFEIFFER: EL PADRE DEL PNS
Franz Pfeiffer, chileno, nacido en 1937. En 1956, fue nombrado representante del Ku Klux Klan, la temida organización racista estadounidense, en Chile. Dos años más tarde, Pfeiffer fue encarcelado junto a otros tres jóvenes por haber instalado una fuerte carga de explosivos en la antigua Sinagoga de la calle Santa Isabel. Antes del atentado, los jóvenes nazis ya habían amenazado de muerte a varios miembros de la comunidad judía de la capital.
A la edad de 20 años, Pfeiffer –quien se hacía llamar “el gran dragón”- y sus colaboradores se dedicaba buscar el método criollo de lograr una “limpieza racial”. “Durante 20 años, para mal o para bien, Franz Pfeiffer lideró y condujo a una generación de nacionalsocialistas de la que, quienes escribimos, somos hijos.” Alexis López, Pendragón -del 20 de marzo del año pasado- lo siguiente:
SKINHEADS
LOS HECHOS
Y LAS DECLARACIONES
LAS DECLARACIONES “no queremos que vengan ni tienen nada que ver con nosotros. Creemos que tienen una visión anclada en el pasado…” Alexis López Tapia. Programa “Puntos de Vista” de Nicolás Vergara 8 de julio de 1999
LOS HECHOS Acto realizado por el comité organizador del Encuentro Nazi 5 de septiembre 1998: Un alto porcentaje de los participantes eran skinheads. Pendragón resaltó la “destacada participación en este hecho tuvieron los Skin Heads de Maipú y Puente Alto.” Participación del lider skinhead de “Martillo del Sur”, Elliot Quijada Elliot Quijada, asistió al Encuentro Nacionalsocialistas, como representante de los skinheads de la V región.
En aquella ocasión aprovechó de lucir orgulloso sus numerosas cicatrices, señalando que rechazaba la violencia. Se hizo manifiesta su xenofobia señalando los métodos que deberían utilizarse para expulsar de Chile a peruanos y gitanos. En el sector de avenida Perú, Viña del Mar aparecieron recientemente rayados firmados por Patria Nueva Sociedad que rezaban el lema “Chile sin peruanos ni gitanos” (precisamente esa zona es punto de reunión de numerosos gitanos).
Algunas de las declaraciones que han realizado a en diversos medios de prensa: Felipe Moraga, tesorero de Patria Nueva Sociedad: “Chile y el mundo que se mueren de Judaísmo , compasión y de Derechos Humanos” y continua diciendo:
“merece impunidad esta tribu que en todo el mundo pretende someter las naciones” Mensaje de Internet (VR)
“Me fui interiorizando sobre los principios que animaban a ciertas acciones de carácter judía y especialmente sionista que es el ala más extrema que sostiene el poderío económico mundial. Nadie puede negar que muchos líderes del ambito de la bolsa de las transnacionales pertenecen a este sector. Considero que tiene que haber una reacción del pueblo frente al mundialismo (judío)”…
HITLER: “Somos nacionalsocialista, somos Hitleristas” (Pendragón) Constituye para el PNS una especie de dios, un dios pagano como aspiracíon de todo nacionalsocialista “a superar al ser humano, acercarse a lo divino, ser un dios”(Pendragón).
Cuentan los años desde el natalicio en 1889 comienzo de la “era Hitleriana” reconociendolo como una especie de “dios-mesias, aunque reconocen “que cometió errores”, pero recordemos que el carácter pagano-politeísta reconoce características y defectos humanos en sus deidades. En el Encuentro nazi realizado en Quinteros el 20 de abril de este año (fecha del natalicio de Hitler) uno de los dirigentes, Fernando Kutschel alzó sus brazos al cielo para demostrar su grado de adoración “amado Führer hemos cumplido”.
LA RAZA
Según el PNS la posibilidad “no existen ni razas ni seres superiores en el planeta, solo razas diferentes”. PNS plantea políticas de estado que estén basadas en las “diferencias biológico culturales”. Es muy dificil purificar la raza chilena mestiza “introducir solo una variación genética en la población,implica que ni siquiera en 500 generaciones podrán eliminarse los alelos recesivos”
ANTIJUDIOS
LOS PROTOCOLOS DE LOS SABIOS DE SIÓN
Obra plagiada y publicada por Sergei Nilus, contiene el supuesto plan de dominación mundial de los Sabios de Sión expuesto en una asamblea. El texto sería el plan judío como inicio de la lucha de clases, del liberalismo, el oro en manos judías, la prensa, etc., causarían el desastre mundial y darían inicio a la dominación judía. En 1917, Sergei Nilus afirmó qué el texto en cuestión procede del Congreso Sionista realizado en Basilea, Suiza en el año 1897.
