Alemania deplora a Hitler 80 años después de su llegada al poder

1 02 2013

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La llegada de Adolfo Hitler al poder hace 80 años constituye una “advertencia permanente” para los alemanes y recuerda que la democracia y la libertad no se imponen por sí mismos, dijo este miércoles la canciller alemana, Angela Merkel.

“Hace exactamente 80 años y casi a la misma hora, el presidente Paul von Hindenburg nombraba a Adolfo Hitler canciller del Reich”, recordó Merkel, con un tono solemne, en un discurso pronunciado al conmemorar la llegada del dictador nazi a la cancillería, el 30 de enero de 1933.

Merkel habló en un lugar altamente simbólico, otrora sede de la Gestapo, la policía secreta nazi, convertido ahora un espacio de exposición al aire libre.

“Eso debe ser una advertencia permanente para nosotros, alemanes”, insistió Merkel, que recordó que en ese entonces nadie pensaba que ese pintor austríaco fracasado, autor de un libro de ideas simplistas, permanecería durante años en el poder.

“Los derechos humanos no se imponen por sí mismos. La libertad no es algo natural y la democracia no es evidente”, dijo Merkel al inaugurar en Berlín una exposición dedicada a los seis primeros meses de Hitler en el poder.

“Una sociedad viva y humana requiere hombres que manifiesten respeto y atención por los demás, que asuman la responsabilidad de sí mismos y de los demás”, dijo Merkel.

En su discurso, pronunciado a unas centenas de metros del Memorial del Holocausto, la canciller reafirmó “la responsabilidad permanente” de Alemania por la “ruptura de civilización” que representa la Shoa.

Merkel recordó que a Hitler le habían bastado seis meses “para aplastar toda la diversidad” de la sociedad alemana y destacó además que una gran parte de la sociedad alemana había apoyado “o al menos tolerado” el régimen hitleriano. “El ascenso del nacional-socialismo fue posible porque las élites y amplios sectores de la sociedad alemana participaron en él o al menos lo toleraron”, señaló la canciller.

Como ejemplo, Markel citó la participación de estudiantes y profesores en la quema de libros del 10 de mayo de 1933. Ese día, miles de ejemplares de grandes intelectuales alemanes o germanohablantes como “Karl Marx, Sigmund Freud, Thomas y Heinrich Mann” fueron arrojados a la hoguera.

“Pasó y puede pasar de nuevo”, dijo por su parte el director del centro de documentación al aire libre Topografía del Terror, Andreas Nachama, citando a Primo Levi, un escritor italiano souperviviente de los campos de concentración. “Nos levantamos contra eso. Cada uno en su lugar. En la escuela, en la universidad, en el lugar de trabajo. Todos debemos hacer lo necesario para que eso no se produzca nunca más”, agregó.

Los diputados del Bundestag conmemoraron, por su parte, la liberación del campo de Auschwitz, el 27 de enero de 1945, por el Ejército Rojo.

La escritora israelí y alemana Inge Deutschkron, superviviente de la Shoah, ofreció su testimonio una vez más sobre el régimen nazi. “Casi todos los días había nuevas leyes, directivas y prohibiciones para los judíos”, relató la escritora, de 90 años de edad, que estuvo escondida durante toda la guerra.

El presidente de Alemania, Joachim Gauck, debía homenajear más tarde a la organización de resistencia La Rosa Blanca de los estudiantes de Múnich (sur), detenidos y ejecutados por la Gestapo en 1943.

El 80º aniversario de la llegada de Hitler a la cancillería es objeto de gran interés, al tiempo que el ‘Führer’ sigue siendo una figura omnipresente en Alemania

Por primera vez desde 1945, Alemania encara la posibilidad de reeditar dentro de dos años ‘Mein Kampf’ (‘Mi lucha’), el panfleto ideológico escrito por Adolfo Hitler en 1924.


http://www.swissinfo.ch/spa/suiza_y_el_mundo/internacional/La_llegada_de_Hitler_al_poder_hace_80_anos_es_una_advertencia_permanente.html?cid=34868582





Espiral ascendente en matratos a ancianos en Chile

27 12 2012

anciana-maltratoSantiago de Chile, 25 dic (PL) Las denuncias de maltrato a los ancianos en Chile se dispararon este año en más de 70 por ciento, en comparación con 2011, reconoció hoy el Gobierno.

Según informó el ministro de Desarrollo Social, Joaquín Lavín, el Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama)) recibió en 2012 mil 648 reportes de maltratos, 71,3 por ciento más de los que trascendieron el pasado año.

“El maltrato puede ser físico, psicológico, sexual, patrimonial, estructural, por negligencia o por abandono”, precisó el titular, quien dijo además que las víctimas a veces sienten que no pueden denunciar a un hijo, familiar o persona cercana, porque depende de ellos en algunas materias.

Lavín instó a las personas de la tercera edad a llamar a la policía, la fiscalía, los tribunales o a la línea de Semana, para que realicen las acusaciones pertinentes.


http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&idioma=1&id=839831&Itemid=1





Neonazis gritaban “Heil Hitler” al golpear lesbianas en Viña del Mar (Video)

14 12 2012

agre1Quinta Región

Un hombre y dos mujeres dieron golpes de pies y puño a la pareja al mismo tiempo que hacían el saludo fascista acompañado de la frase “Heil Hitler”. Las afectadas, que fueron agredidas frente al padre y la hija menor de edad de una de ellas, quedaron con múltiples hematomas, tec cerrado y fractura ocular. En la actualidad temen por su vida, informó el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh).

Dicha ONG presentó hoy en el Juzgado de Garantía de Viña del Mar una querella por “lesiones graves, lesiones leves y amenazas” contra un sujeto y dos mujeres neonazis que agredieron física y verbalmente a una pareja lésbica, M.C (39) y P.A (42), y a la hija y al padre de una de ellas.

BRUTAL AGRESIÓN FRENTE A PADRE E HIJO MENOR

Los hechos ocurrieron el pasado 16 de octubre cuando las afectadas estaban atendiendo un almacén, ubicado en el domicilio que comparten con la hija y el padre de P.A, en Viña del Mar.

Al lugar, y sin razón alguna, llegó Villarroel junto a dos mujeres para agredir a la pareja, tratándolas de “lepra de la humanidad” y “mariconas”, entre otros garabatos, y efectuando en medio de los insultos y amenazas de muerte el saludo fascista, acompañado de la frase “Heil Hitler”

“¿Quieren que las mate ahora misma mariconas de mierda? ¿Quieren que les raje la guata mariconas? Ven lo que tengo aquí”, dijo el hombre mientras atacaba y mostraba la esvástica que tiene tatuada en su brazo izquierdo, cerca de la muñeca, para salir luego del lugar.

En ese momento las mujeres llamaron a carabineros y minutos después salieron a la calle para ver si venía la policía. Al instante, los agresores ingresaron nuevamente al almacén e incrementaron su violencia.

Los neonazis se abalanzaron sobre M.C y PA, propinándoles golpes de pies y puños en su cabeza, cuerpo y partes íntimas. Fueron agredidas incluso cuando estaban en el suelo después de caer producto de los primeros impactos. La situación fue tan grave, que P.A perdió el conocimiento por unos instantes.

Una vez recuperada la conciencia, P.A sintió la voz de su hija menor de edad que se acercaba, por lo que se levantó del suelo para evitar que le hicieran daño. Ante ello, y frente a su hija, lo agresores volvieron a golpearla, quedando la menor en estado de shock.

