
Jesús Segovia, malagueño de 43 años, trabaja en Endesa en Santiago de Chile en el departamiento de Selección Internacional, Desarrollo, Gestión del Talento en la dirección General de Latinoamérica
Jesús Segovia Sánchez. Malagueño, 43 años. Hace más de uno su empresa, Endesa, le propuso irse a trabajar a Chile dentro de un Plan de Desarrollo Internacional. Desde Sevilla, donde trabajaba en Selección y Formación para España pasó a desempeñar funciones de Selección Internacional, Desarrollo, Gestión del Talento, entre otros, dentro de la Dirección General de Latinoamérica con sede en Santiago de Chile, desde donde se coordina Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Perú. Desde entonces ha estado en el país en este cargo y viajando en su tiempo libre.
-¿Qué está haciendo en Chile? ¿Cuánto tiempo lleva?
-Trabajo como Especialista en Gestión del Talento coordinando la Selección Internacional del Grupo ENEL – Endesa en los países indicados. Al mismo tiempo diseño y hago seguimiento del Plan de Gestión del Talento para incrementar nuestra Imagen de Marca Empleadora en la zona y todas las acciones que permitan la captación y fidelización de talento para la compañía. Otras funciones importantes son la elaboración de Planes de Desarrollo de directivos y potenciales directivos. Llevo de forma estable desde Enero 2012 con unas estancias previas en Diciembre y Septiembre de 2011. También he estado cursando desde abril a diciembre un Máster de Coaching Ontólogico con Newfield de Julio Olalla, una eminencia a nivel mundial en este campo, que permitió conocer en profundidad a los chilenos.
-¿Qué es lo que más le ha sorprendido del país?
-Me ha sorprendido que en algunas cosas parece un país europeo en Sudamérica: la seriedad en el trabajo, la disciplina, la seguridad, la organización, las acciones contra “el choriceo” de los políticos,…. Desde el punto de vista de su gente, no se muestran alegres, les cuesta expresar sus emociones, no ocurre como otros países de la zona donde les gusta más disfrutar de la vida, aquí valoran más el deber y trabajar. Es un país en crecimiento en el que se ven “muchas grúas de obra” como hace años en España, que en el ámbito social debe mejorar para poder prestar las atenciones básicas de una forma más generalizada sin tantas diferencias sociales. No obstante, tiene mucho dinamismo. Para el turismo, es un país de paisajes, no de ciudades, con una amplia variedad: desierto, montaña, lagos, playa, paisajes polares,…
-¿Cómo se ve España desde allí?
-Con curiosidad y sorpresa. Curiosidad porque ven que ahora la crisis está en el otro “lado del charco”. También les ha permitido ratificarse en su forma de plantear la economía, con menos partidas sociales o que disminuyan las brechas sociales, al considerar que ese exceso de ayudas del Estado son las que han provocado esta situación. También se encuentran sorprendido del éxodo de españoles en Santiago. Valoran la capacidad de trabajo, creatividad e iniciativa del español.
-¿Qué es lo que más se echa de menos?
-Por supuesto que echo de menos a mi hija y a mi familia; también a los amigos. Afortunadamente la tecnología te permite mitigarlo, también encontrar a muchas personas y amigos de distintas nacionalidades (española, uruguaya, chilena, peruanos…) con las que vives el día a día, disfrutas del ocio o el relajo después del trabajo… Otro punto importante es la gastronomía, que aquí es un poco pobre en relación a la variedad y el valor que le damos al buen comer en España. Menos mal que me gusta cocinar y hago platos españoles en casa invitando a amigos o a restaurantes españoles que están abriendo sus puertas, incluso con boquerones fritos o cazón en adobo. Los boquerones los traen congelados desde Málaga.
-¿Se conoce más Málaga desde que Pellegrini es entrenador del Málaga?
-Sí se la conoce. Cuando me preguntan de dónde soy, he tenido que cambiar lo de ‘de Málaga de Picasso’ o Antonio Banderas, por la Málaga de Pellegrini. En ese momento nos sitúan en el mapa. Un día un compañero de trabajo me comentó: “¡qué bonita es Málaga!”… y todo por un reportaje en el Telediario de máxima audiencia por la presencia de Pellegrini e Iturra en el equipo. Como anécdota, puedo decir que incluso he visto a niños con la camiseta del Málaga. Vi a uno de seis años y pensaba que era de la selección argentina, pero, no, era del Málaga. Emociona ver el escudo y los colores por el extranjero en un niño chileno.
-¿Cree que existen oportunidades laborales ahora en el país para los españoles que quieran buscarse la vida fuera?
-Cada vez está más limitado por el éxodo que se ha producido, pero también hay oportunidades tanto de montar empresas (están viniendo muchos emprendedores españoles en los sectores de las tecnologías, construcción, minería,…) También están abriendo en la zona consultoras de recursos humanos. Las oportunidades no son sólo en Chile, sino en todos los países de la región. Pienso que lo malo para un país no son las personas que buscan trabajo fuera, sino las que se quedan sin trabajar en el suyo. Se ha producido mucha crítica respecto la salida de los españoles para encontrar trabajo fuera.
Está claro que lo ideal es que esas personas aporten sus competencias y conocimientos en nuestro país, pero su salida también puede aportar entrada de capital, nuevas ideas, nuevos negocios, mayor apertura de nuevos mercados, enriquecimiento personal y profesional que luego pueden aplicar en España. Las que se van más tarde o más temprano vuelve, con nuevas visiones, contactos, experiencias,… aplicables en tu país, que lo enriqueces con tus competencias, las otras son sólo una carga. También para darte cuenta que aquí en Sudamérica hay muy buenos profesionales, con una alta preparación y que debemos ser más humildes los europeos con ellos, adaptándonos a sus ritmos y formas de hacer.
-¿Qué consejo daría para los que vayan a Chile? Pueden ser tanto para aclimatarse al país, para entender la forma de vida allí, el carácter de los chilenos..
-Primero, no son personas muy expresivas. He tenido la suerte de hacerme amigos chilenos, cuando lo logras son muy buenos amigos, pero les cuesta expresar sus sentimientos. Piensan que los españoles estamos todo el rato enfadados porque expresamos nuestros enfados, cosa que a ellos les resulta prácticamente imposible. Tienden a ser más retraídos, les gusta conocer que hacen lo demás pero son muy protectores de su intimidad y su mundo, parecen que tienen dos mundos de vida. La forma de hablar del chileno es menos bonita que el resto de los países, con muchos neologismos o introducciones del inglés. Tienen modismos como “al tiro”, “cachai”, “weon”, entre otros. Y hay palabras normales en español que tienen otro significado aquí.
-¿De qué forma cree que le marcará esta experiencia en el extranjero?
Me servirá desde el punto de vista personal para ampliar mi visión del mundo, de relacionarme con otros, de abrir mentes y abandonar el “ombliguismo” y, al mismo tiempo, la imagen acerca de la calidad del trabajo del español. Respecto el ámbito laboral, para incrementar mi visión de la compañía, mayor visibilidad personal y poder optar a mejoras profesionales, un desarrollo profesional dentro de la compañía.
http://www.diariosur.es/20130212/local/malaga/chile-sorprenden-ahora-exodo-201302120026.html
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