La obra de Nilus causó gran impresión en el Zar Nicolás II quién quedó convencido de que la revolución comunista era parte del macabro plan. En 1917, al descubrirse que los protocolos eran sólo una burda falsificación, fue retirada de circulación en Francia y Rusia. Al subir el comunismo en Rusia, se volvió a publicar los protocolos pese a las protestas judías. El corresponsal del Times de Londres Phillip Graves, demostró que los protocolos eran una adaptación de la sátira del abogado Maurice Joly contra la política de Napoleón III. Henry Ford publicó los protocolos promoviéndolos.
El estudio de Graves desacreditó a los protocolos hasta la llegada de los nazis que difundieron la obra a millones de lectores. En 1934 se celebra un juicio internacional contra 2 nazis acusados en Berna de distribuir literatura impropia demostrando que los protocolos eran un total fraude.
Sionismo como conspiración: El problema de si el PNS es un grupo antijudío o antisionista corresponde simplemente un problema de semántica formal tal como lo señal En primera instancia debemos entender que existen conceptualmente 2 tipos de antisionistas -Quienes son contrarios al establecimiento del estado de Israel, o a sus políticas internacionales en materia del combate al terrorismo o los métodos Derechos humanos.
Posición que compartían partidarios del régimen de la URSS, comunistas, entre ellos judíos, y partidarios de los enemigos de Israel entre otros. -Los judíos que forman parte de una “organización que pretende organizar, facilitar o participar en la concretización de los planes conspirativos descritos en los Protocolos de los Sabios de Sión”(ver anexo). Los llamados “Protocolos de los Sabios de Sión” son un factor principal para la doctrina nazi. Según las teorias nazis, los judíos no solo eran una fuerza satánica, “los judíos, más precisamente los sionistas, querían dominar el mundo y esclavizar a todas las demás naciones”.
Estos planeaban “la masacre de los pueblos germánicos, especialmente de la nación alemana”. Númerosos artículos publicados en Pendragón justifican el accionar nacionalsocialista como una método efectivo de combatir al “sionismo conspirativo”, algunos ejemplos: -”Los Siervos del señor Oscuro”: Alude a quienes “gobiernan los destinos de nuestro planeta”, incluye una lista de judíos destacados que formarían parte de la “gran conspiración judía de dominio mundial”. -“El Mejor Aliado del Sionismo es el nazismo antijudío”: Explica los fundamentos del ataque a los judíos como conspiradores y no por motivos raciales -Pendragón en Internet: “hay que aceptar de una vez que NO se puede usar un lenguaje ahora como en los años ’30”, continuando “los textos clásicos del NS sobre temas raciales deben ser reescritos de forma que no dejen dudas sobre que sus ataques son contra el Sionismo y las minorías dirigentes de las organizaciones judías extremistas y agresivas, y no contra el pueblo judío en su conjunto por motivo meramente racial” Ramón Bau, director Mundo NS
EL PLAN ANDINIA
El “Plan Andinia” pasaría a ser la aplicación de los “Protocolos de los Sabios de Sión” a Argentina y Chile. Se basa sobre la tergiversación de los objetivos planteados por el padre del sionismo político Teodoro Hertzl sobre la creación de un Estado judío. Hertzl buscando una solución viable para la instauración de un estado hebreo mencionó que éste podría situarse en algún lugar deshabitado del planeta: la Patagonia argentina, o incluso Uganda, proposición que fue tajantemente rechazada en las convenciones sionistas dado el interés que el pueblo judío en general era un retorno a la “Tierra Prometida”, en aquella época bajo dominio británico.
El Plan Andinia hace su aparición en Argentina cuando en 1971 un profesor de economía de la Universidad de Buenos Aires, Walter Beveraggi Allende, difunde el supuesto complot: “los judíos quieren desmembrar la Patagonia de Argentina y parte del territorio chileno para crear allí otro Estado judío.” Su denuncia fue llevada a la Confederación del Trabajo y a diversos medios periodísticos. Cuatro años después Beveraggi publicó “La inflación argentina”, en cuya tapa la Argentina aparecía crucificada con estrellas de David por el estereotipo de un judío.