La misma suerte corrió el padre de P.A, un hombre enfermo de cáncer gástrico que al sentir los ruidos se apostó en el lugar para defender a su familia, recibiendo un golpe en el estómago

Como consecuencia, MC quedó con múltiples hematomas y un Tec cerrado y licencia médica por 15 días. En tanto, P.A quedó una fractura ocular y Tec cerrado, además de múltiples hematomas.

“Antes de la agresión, ambas teníamos una vida normal, y ahora vivimos atemorizadas. Incluso a veces no podemos abrir nuestro negocio, ya que a pesar de contar con medidas de protección y prohibición de los atacantes de acercase a nosotras o nuestros domicilios, circulan por los alrededores burlándose o diciendo ofensas”, relataron las afectados.

El temor ha incrementado luego de descubrirse fotografías de uno de los agresores, donde aparece en forma intimidante portando armas, con uniforme y con símbolos neonazis tatuados, precisó el Movilh.

QUERELLA

A la querella, patrocinada por la abogada Rubi Cabrera, se anexaron pruebas sobre la ideología neonazi de Felipe Andrés Villarroel Álvarez, en especial fotografías donde el sujeto aparece portando armas, con uniforme militar y con tatuajes de la esvástica en su cuerpo. La acción legal se presentó también contra las otras dos agresoras, Claudia Catalina Acevedo Ceballos y María Cristina Torres Hernández.

“Esta agresión de odio fue brutal, infame, cobarde, motivada sólo por la orientación sexual de la pareja. Si bien las afectadas denunciaron los atropellos ante Carabineros y Villarroel estuvo preso por algunas semanas, las mujeres siguen siendo hostigadas verbalmente y temen por su vida, pues el sujeto vive a pasos de su casa”, sostuvo el presidente del Movilh, Rolando Jiménez.

VIDEO

http://www.puranoticia.cl/front/contenido/2012/12/13/noticia-59155.php





Exclusivo: ANI dice que grupos terroristas chilenos quieren atacar “objetivos ciudadanos”

30 11 2012

aniyuseff

Así lo indica un artículo del diario La Segunda que saldrá publicado mañana sábado 1 de diciembre, agregando que la Agencia Nacional de Inteligencia, bajo el mando de Gonzalo Yuseff, se encarga de entregar información distorsionada a “grupos anarquistas” para socavarlos desde su interior.

Según fuentes reservadas, la próxima publicación también menciona que analistas chilenos reciben entrenamiento en Estados Unidos e Israel, naciones que poseen una relación privilegiada con nuestro país en materia de inteligencia.

De acuerdo a las informaciones citadas por el artículo, la agencia habría tomado nuevas prioridades en la “lucha contra el terrorismo”, bajo la tesis de que “grupos anarquistas” estarían planificando atentados en barrios residenciales de la capital.

La alarmante publicación propagandística surge pocos días después de que aparecieran reportes sobre la posible remoción de Yuseff como jefe de la ANI, dada su criticada gestión en las investigaciones del caso bombas.

En un reciente artículo de El Mostrador, el portal electrónico plantea que el ex fiscal de Quillota ahora carece de la protección brindada por el ex ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, debido al cambio de gabinete que posicionó a Chadwick en la cartera de Seguridad Pública.

Fuentes reservadas también hicieron saber a Verdad Ahora que el artículo de La Segunda hará resucitar una vez más el bullado caso paquistaní, trazando una vinculación entre el estudiante Saif Khan y el servicio de inteligencia de Paquistán, ISI, contradiciendo con ello un reporte anterior publicado en El Mercurio, que conectaba al joven con una célula terrorista llamada Tehrik-i-Taliban (TTP), manejada por la CIA.

Tras aquel nuevo episodio difamatorio de El Mercurio, Khan habló en exclusiva con Verdad Ahora, denunciando las supuestas revelaciones como una infamia. “Deseo decirle al dueño de este diario “El Mercurio”, el Sr. Agustín Edwards, que yo no estoy a la venta, ni soy una mercancía para vender noticias”, expresó el paquistaní.

La publicación de La Segunda también detallará el funcionamiento del Departamento de Violencia Política, organismo creado por la ANI para monitorear las potenciales amenazas para el “orden público” suscitada por manifestaciones estudiantiles o reivindicaciones mapuches.

Uno de los puntos abordados son las técnicas que el departamento utiliza para “inhibir la violencia política”. Entre ellos destaca el causar confusión en los movimientos sociales a través de la llamada intoxicación interna, vale decir, información falsa que la ANI entrega a estos grupos, de forma encubierta, para causar desconfianza entre sus miembros.

La investigación periodística llevada a cabo por La Segunda, diario controlado por el conocido colaborador de la CIA, Agustín Edwards Eastman, pretende instalar nuevamente la noción de que el terrorismo está vigente en Chile, algo desmentido incluso por el ex director general de Carabineros, Eduardo Gordon, durante una de sus intervenciones en la Comisión de DDHH de la Cámara, en 2011.

http://verdadahora.cl/exclusivo_ani_dice_que_grupos_terroristas_chilenos_quieren_atacar_objetivos_ciudadanos.html





Obama defendió a Israel: No hay país en la tierra que tolere una lluvia de misiles

18 11 2012

El mandatario pidió que concluya los bombardeos para permitir el proceso de paz.

Obama expresó el respaldo a Israel por el conflicto en medio oriente.

El presidente Barack Obama indicó que Estados Unidos “apoya totalmente el derecho de Israel de defenderse de los misiles” disparados por las milicias palestinas desde Gaza.

Obama, quien este domingo llegó a Tailandia en visita oficial como parte de la gira que lleva a cabo por el sudeste de Asia, dijo en conferencia de prensa: “Nosotros apoyamos totalmente el derecho de Israel a defenderse por si mismo” y llamó a que concluya el lanzamiento de misiles para permitir que el proceso de paz avance.

En las últimas horas las milicias palestinas han intensificado sus lanzamientos contra blancos israelíes, después de una noche en la que la Fuerza Aérea israelí castigó duramente la franja con más de 70 bombardeos.

“No hay país en la tierra que tolere que una lluvia de misiles caiga sobre sus ciudadanos desde fuera de sus fronteras”, añadió el presidente estadounidense en una conferencia de prensa conjunta con la primera ministra tailandesa, Yingluck Shinawatra.

El Ejército israelí interceptó hoy con una de las baterías del sistema defensivo Cúpula de Hierro dos cohetes Fajr sobre la ciudad de Tel Aviv, el corazón económico del país, que fueron disparados desde Gaza.

Fue este el cuarto ataque desde el jueves contra el llamado bloque urbano Dan, a unos 75 kilómetros de Gaza.

Obama añadió que es “preferible” que la crisis concluya sin un incremento de la actividad militar terrestre en Gaza.


http://www.cooperativa.cl/noticias/mundo/medio-oriente/israel/obama-defendio-a-israel-no-hay-pais-en-la-tierra-que-tolere-una-lluvia-de-misiles/2012-11-18/145724.html





Padres matan con ácido a hija de 14 años por “manchar su honor”

4 11 2012

En un nuevo caso de “crímenes de honor”, como son conocidos, los padres de una niña de sólo 14 años de edad fueron detenidos tras matar a su hija con ácido, debido a que esta habría tenido una relación sentimental no autorizada con otro joven.