El periodista Jacobo Timerman narró que cuando era interrogado por la dictadura militar de los años ochenta, se le exigían detalles del Plan Andinia. Númerosos artículos publicados en Pendragón justifican el accionar nacionalsocialista como una método efectivo de combatir el llamado “Plan Andinia”, algunos ejemplos: -”Vacaciones en la tierra prometida”: Alude a la visita de mochileros israelíes como método probatorio de la existencia del Plan Andinia -“Chile Despierta”: “Y sirva esta misma advertencia a quienes gracias al poder de dinero, adquieren territorios bajo el disfraz de fines ecológico” (en referencia a Tompkins), culminando “Nuestra sangre pesa más que el oro, y ningún plan Andinia ni afán expansionista podrán nunca contra ello. -“Andinia: Hacia una profecía autocumplida”: Relata cómo se desarrollará el plan Andinia. Incluye mapas de la “Republica de Andinia” y su capital “Nueva Jerusalem” (ver anexo)
LA UTILIZACIÓN DEL 5 DE SEPTIEMBRE
“El único objetivo de los grupos que hoy conmemoran el 5 de septiembre es el de reivindicar el nazismo alemán y la figura de Hitler cuya ideología no representa la bandera de lucha por la cual murieron los cámaradas el 5 de septiembre de 1938”. Enrique Zorrilla, ex miembro del MNS en una entrevista aún no publicada en la revista Der Ruf. Así describe este ex miembro del MNS la utilización que realizan los nazis de los nacistas chilenos. Aunque parezca un sutilismo, es importante hacer una diferencia entre estas corrientes ideológicas. El nacismo chileno (MNS) jamás utilizó el emblema de la svástica y sólo en sus principios – en muy esporádicas ocasiones- tuvo un discurso antisemita. Nunca atentó contra la comunidad judía ni se mostró partícipe de una política de segregación racial. La utilización de la fecha del 5 de septiembre como estandarte del nazismo hitlerista responde a motivos estratégicos de quienes pretenden establecer raíces y mártires de origen chileno al nazismo europeo de Hitler.
PNS, PINOCHET Y SUS PARTIDARIOS
PNS no se reconoce como partidario del régimen militar puesto que “ell régimen militar refundó el sistema democrático-liberal”.
Defensa de Pinochet:
-”Como nacionalsocialistas amamos a Chile ante todas las cosas, y esta por ende, no es una defensa de la persona de Agusto Pinochet.”
-Si Pinochet debe ser juzgado, Pinochet debe ser juzgado en Chile
-Los que atacan y defienden a Pinochet tienen en parte razón.
5 de septiembre 1998 : Sentado en primera fila y al lado de Alexis López, vestido de riguroso negro, bigotito estilo Führer y un brazalete con svástica, se encontraba un personaje llamado Juan Pablo Delgado. Poco menos de dos meses después, Delgado apareció con un grupo de jóvenes en la manifestación central en defensa de Pinochet, realizada en Apoquindo. Se presentó como presidente de las “Juventudes Hitlerianas”, y anunció que se encontraba contactando a organizaciones nazis de España e Inglaterra para coordinar la defensa del senador vitalicio.
CAMBIO DE SIMBOLOGÍA: DOS MENSAJES, DOS OBJETIVOS
El cambio de simbología del movimiento Patria Nueva Sociedad pretende enviar 2 mensajes diferentes a públicos distintos: -La Rueda solar, con los colores de la bandera Chilena: Es un simbolo nazi-racista(los colores chilenos son la innovación) utilizado por diversas organizaciones en el mundo. No es un símbolo conocido por la sociedad no vinculada al tema nazi por lo tanto no contiene el peso de la repulsión que causa el ver una svástica, sin embargo es reconocido por los nazis como un símbolo que los identifica. (?) -El saludo romano que tradicionalmente utilizan los partidarios del nazismo, ha sido cambiado por el de un saludo con 3 dedos, que si bien no es conocido por la sociedad no-nazi, era utilizado como gesticulación para el juramento de las SS las tropas de elite del Tercer Reich.
El doble mensaje es claro: Sociedad no nazi: No somos tan peligrosos, somos renovados… Partidarios del nazismo: ¡Somos los mismos, aquí estamos!