El horrendo hecho ocurrió en la aldea de Saidpur Bela, al norte de Pakistán, donde la menor identificada sólo como Anusha fue golpeada y posteriormente agredida con ácido el martes recién pasado, falleciendo al día siguiente en un hospital debido a la gravedad de las quemaduras que tenía en su cabeza y torso.

“Al día siguiente algunos vecinos alertaron a las fuerzas de seguridad y procedimos a detener a los padres, que siguen en custodia policial”, afirmó el jefe de la policía local, Javed Abbasi, según consigna el diario español El Mundo.

Los “crímenes de honor” son habituales en Pakistán y sólo el año pasado murieron 943 mujeres, según datos de la Comisión de Derechos Humanos de ese país. Y si bien se dictaron leyes para endurecer el castigo a quienes los cometen, en 2012 ya van 80 mujeres asesinadas.

Este tipo de agresiones se cometen principalmente en zonas rurales, cuando una mujer se niega a un matrimonio arreglado o cuando inicia una relación con un hombre que no ha sido aprobado por los padres, lo que según las tradiciones locales es una afrenta al honor familiar. El ácido es una de las armas regularmente usadas como escarmiento a las transgresoras.

Los cambios en la legislación permiten que los agresores sean condenados a un mínimo de 14 años de cárcel, que pueden extenderse hasta cadena perpetua. Sin embargo, en muchos casos los crímenes de honor no son investigados y nunca se procesa a los agresores.


http://www.biobiochile.cl/2012/11/02/padres-matan-con-acido-a-hija-de-14-anos-por-manchar-su-honor.shtml





Hitler: mitos y verdades acerca de la psicología de una figura histórica

5 10 2012

No avives tanto la hoguera contra tu enemigo,

que puedes chamuscarte a ti mismo.

Shakespeare

Sesenta años después de su desaparición física, la figura de Adolf Hitler —que un escritor norteamericano poco sospechoso de simpatías nazis (Robert Waite, citado en Bene [1983], nota del editor) predeciría como la de mayor impacto histórico después de la de Jesucristo— está constantemente bajo la mirada general.

Sobre la vida y eventos vinculados al déspota germano se han escrito miles de libros —de hecho, como se declara en una reciente obra acerca del tema (Lukacs, 2004/1997), Hitler es quien más libros ha inspirado en el siglo XX—, se han hecho cientos de documentales y a su personaje se le ha llevado alcine y a la televisión muchas veces, la mayoría en fugaces apariciones y en plan peyorativo; haciendo circular múltiples imprecisiones sobre él.

Para el psiquiatra español Vallejo-Nágera (1980), los estereotipos hitlerianos que circulan son los que construyeron sus enemigos y vencedores, quienes al amparo del repudio legítimo por el genocidio judío no le perdonaron nada de lo que hizo o dejó de hacer.

A este tipo que inventó el Volkswagen, la blitzkrieg y las terroríficas sirenas de los Stukas le negaron hasta el mínimo resquicio de razón: según ellos el hombre debía estar totalmente loco y desquiciado, o poseído por algún númen diabólico. Era incapaz de tener sentimientos y siquiera de comportarse amablemente. Aquellos que lo siguieron eran estúpidos o estaban hipnotizados.

Era además un caudillo inepto: sus éxitos se debieron a errores o descuidos de sus adversarios. Los Generales ganaban las batallas por él, mientras que las derrotas fueron todas responsabilidad suya.

Sus arranques enérgicos o de furia liderezca eran “arrebatos histéricos”.

Cuando levantaba la voz no gritaba, sino “aullaba”. Ciertos autores, basándose en el testimonio de renegados nazis como Rauschning (1940/1940) y de amigos de juventud de Hitler (Kubisek, 1955/1954), hablan de su “mirada fija y sin vida” o “alucinada”, cuando algo que particularmente se destacó en su tiempo entre sus fieles fue la llamada ”mirada de águila”, que se nota en la mayoría de las imágenes conservadas como reconcentrada y analítica.

Su físico, bastante dentro del promedio del hombre del pueblo por cierto, fue satirizado al punto de connotarlo con frecuencia como el de un “hombrecillo insignificante” y hasta “repugnante”. (Recuerdo que un amigo mío influido por tales leyendas me dijo creer que Hitler era un enano, y se sorprendió mucho cuando le revelé que medía 1.73 mts.; talla mayor que las de Napoleón, Mussolini o Stalin entre otros)2.

Aquel individuo tan repugnante, bizarro e inepto según sus críticos logró extrañamente, sin embargo, sobrepujar algunas de las mayores hazañas políticas y militares de la historia. Hitler, al margen de sus nefandos crímenes contra la humanidad, pertenece a ese exclusivo club (nada inocente, por cierto) de “conquistadores del mundo” —Alejandro, César, Napoleón, entre los más grandes—, del cual hasta hoy es el último representante, como lo reconocen sus dos principales biógrafos (Shirer, 1983/1959, Bullock, 1962/1952).

Para los analistas sesgados de su trayectoria que le niegan la menor virtud, tal hecho es tan misterioso como el “inexplicable” amor que el Führer le tuvo a su sobrina Geli Raubal (“¿cómo pudo ese sujeto haber amado a alguien?”), o el que Eva Braun sentía por él mismo (“¿cómo pudo alguien amar a Hitler?”).

Todo eso revela, a los ojos del especialista imparcial, una concepción maniquea, ingenua (o quizá convenenciosa) de hombres inteligentes pero prejuiciados acerca de la psicología humana —especialmente de la de un individuo al que no aprueban—, y a pesar de ello pervive como verdad profunda.

El reciente estreno de dos películas poco difundidas aunque de buena calidad, una hecha para el cine (“Max“, 2002) y otra para la televisión (“Hitler. El reinado del mal“, 2003, premiada con un Emmy), que se salen de las pautas preestablecidas respecto al común de creencias sobre su personalidad3, remueve el tema y provoca reflexiones encontradas.

En el caso específico de Max, una producción en la cual se abordan ciertos aspectos humanos del personaje, su estreno en Japón (2004) y el uso promocional de una acuarela hecha por el caudillo germano en su juventud produjeron reacciones por parte de diversos grupos vinculados a los derechos humanos, logrando amedrentar y aminorar el afán de los organizadores por promover la película y mantenerla en cartelera (esto recuerda en menor escala el absurdo revuelo mundial por La Ultima Tentación de Cristo). Lo extraño del asunto es que la principal causa esgrimida por quienes protestaron es que Max constituye un intento de “humanización” de Hitler, lo que de pasar desapercibido “sería un estímulo para los grupos pronazis y una consiguiente desensibilización del ciudadano promedio frente al holocausto“. ¡Prohibido, entonces, el pensamiento y el arte independientes porque, según la paranoia de los autoproclamados guardianes de la conciencia humana, tales ejercicios sirven a fines odiosos o sentimentalmente ingratos y hacen eco entre un público muy crédulo!

Vallejo-Nágera (1980) describe bien el carácter pacato y tonto de la actitud exageradamente antinazi después de más de medio siglo de transcurridos los acontecimientos, indicando que dicha perspectiva confunde la atracción y curiosidad histórica o psicológica que se pueda sentir por una figura extraordinaria como la de Hitler y por un tiempo como el del Tercer Reich, con la identificación ideológica hacia su régimen, y peor aun, con la convalidación moral de sus hechos (a pesar de todo, como dice Ian Kershaw [2003], la fascinación y la repulsión no son conceptos tan incompatibles). Puede que semejante afán de censura filomedieval tenga explicación en el trauma sufrido a raíz de los horrores nazis, pero ningún fundamentalismo es bueno, ni aun aquel que pretende acogerse bajo la égida de la justicia.