MÉTODOS DE NEGACIÓN, RELATIVIZACIÓN O MINIMIZACIÓN DEL HOLOCAUSTO:
Los negadores del holocausto son mal llamados revisionistas: Los revisionistas son una corriente de historiadores que estudiaron el fenómeno de la primera guerra mundial, cuestionando la completa culpabilidad de los alemanes en el conflicto bélico.
Ellos eran historiadores rigurosos que utilizaron documentación existente para revisar la historia y formular o refutar algunos puntos que estaban en discusión. El holocausto no es un fenómeno en discusión en terminos de su plena existencia, existen investigaciones con respecto a temas puntuales: personajes, hallazgos, etc. El mal llamado “revisionismo” constituye la pseudo corriente histórica integrada por neonazis o personas afines al mundo islámico extremo que niega, relativiza, o minimiza el Holocausto: proceso sistemático e industrial de aniquilación de aproximadamente seis millones de judíos durante la Alemania de Hitler, con el objeto de absolver a los culpables, quitar la mancha histórica que carga el nacionalsocialismo y convertir al nazismo en una doctrina válida en el campo de la política.
El mensaje implicito del revisionismo: El holocausto es una invención, una “macabra conspiración” principalmente llevada adelante por “el sionismo y sus aliados” destinada a “poner al pueblo judío como víctima que le permita: legitimizar la creación del Estado de Israel, la obtención de grandes cantidades de dinero en concepto de indemnizaciones y otros beneficios”. Según ellos: “no existieron las cámaras de gases, los testimonios de las víctimas judías no son válidos ni siquiera los de sus vergudos nazis(?) que solo fueron obtenidos a por medio de la ‘tortura’ o como ‘la imnosis’
El revisionismo pasó por varias etapas de desarrollo. En un principio, los revisionistas negaban el holocausto por completo: “no existieron los campos de concentración”, “no hubo política de exterminio”, y sus panfletos de difusión contienía fuertes alusiones antijudías, en un lenguaje que era facil identificar a sus autores. A medida que fue avanzando el tiempo, los discursos fueron perfeccionandose y haciendo la falacia cada vez más creible.
Es así como con una mezcla de cálculos y estudios pseudocientíficos se pretende demostrar que no fue posible un genocidio de 6 millones de judíos. Las recientes declaraciones de la Iglesia en diversos lugares del planeta, el reconocimiento público de distintos países y organizaciones, los documentales y la difusión de la tragedia, limitaron el fenómeno del negacionismo a la relativización o minimización del Holocausto. Las organizaciones nazi-racistas adaptan su lenguajes según las legislaciones del país donde surgen.
Es el caso de los paises donde las legislaciones son más severas, o donde la negación rotunda no tiene cabida –como es el caso de Chile-, los movimientos neonazis se refieren al Holocausto en forma anexa “no nos interesa el tema” (López) o las famosas declaraciones de Jean Marie Le Pen donde las cámaras de gases “no son un tema que he estudiado, pero creo que constituye un detalle en la historia de la Segunda Guerra”, validando la posición de los revisionistas como una postura más “una de las escuelas históricas”(López), minimizándolo “reconocemos las violaciones a los derechos humanos en la alemania de Hitler”… “me da lo mismo 1 o 10 millones”(López), etc.
En un programa radial que realiza la Federación de estudiantes de la Universidad de Chile, Alexis López recibió una dura reprimenda de un “camarada” llamado Adolfo Robles, que al parecer no ha entendido el contexto y las aspiraciones del PNS. Sin embargo, estas afirmaciones son de gran validez para entender cuales son sus pensamientos:
“[López]Como publicista utilizó el 5 de septiembre durante años “publicó pendragón como nazi, yo me pregunto como un hombre de más de treinta años deja de ser nazi, de un día para otro. El sabe positivamente, que el holocausto es mentira, el sabe que existe el informa Leuchter. Toda esa inconsecuencia es indignante…Le hacen el juego a los judíos”
Una investigación reabre la supuesta existencia de un hijo de Adolf Hitler en Francia concebido durante un breve romance. El documental «Los hijos de Hitler» retrata la carga psicológica y moral que ha perseguido a los descendientes de la cúpula nazi durante toda su vida.
I. Blanco . Praga.
La historia oficial retrata a Adolf Hitler, detonante del conflicto bélico más sangriento que ha conocido la Humanidad, como un mujeriego que, además de numerosas relaciones extramatrimoniales, se casó en dos ocasiones, pero sin dejar descendencia.