Basado en estos argumentos pretendo ocuparme imparcialmente de este tema, dada la importancia que tiene para el quehacer psicológico. Lejos de mí el deseo de “rehabilitar” a Hitler, ni menos de negar o minimizar la gravedad del holocausto en la línea, por ejemplo, de Irving (1988/1977); lo que busco es simplemente establecer criterios de mayor objetividad en el análisis del caso, aceptando que, después de todo, Adolf Hitler era un ser humanocon defectos, virtudes y debilidades como cualquier otro individuo, o déspota, de la historia.

El conflictivo ambiente en que vivió y la magnitud de los acontecimientos que lo rodearon lo hace muy especial, pues quizá ningún personaje ni tiempo históricos ofrecen tal cantidad de material para el análisis que los mencionados aquí, donde el fanatismo, la genialidad y la criminalidad se dan la mano en tan estrecha coyunda puesta al servicio de la dominación psicotecnológica de una inmensa masa de individuos.

Aquí se ventilarán sólo tres aspectos medulares en la visión que se tiene de Hitler, procurando revisarlos con una mirada objetiva: 1) el ángulo psico(pato)lógico de su personalidad, 2) su conducta sexual, 3) su aparente relación con el ocultismo.

ÁNGULO PSICO(PATO)LÓGICO

A Hitler se le ha procurado analizar desde diversos ángulos, pero aquí interesa particularmente el psicológico. Entre los psicólogos profesionales que se han dado el trabajo de sugerir interpretaciones sobre el caudillo austroalemán sobresalen Fromm (1985/1941) y Erikson (1948).

Cada uno de ellos, en su indagación psicoanalítica, realizó un profundo estudio de la obra semiautobiográfica de Hitler: Mi Lucha, basándose en aquella para sacar buena parte de sus conclusiones.

Erich Fromm especula en el Capítulo VI de su obra El Miedo a la Libertad (“Psicología del Nazismo“) sobre la hipótesis del sadomasoquismo como distintivo general de la personalidad del líder teutón y de sus principales seguidores. Hitler, afirma Fromm, odiaba a los débiles y amaba a los fuertes, y gozaba con el éxtasis de sentirse inmerso en una gran colectividad de autosacrificio y a la vez sojuzgarla. Esa tendencia signó, sin duda, su conducta personal y todo el carácter de su régimen político.

Erik Erikson, por su parte, hace un estudio que denomina psicohistórico acerca de la evolución personal llena de tensiones y conflictos y un ambiente especial que hicieron de Hitler un fanático racista y autoritario. En tal sentido analiza con largueza tanto las experiencias de la niñez hitleriana como las costumbres nacionales germánicas.

Las características de la crianza de la niñez alemana de aquellos tiempos le dan a Erikson la clave para entender cómo es que el ambiente familiar y cultural de fines del siglo XIX y principios del XX producía adolescentes con un desviado espíritu revolucionario, orientándolo hacia la suplantación de la autoridad paterna por un culto místico-romántico: el del exagerado nacionalismo. Por otro lado, el aspecto antijudaico lo atribuye a la envidia que —en aquellos tiempos de crisis agobiante—, inclinaba a los oprimidos alemanes arios a buscar “chivos expiatorios” de su situación en ciertos representantes de la clase capitalista.

Debo añadir que, a pesar de que en los años cuarenta en los círculos académicos y literarios eran muchas las tentaciones para endilgar marbetes psiquiátricos al Führer, ni Fromm ni Erikson cayeron en tal simplicidad.

Por el contrario, los numerosos apuntes acerca de la psicología hitleriana hechos por muchos de sus historiadores y comentaristas (quienes carecen, como es natural, del talento especializado), suelen pecar de facilistas en sus calificativos acerca del estado patológico de Hitler.

El periodista americano John Gunther (1939/?), por ejemplo, parte del punto de vista de que “todos los dictadores son anormales; se trata de un hecho axiomático… la mayoría de los dictadores son profundamente neuróticos” (p 34). Incluso Vallejo-Nágera (1989), un defensor de juicios más moderados al respecto, cae en ese tipo de aseveraciones ingenuas calificando, sin más, de “loco” a Hitler.

La complejidad del asunto es mucho mayor, tal como lo nota el historiador alemán P. E. Schramm (1965/1963):

Nunca se agota la cuenta si se trata de captar al hombre Hitler: su contacto con los niños y con los perros, su alegría ante las flores y las cosas cultivadas, su admiración por las mujeres hermosas, sus relaciones con la música… eran cosas auténticas; pero también era auténtica la tenacidad despiadada, implacable… con la que saltándose todas las consideraciones morales, aniquilaba a los adversarios de su poderío… Hitler, al variar guiado por la razón, por el humor y el oscuro impulso, era más enigmático de lo que lo haya sido ningún hombre en toda la historia alemana. (p. 48)

En la obra Carisma, Charles Lindholm (1992/1990) también dedica extensos comentarios psicológicos al fenómeno nazi y al carácter de su líder, expresando la dificultad de explicarlo mediante simplificaciones. Dice, entre otras cosas lo siguiente:

Hitler era una figura proteica, febril y difícil de aprehender en quien apenas se disimulaban las contradicciones: aprobó legislaciones para asegurar la muerte indolora de las langostas de mar y era tierno con los niños y los animales, pero podía ser inhumanamente cruel o enfurecerse aterradoramente; su letargo alternaba con períodos de inmensa hiperactividad: era un aspirante a artista cuyos sueños de creación contrastaban con sus fantasías de aniquilación; un pragmático presa de ilusiones antojadizas; un soldado valeroso petrificado por sofocantes temores; un compañero encantador o absolutamente brutal; un hombre austero con hábitoslibertinos. (p. 147)

Todo ello, según Lindholm, llevaría a la conclusión de que se trata de una personalidad psicótica en el sentido psicoanalítico, si no fuera porque Hitler encontró en el servicio militar, en el nacionalismo y en el sentimiento de su propio destino providencial, la forma de controlar esos impulsos en público y conservar la coherencia, llegando únicamente a un estado limítrofe.

Pronto aprendió también a usar su talento oratorio de manera catártica y a “echar sus demonios internos hacia fuera”, contagiando de frenesí al público asistente a sus multitudinarios mítines.

La singular exaltación que Hitler manifestaba en sus discursos es, aun ahora a través de la visión de documentales que lo reviven, fuente de asombro: por un lado se le considera una especie de “poseso” y “maníaco”, y por otro lado un “maestro”, incluso un “genio“, de la comunicación de masas. Pero, debido al estigma de locura que carga la figura del líder nazi, es mayor el impacto de las primeras calificaciones. Poco importa recordar que, en la época de la Europa de pre-guerras, el estilo oratorio de corte ampuloso y teatral era común entre los políticos y revolucionarios.

Sin ir muy lejos, en su tiempo Mikjail Bakunin lo practicaba casi con la misma pasión y vivacidad que el Führer, sin que a nadie se le ocurriera decir que estaba loco por ello.

A propósito de esto último, algo que ha contribuido a cimentar la idea de un Hitler desquiciado antes de 19424 es el abundante conjunto de relatos que describen episodios de rabia incontenible en los cuales el líder nazi echaba “espumarajos”, “se le hinchaban las venas del cuello”, “golpeaba las paredes”, etc. (cosa que, por lo demás, recuerda a cualquier sargento instructor de reclutas en el ejército).

Al respecto, Bullock (1962/1952) señala que muchos de esos estallidos de cólera eran hábiles mascaradas, recursos calculados para hacer capitular a sus interlocutores molestos. Parecida estrategia era la usada por Napoleón .no tan estridente porque vivió en una época de trato mucho más ceremonioso., según se puede ver en la biografía que de él escribe Emil Ludwig.

Lo cierto es que, contra la opinión general5, Hitler no limitaba su capacidad sugestiva a sus apariciones como tribuno. En realidad era un manipulador psicológico a tiempo completo de todos cuantos se cruzaran con él, sin importar su rango social o militar (véase Picker, 1965/?). Así lo pinta el talentoso arquitecto del Reich, Albert Speer (1976/1975), quien compartió largos períodos de trabajo con el líder alemán:

El no manipuló tan sólo el instrumento de las masas populares; fue también un psicólogo magistral frente al individuo. Adivinó los más secretos temores y esperanzas de cada interlocutor… [fue] un psicólogo como jamás me fuera dado conocer otro, y lo sigue siendo. Me imagino que, algún día, los historiadores lo considerarán únicamente grande en esa medida. (p. 190)

Evidentemente un “enfermo mental”, incapaz de pensar racionalmente según muchos quieren presentarlo, no tendría la frialdad y el autocontrol suficientes como para provocar con sus acciones semejantes comentarios. Hitler era claramente un psicópata en el sentido lato del término, que involucra tendencias obsesivas, histriónicas, narcisistas y hasta paranoides, pero no era un esquizofrénico.

Hace varios años el psiquiatra y criminólogo alemán Wolfgang de Boor hizo un minucioso estudio-peritaje post-mortem, en el cual concluyó que “se deben excluir en Hitler tanto trastornos psíquicos patológicos como locura o profundas perturbaciones mentales en el sentido que marca la ley” (véase la noticia del diario El Comercio de Lima-Perú, del 07/04/86; p. 19).

LA SEXUALIDAD DE HITLER

La inquina hacia el recuerdo del Führer nazi es tal que en algunos documentales biográficos modernos (como por ejemplo el emitido hace algunos años por Mundo Olé) se presentan escenas que, puestas en cámara lenta y en retroceso, parecen mostrar gestos feminoides del Dictador, tratando de sembrar la idea de homosexualidad (lo cual, desde luego, no tendría nada de malo si fuera verdad).

Recientemente, un libro sensacionalista de Lotear Matchtan (2004/2004) —rápidamente traducido al español, lo que denota el morbo que despierta este tema— vuelve a traer a colación el asunto de la supuesta identidad secreta “gay” de Hitler. Parece que las mismas personas que abominan al nazismo por su discriminación racial utilizan la discriminación homofóbica para añadir supuestos baldones a su imagen.

Por ejemplo ya Rauschning (1940/1940), en Hitler me Dijo, que es el testimonio de un ex-funcionario nacionalsocialista .entonces ya emigrado., hacía algunas alusiones malintencionadas al respecto de la sexualidad hitleriana. Las siguientes citas del libro de este hombre que, por propia confesión, no se atrevía a chistar cuando estaba ante la presencia de su Führer, son sólo pequeñas muestras, aclarando que las palabras en cursiva son señaladas por mí:

… Goering tuvo siempre una actitud opuesta a la de Hitler, y… en el círculo de sus amigos íntimos, no tenía empacho en expresar groseramente su opinión sobre el “loco afeminado“. (p. 78)

Su boca arrojaba espuma; jadeaba como una mujer histérica y eructaba exclamaciones entrecortadas… (p. 82)

Fue la merienda tradicional de las familias alemanas. Hitler hacía de dueña de casa. Sosegado el espíritu, casi amable. (p. 84)

Recuerdo una frase de Forster, el amigo íntimo de Hitler. “Bubi” Forster, el niño terrible entre los gauleiters: “Ah, si tan siquiera Hitler pudiera sabercuan agradable es tener entre los brazos a una joven en flor… Ese pobre Hitler“… Me guardé de hacerle ninguna pregunta. (p. 223)

Pero Rauschning no calculaba varias cosas que podrían mellar la credibilidad de sus “confidencias”: 1) no hay otro registro alguno de que Goering se expresara así de Hitler en privado; 2) el histerismo puede ser común a hombres y a mujeres por igual, así que calificarlo de “mujer histérica” suena a insulto vulgar tanto a Hitler como a las mujeres en general, y 3) posteriormente se descubriría que Forster, a quien atribuye una conducta de mujeriego, era, sí, un auténtico homosexual.

Pese a que sí se sabe que uno que otro individuo del círculo dirigente nazi era homosexual (especialmente los jefes de las SA que fueron asesinados en “la noche de los cuchillos largos”), como por ejemplo Roehm, Heynes y el mismo Forster; realmente no hay la menor prueba sólida de que el Dictador alemán lo fuera.

Es más, durante la dictadura hitleriana se persiguió a los homosexuales y era notoria la aversión personal del Führer hacia ellos: en una ocasión, con Hossbach (el autor del famoso Protocolo Hossbach), Hitler le replicó hablando sobre uno de sus Generales investigado por el servicio secreto: “Ud. Se equivocó. Von Fritsch no es sólo un ser desviado, sino también un embustero. Claro que todos los homosexuales son embusteros” (Brissaud, 1975/?, p. 186).

Sin embargo, queda como un misterio la verdadera conducta sexual del Dictador nazi. Ciertamente se codeó con muchas mujeres y generaba reacciones histéricas de adoración en gran parte de las asistentes a sus mítines, mas no se le conoce con certeza romance alguno en el sentido convencional, excepto, en parte, los tenidos con su sobrina Geli y con Eva Braun; y ni aun en los mejores momentos de la relación de Hitler con ésta última hubo demostraciones de afecto íntimo entre ellos en público. Aunque algunos indicios llevan a considerarlo un sadomasoquista que sometía a sus amantes a crudas experiencias (Shirer, [1983/1959], al parecer Hitler embebido en la política nunca se preocupó eróticamente demasiado por las mujeres, al punto que muchos lo consideraban “neutro” o “asexuado”. Davidson (1981/?), consigna que durante su juventud el futuro Canciller expresaba su disgusto por la prostitución cuando pasaba por las zonas rojas de Viena, y Gunther (1939/?) anota que Hitler veía a las mujeres más como amas de casa o madres, comportándose con ellas como un caballero dado al besamanos “y nada más”.

Vallejo-Nágera (1980) dice al respecto lo siguiente:

La vida íntima de Hitler ha dado lugar a muchas elucubraciones. En parte debido a que Hitler fue siempre extremadamente discreto, en parte porque con su gran instinto propagandístico comprendió que una aureola de misterio en torno a su persona era muy conveniente para montar sobre ella las invenciones de la propaganda y, en parte, porque se veía obligado a ello al tener en verdad “algo que ocultar”. (pp. 18-19)

Lo que Hitler tenía que ocultar sólo puede conjeturarse. El informe de la autopsia de Hitler, hecho por los médicos soviéticos y misteriosamente guardado hasta 1968 (lo que después de todo suscita sospechas de fraude), indica la ausencia de un testículo, defecto congénito que no implica disfunciones mayores, pero que a nivel psicológico puede ser devastador.