Sin embargo, una reciente investigación promovida por la revista francesa «Le Point» ha destapado la supuesta existencia de un descendiente del « Führer» en Francia. Según los documentos, el hijo de Hitler habría sido engendrado durante la estancia de éste en el país galo en 1917, en plena Primera Guerra Mundial.
El autor de «Mi lucha» entabló una relación sentimental con una joven en Fournes-in-Weppe (cerca de la ciudad de Lille), aunque nunca llegaría a conocer la existencia del producto de aquel noviazgo. La identidad de la supuesta madre es Charlotte Lobjoie, por entonces de 16 años, que se interesó por un joven soldado que pintaba en un campo de heno.
El fugaz romance concluyó con el regreso al frente de Seboncourt, al norte de la región Picardy. Charlotte daría a luz en marzo de 1918 a un niño que dejaría en adopción. El vástago, marginado por ser «hijo de un boche», recibió el nombre de Jean-Marie Loret y se criaría posteriormente en el seno de una familia francesa de clase media.
En 1939, tras licenciarse como abogado, Jean-Marie combatiría al régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial, ajeno a los lazos con Hitler. No conocería hasta años después a su madre biológica, quien le confesó antes de su muerte, a principios de los años 50, la identidad de su progenitor. Loret emprendió una investigación de dos décadas para constatar la historia, un proceso que incluyó referencias históricas y pruebas biológicas.
En 1981, Jean-Marie escribió el libro «Tu padre se llama Hitler», que repasa la evolución de su historia personal. «Cuando tu padre estuvo allí, le encantaba llevarme a dar paseos por el campo. Unos paseos que terminaban mal generalmente.
Tu padre, inspirado en la naturaleza, se arrancaba con discursos, los cuales no comprendía. Como no se podía expresar en francés, lo hacía en alemán. Se dirigía a un auditorio ausente», indica en uno de sus pasajes.
Charlotte habría recibido dinero ya siendo Hitler dueño y señor del Gobierno germano. Algunas de las pinturas del soldado también fueron encontradas en el ático de la casa.
Jean-Marie Loret fallecería en 1985 sin el reconocimiento de los historiadores. Ahora, el abogado de la familia, François Gibault, ha reabierto el caso.
«Los niños de Hitler»
La película «Los niños de Hitler» documenta con testimonios reales la situación vivida por los descendientes de los dirigentes nazis, con el peso de la idea de que su padres, abuelos u otros parientes fueron responsables de algunos de los crímenes más atroces jamás perpetrados.
Entre los testimonios recogidos por el director israelí Zeevi Chanoch está el de Bettina Goering, sobrina nieta de Herman Goering, ideólogo del exterminio judío. «Yo heredé su mierda», dice Bettina, que vive aislada en una zona rural de Nuevo México: «Mi nombre siempre fue una carga muy pesada», reconoce. Bettina y su hermano se sometieron voluntariamente a la esterilización «para que no haya más Goerings», afirma en el documental.
Niklas Frank, hijo del prócer nazi Hans Frank, Gobernador General de Polonia y cuyo padrino fue el propio Adolf Hitler, se afana en explicar en las escuelas alemanas sus propias experiencias. Su padre fue ahorcado después de los juicios de Núremberg.
Monika Goeth, cuyo padre Amon Goeth fue el comandante del campo de concentración de Plaszow (encarnado en la película «La Lista de Schindler» por el actor Ralph Fiennes), comprendió el verdadero rostro de su pare después de ver la película: «Fue como ser golpeado».
Rainer Hoess, nieto del comandante de Auschwitz entre 1940 y 1943, Rudolf Höss, pasó su infancia en una villa de lujo junto al campo de exterminio jugando con coches de juguete hechos por los presos. «Cuando investigué y leí sobre los crímenes de mi abuelo, terminé destrozado», dijo Rainer.
Cuando era joven intentó suicidarse en un par de ocasiones; posteriormente sufriría tres ataques cardiacos y de asma, una salud débil que empeoró cada vez que se hurgaba en el pasado nazi de su familia.
«Vista desde afuera, la tercera generación lo ha tendido todo prosperidad, acceso a la educación, paz y estabilidad. Aun así crecieron con muchos secretos no revelados, sintieron la carga del silencio en sus familias que en ocasiones iba acompañado de una falta de calidez emocional y vagas ansiedades», asegura Sabine Bode, autora de varios libros sobre el peso del Holocausto en las familias alemanas.
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