Los investigadores franceses Charlier y de Launay (1980/1979) esbozan una posible explicación de la conducta sexual del líder nazi fundados en ello, anotando que había cierta constancia en la relación de Hitler primero con mujeres maduras o “amigas maternales” como Winifred Wagner, y después con mujeres-niñas como Geli Raubal o Eva Braun. Señalan que:

Si admitimos la existencia de un complejo de origen psíquico o físico, su preferencia por las mayores, que lo perdonan todo, y después por las adolescentes, que no saben nada y aceptan las explicaciones de un héroe de la guerra, puede explicar la adaptación de nuestro hombre. (p. 74)

Otras pistas llevarían a la hipótesis de una sífilis, posiblemente contraída en la Primera Guerra Mundial cuando Hitler era soldado. Según eso, los síntomas mentales y físicos del Dictador durante los últimos años de su vida (delirios, alucinaciones, temblores, etc.) se deberían a un estado terciario de esta enfermedad.

De cualquier manera había algo extraño relacionado con la autoimagen sexual de Hitler. Datos conexos a esto que confirmarían la existencia de uncomplejo psicológico son sus dos hábitos inveterados: por un lado rehusaba absolutamente ser visto en ropa de baño (o desnudo frente al masajista), y por otro cuando estaba en actitud de espera acostumbraba tomarse las manos a la

altura de la ingle, pose en la cual aparece en una gran cantidad de fotografías.

Lo cómico es que muchos de sus subalternos lo imitaron, como si se tratara de un gesto eminente. Algo así como la mano de Bonaparte metida en la solapa.

HITLER Y EL OCULTISMO

Algunos (Ribadeau, 1980/1975); Pennick, 1984/1981) consideran que la conducta de los fanáticos líderes nazis sólo tiene explicación en el marco de una cosmovisión ocultista. Basándose en fragmentarios indicios cuyo origen está en la cercanía que algunos de sus más cercanos colaboradores (Hess, Himmler) tuvieron con las llamadas “ciencias ocultas”, los partidarios de esta postura sostienen que el intento revolucionario de Hitler y sus asociados habría sido esencialmente mágico: la creación de una raza de superhombres con poderes psíquicos, capaces de dominar el universo y alcanzar la inmortalidad.

Ello requería primero hacer una limpieza de lo “subhumano”, empezando por judíos y gitanos.

Desde la perspectiva ocultista, hay toda una serie de datos que se manejan para demostrar la inclinación de Hitler por lo esotérico.

Se dice, por ejemplo, que de niño le atraía la vida religiosa, conociendo las cruces gamadas (antiguo emblema de las razas del norte y símbolo de la luz) en el Monasterio de Lambach. A los doce años se familiarizó con la música de Wagner y con todo lo que eso significaba como información sobre los ancestrales mitos germánicos, fascinándole Wotan, el Dios de la posesión demoníaca.

Poco a poco se convirtió en una especie de “vidente” signado por el destino para “llevar a su pueblo hacia la libertad“, y pasaba el tiempo en lasbibliotecas leyendo libros sobre religiones orientales, yoga, ocultismo, hipnotismo y astrología. Según Ribadeau (1980/1975), un librero de Viena que era cultor del espiritismo hizo amistad con Hitler y le inició en “un ambiente de satanismo y perversión sexual” bajo el signo esvástico de una secta paramasónica.

En ella frecuentó a otros miembros y, a través de Rudolf Hess llegó a la Sociedad Thule6, un cenáculo interesado en cultivar la vieja tradición germánica (incluyendo preservar la pureza de la sangre), donde también se perfilaban ideas sobre la antigua conexión sagrada entre la geografía y la política. Allí el futuro Mesías bebió de fuentes cosmológicas que cimentaron su mística creencia en la supremacía del germanismo, y en su propio papel como realizador de esa utopía.

En este ensayo sería imposible dar una relación completa de todas las afirmaciones hechas en esta línea por los partidarios de una explicación ocultista del fenómeno nazi. Como toda “teoría de la conspiración” mezcla verdades y mentiras, hechos comprobados e hipótesis plausibles al lado de rumores absurdos e ideas jaladas de los pelos7.

Si bien lo esotérico tiene un lugar dentro del desarrollo general del nazismo y de sus dirigentes, el hecho es que Hitler era cualquier cosa, menos un ingenuo. Probablemente en algún momento este Maestro del Engaño supo utilizar a manera de bluff en su beneficio —como hizo con todo lo que se cruzó por delante: individuos, acontecimientos, ideas— el “arma de propaganda” ocultista para impresionar a cierta gente y lograr ciertos objetivos, pero es dudoso que íntimamente se lo tomara en serio. Muchas veces se refirió con desdén hacia las creencias de su secretario Hess y en general hacia el ocultismo (véase Bullock, 1962/1952); y la mejor prueba objetiva de ello son sus propias órdenes en las cuales prohibió toda conferencia sobre astros, espiritismo, telepatía y clarividencia, así como todo anuncio de ellas en los diarios. En palabras de Schramm (1965/1963), “las supersticiones le eran totalmente extrañas” (p. 39). Posteriormente mandaría arrestar a más de cien astrólogos, mediums y videntes, y suspender la Sociedad Thule. Eso es lo real.

A MANERA DE CONCLUSIÓN

Aquí se han examinado algunos de los aspectos más polémicos de la personalidad de Hitler, tratando de hacerlo con objetividad. Es tanta la carga emotiva que evoca un personaje de esta naturaleza que quizá desmentir ciertos prejuicios que coadyuvan a deformar su imagen puede ser juzgado por sus críticos como un solapado apoyo pro-nazi.

No me preocupa esa objeción pues no comulgo con el llamado “revisionismo del holocausto” ni soy antisionista; pero es de lamentar la hipocresía de quienes, bajo el pretexto de combatir tendencias totalitarias ajenas, las ejercen a su vez en contra de otros impidiendo cualquier debate racional sobre lo que se cree indiscutible.

Lo que es evidente e incontestable, es que Hitler fue durante la mayor parte de su vida un psicópata (como también lo fue su colega Stalin, o como lo puede ser hoy en otra escala y ambiente un Maradona, por ejemplo), empeorado por las obsesiones de su terrible fanatismo, y que en algún momento de su carrera de los últimos años las circunstancias extraordinariamente difíciles que lo rodearon, y la calidad de vida que llevó, hicieron mella en su personalidad poniéndola en el límite de la cordura.

Sin embargo, es exagerado decir que comenzó a vivir en un mundo de fantasía pura o que se convirtió en un enajenado. Tenía momentos de tanta lucidez como podía esperarse para un individuo en su posición y en una situación apocalíptica semejante.

El que sus postreras intuiciones o razonamientos fallaran en la apreciación de los acontecimientos era muy natural, dado el escaso margen de información segura a la cual tenía acceso desde el aislado Bunker. Sus decisiones de “tierra arrasada” o de genocidio planificado no tienen excusa, pero no son fruto de la demencia, sino de la crueldad trágica típica de cualquier tenebroso verdugo de la historia. Lo que las hace más impactantes son las dimensiones colosales del escenario en que se produjeron y el número de víctimas involucradas.

En cuanto a su suicidio y cremación, ésto no fue, como tantas veces se ha asegurado desde la cómoda posición de un escritorio, un acto de cobardía. Y no fue tampoco una salida heroica. Fue simplemente lo único que cabía hacer: Hitler, demasiado conocido y que además estaba muy mal de salud (lo que le impedía fugarse y convertirse en un “sumergido”), sabía muy bien lo que le esperaba si caía vivo o muerto en manos de sus tan implacables como innumerables enemigos (recuérdese el destino de Mussolini), y por ello lo ilógico hubiera sido tratar de resistir a mano armada o de entregarse.

Como se probó en el Juicio de Nüremberg (véase Heydecker y Leeb, 1970/1958), los millones de personas muertas y la serie innumerable de dolores que causó el régimen nazi no deben achacarse únicamente a su caudillo, como tampoco debe achacarse sólo a Mao la barbarie de la Revolución Cultural china, ni a Bonaparte el inmenso coste humano y material de su aventura imperialista. Fue, en realidad, toda una pandilla de criminales y fanáticos respaldados por la posibilidad del ejercicio del poder absoluto, sin frenos, la que produjo tanto mal. Y esta pandilla de agitadores, sicarios y verdugos creció y actuó en relación a una cantidad de factores ideológicos, étnicos, geográficos, socioeconómicos e idiosincrásicos operantes a manera de contingencias interdependientes de dimensión gigantesca.

Científicamente, utilizando el concepto de moldeamiento en la forma utilizada por Skinner (1982/1971, p. 260), puede decirse que el comportamientonazi se moldeó en un entorno plagado de estimulación aversiva y de reforzamiento negativo, lo que, aunado a una multiplicidad de factores situacionales y personales de Hitler (su nacimiento fruto de la unión de padres distanciados generacionalmente, la influencia de alguno de sus profesores y de un ambiente provincial de frontera, su frustración por no poder seguir la profesión de artista, sus lecturas de Nietzsche, etc.); y a sucesos fortuitos diversos, dio por resultado el fenómeno hitleriano. Desde este punto de vista Hitler, aparte su habilidad genial como cabecilla de la banda, fue el exponente y el productomás visible, pero no el único, de tan complejas condiciones; y surgió en base a un liderismo carismático en el sentido en que Tucker (1976/1970) toma esta expresión de Erikson, es decir rodeado de condiciones psicohistóricas específicas: todo estaba preparado en la Alemania de entonces para que estallara el polvorín racista y nacionalista.

Otro tipo de explicación cae obligatoriamente en providencialismos místicos que lo único que hacen es obscurecer el verdadero carácter de los acontecimientos, como ha ocurrido por más de medio siglo. Como dice Kantor (1978/1959), “para reconocer el carácter inevitablemente conductual de las cosas, su composición y estructura no necesitan ser revestidos con procesos o funciones psíquicas” (p. 235). La crítica a quienes han sesgado de esta y otras maneras la historia de Hitler debe tomarse en consideración.

NOTA

1 Psicólogo y docente universitario en las asignaturas de Análisis conductual Aplicado y Psicología de la Personalidad. E-mail: avidolector[arroba]yahoo.es

2 El dato de la estatura se halla en la obra de Ryan (1966/1966, p. 114). Quizá la parodia de Chaplin (en El Gran Dictador), que si era un hombre pequeño, haya contribuido al mito. Es pertinente, además, recordar que un prominente político británico, A. Eden (1962/?), que conoció personalmente a Hitler, lo describía como una persona “de aspecto elegante, casi apuesto, comedido y amistoso” (p. 87).

3 Esto no se extiende a su aspecto físico, reproduciendo los consabidos prejuicios. En Hitler. El reinado del mal, parece haberse buscado a un actor singularmente pequeño y delgado (Robert Carlyle) para interpretarlo, a la vez que a los principales jerarcas nazis que lo rodeaban .Roehm, Goering, Strasser, incluso Goebbels . se les representa como hombres mucho más altos y corpulentos de lo que eran, como para establecer un violento contraste con la figura “esmirriada” de su jefe (eso se completa con un juego de tomas de perspectiva en las cuales casi siempre se visualiza la “pequeñez” delFührer frente a sus colaboradores o adversarios).

4 Después de ese año sí se hizo notorio el deterioro progresivo que tuvieron sus funciones cognitivas, tanto como las afectivas y motoras.

5 La idea común es la de que Hitler entraba en frenética actividad comunicativa ante público numeroso, “derrumbándose” agotado y tímido ante interlocutores individuales. Eso sólo ocurría cuando percibía que éstos no le podían ser útiles en ese momento.

6 Thule, cantado por Wagner era, según el mito, un Edén nórdico parecido a la Atlántida.

7 También aquí desempeña un papel importante Rauschning (1940/1940), frecuentemente citado por los ocultistas en los pasajes de su obra en que describe supuestos delirios demoníacos nocturnos de Hitler, que, dice él informante, “me negaría a creer, de no provenir de fuente tan fideligna” (p. 218). Lo cierto es que no hay otro testimonio semejante entre las muchos personas que interactuaron con Hitler en esa época, lo que hace pensar nuevamente en una superchería dictada por el odio de un renegado nazi.

REFERENCIAS

Bene, G. (1983). Yo Hitler. Barcelona: Lente.

Brissaud, A. (1975/?). Historia del servicio secreto nazi. Barcelona: Noguer.

Bullock, A. (1962/1952). Hitler. Estudio de un tiranoMéxico: Grijalbo.

Charlier, A. y De Launnay, J. (1980/1979). Hitler y las mujeres. Barcelona: Planeta.

Eden, A. (1962/?). Memorias 1923-1938 (Tomo I). Barcelona: Noguer.

Erickson, E. (1948). Hilter’s imagery and german youth. En C. Kluckhohn, y H.

A. Murray, (Eds.). Personality in nature, society and culture. New York: Knopf.

Fromm, E. (1985/1941). El miedo a la libertad. Barcelona: Planeta.

Gunther, J. (1939/?). El drama de EuropaBuenos Aires: Claridad.

Heydecker, J.J. y Leeb, J. (1970/1958). El proceso de Nüremberg. Barcelona:

Bruguera.

Irving, D. (1988/1977). La guerra de Hitler. Barcelona: Planeta.

Kantor, J.R. (1978/1959). Psicología interconductual. México: Trillas.

Kershaw, I. (2003). ¿Por qué nos sigue obsesionando Hitler? Artículo de opinión reproducido en sepv.org/observatorio/política/kershaw/html.

Kubisek, A. (1955/1954). Adolf Hitler, mi amigo de juventud. Barcelona: AHR.

Lindholm, Ch. (1992/1990). Carisma. Análisis del fenómeno carismático y su

relación con la conducta humana y los hechos sociales. Barcelona: GEDISA.

Lukacs, J. (2004/1997). El Hitler de la historiaJuicio a los biógrafos de Hitler.

México: Fondo de Cultura Económica.

Matchtan, L. (2004/2004). El secreto de Hitler. Barcelona: Planeta.

Pennick, N. (1984/1981). Las ciencias secretas de HitlerMadrid: EDAF.

Picker, H. (1965/?). Anatomía de un dictador: Hitler. Conversaciones de sobremesa en el Cuartel General del Führer. México: Grijalbo.

Rauschning, H. (1940/1940). Hitler me dijo. Buenos Aires: Hachette.

Ribadeau, F. (1980/1975]). El diario secreto de los brujos de Hitler. Barcelona:

Martinez Roca.

Schramm, P.E. (1965/1963). Explicaciones sobre los datos de la obra. En H.

Picker: Anatomía de un dictador: Hitler. Conversaciones de sobremesa en

el Cuartel General del Führer (pp. 34-88). México: Grijalbo.

Shirer, W. (1983/1959). Auge y caída del Tercer Reich. Barcelona: Océano.

Skinner, B.F. (1982/1971). Más allá de la libertad y la dignidad. Barcelona: Fontanella.

Ryan, C. (mayo de 1966/1966). La última batalla. Primera parte. Libro condensado en Selecciones del Reader’s Digest, 95-134. (Recientemente el libro original ha sido reeditado por la editorial Salvat).

Speer, A. (1976/1975). Diario de Spandau. Barcelona: Plaza & Janés.

Tucker, R.C. (1976/1970). La teoría del liderismo carismático. En D. A. Rustow

(Ed.). Filósofos y estadistas. Estudios sobre el liderismo. México: Fondo de Cultura Económica.

Vallejo-Nágera, A. (1980). Prólogo. En A. Charlier y J. De Launnay. Hitler y las

mujeres. Barcelona: Planeta.

Vallejo-Nágera, A. (1989). Locos egregios. Barcelona: Planeta.

William Montgomery Urday


http://www.monografias.com/trabajos33/hitler-psicologia/hitler-psicologia.shtml





Pacientes chilenos sufren con las esperas en servicios de salud pública

15 09 2012

¿Cómo se atienden hoy 13 millones de chilenos en el sistema de salud? Acompañamos a pacientes a distintos servicios de atención y comprobamos las graves fallas que posee el sistema.

VER VÍDEO AQUÍ


http://www.meganoticias.cl/noticiario/megatestigo/pacientes-chilenos-sufren-con-las-esperas-en-servicios-de-salud-publica.html





La verdad sobre el agua embotellada

5 08 2012

Podríamos decir que pagar por agua embotellada es el equivalente a comprar aire embotellado, con el agravante de que su producción, distribución y consumo producen un daño ambiental de enormes proporciones.

¿Es el agua embotellada de mejor calidad? No siempre, a no ser de que el lugar en donde usted viva tenga problemas reales de contaminación.

¿Sabe mejor el agua embotellada? En pruebas a ciegas llevadas a cabo en los Estados Unidos, se ha comprobado que la gente prefiere –de forma consistente-  el sabor del agua del tubo.

Todo esto nos lo explica Annie Leonard, activista experta en temas de sostenibilidad, salud y justicia ambiental, y creadora del corto La historia de las cosas (The story of stuff), en su nueva producción, La historia del agua embotellada (The story of bottled water).

Se calcula que solo en EEUU se consumen más de 500 millones de botellas de agua semanales. Esa cantidad es suficiente para darle la vuelta al mundo cinco veces.

Para las empresas comercializadoras el agua embotellada viene a suplir una demanda del consumidor. La pregunta es: ¿quién demanda un producto que sabe peor, que es menos sostenible y mucho más caro y que se puede obtener casi de forma gratuita en la cocina de la casa?

El origen de todo esto-explica Leonard- es resultado de uno de los motores principales del funcionamiento de nuestro sistema económico, la denominadacreación de demanda.

El miedo y la inseguridad han sido la base de la estrategia publicitaria del agua embotellada. El miedo, se sabe, es una poderosa herramienta multipropósito (hasta sirve para promover tratados de libre comercio).

La otra estrategia es maquillar la realidad mediante la utilización de imágenes fantásticas de manantiales que emergen de la montaña cuando lo cierto es que un tercio de toda el agua embotellada de los EEUU es agua filtrada del tubo.

El otro problema tiene que ver con la extracción y producción del petróleo necesario para fabricar las botellas de agua. Para que tenga una idea, la producción de las botellas de agua que se consumen en EEUU en un año requiere una cantidad de petróleo equivalente a la que se necesitaría para llenar el tanque de un millón de automóviles.

Una vez producidas, las botellas son transportadas por todo el planeta para que usted se la beba en unos pocos minutos.

Luego las botellitas, o al menos un 80% o más de ellas, acabará en vertederos de basura en donde tardará miles de años en descomponerse o serán incineradas, lo cual libera gases contaminantes tóxicos.

“Asustarnos, seducirnos, engañarnos. Estas son las principales estrategias de la creación de demanda. Una vez se ha creado la demanda y el consecuente mercado multimillonario, lo defienden destruyendo a la competencia. Sólo que, en este caso, la competencia es nuestro derecho humano a un acceso a agua potable, limpia y saludable”.

La solución, vuelva a tomar agua del tubo. Llene su botellita una y otra vez con agua limpia y barata de su propia casa. Su bolsillo y el planeta se lo agradecerán.

Subido por 


http://www.laletramenuda.com/2010/07/la-verdad-sobre-el-agua-embotellada.html





Chile: revelan red internacional de espionaje de Pinochet

4 08 2012

La policía secreta de la dictadura del fallecido general Augusto Pinochet en Chile lideró una red de espionaje dentro y fuera del país, según revelaron documentos hasta ahora secretos.

Archivos inéditos a los que tuvo acceso la Agencia Alemana de Prensa (dpa), citados en el medio digital chileno El Mostrador, muestran diversas acciones de los organismos de inteligencia de Pinochet para acallar a los opositores, coordinar investigaciones y relativizar las denuncias de violaciones de derechos humanos.

Durante la dictadura, que comenzó en 1973 y terminó en 1990, el general Pinochet tuvo dos organismos de inteligencia: primero la Dirección de Inteligencia Nacional (Dina), que más tarde fue reemplazada por la Central Nacional de Informaciones (CNI). Ambas organizaciones fueron responsables del arresto, tortura y desaparición de miles de chilenos.

Según estos nuevos archivos, las dos entidades de inteligencia se comunicaban a diario con ministros y autoridades de gobierno para coordinar operaciones en todo el mundo. El general Manuel Contreras, quien era director de la Dina y que hoy cumple condenas de cárcel en Chile, tenía potestad para investigar a los funcionarios de gobierno.

La policía secreta además manejaba archivos de todas las personas que había detenido y de aquéllas a las que estaba persiguiendo, información que enviaba a cualquier ministerio que la solicitara.

Los archivos inéditos también revelan que en junio de 1975 el general Contreras dirigió una operación para “realizar una campaña de acción psicológica abierta y clandestina” ante la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a Chile. Contreras envió un plan a todos los ministros de Estado y jefes de servicio y les indicó que ante a cualquier duda lo contactaran.

El plan incluía el uso de ciertos periodistas, cuyos nombres no son revelados, para “festinar” con la visita de la CIDH, así como campañas en donde se condenaran los problemas de derechos humanos en otros países, como Cuba, Rusia, Vietnam y la Unión Soviética. A modo de distracción, el proyecto también planeaba un partido de fútbol entre las selecciones de Chile y Brasil.

Desde 1978, la CNI, el órgano que reemplazó a la Dina, impulsó operaciones en Argentina, Bolivia y Brasil a través de las embajadas chilenas en esos países. También se realizaban seguimientos a cientos de corresponsales dentro y fuera de Chile.

Alberto Cardemil subsecretario de Interior de Pinochet

En sus intentos por desacreditar a los opositores, aparece Alberto Cardemil, hoy diputado por Renovación Nacional, el partido en el que milita el presidente Sebastián Piñera. Cardemil era en ese entonces subsecretario de Interior y envió a la Cancillería información sobre los funcionarios que trabajaban en la Vicaría de la Solidaridad, entidad defensora de los derechos humanos liderada por la Iglesia Católica.

Los archivos también revelan conversaciones con el Vaticano para neutralizar las voces de la Iglesia que denunciaban las violaciones a los derechos  humanos.


http://www.voanoticias.com/content/chile-revelan-red-espionaje-pinochet/1453896.html








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