Las ejecuciones “no son política oficial”
Por Hernando Salazar
19 de junio (Colombia/ BBC Mundo) – Los “falsos positivos”, un tipo de
ejecuciones extrajudiciales que se descubrieron en Colombia, son
“sistemáticos” en este país andino, pero “no son una política oficial” del
gobierno del presidente Álvaro Uribe.
Eso es lo que le dijo a BBC Mundo el profesor Philip Alston, relator
especial de las Naciones Unidas (ONU) sobre las ejecuciones extrajudiciales.
Las palabras de Alston están muy calculadas y las dice en el último día de
una visita a Colombia, país en el que estalló el escándalo por los “falsos
positivos”, que tiene en el “ojo del huracán” a las Fuerzas Armadas.
El funcionario de Naciones Unidas presentó un informe preliminar sobre este
asunto que será elevado al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en
Ginebra.
El mandato de Alston es investigar homicidios que violen los derechos
humanos o el derecho internacional humanitario, determinar qué produce la
impunidad en esos casos, proponer reformas para reducirlos y promover la
rendición de cuentas.
Las palabras del relator son calculadas porque, al hablar de crímenes
sistemáticos, algunos consideran que la Corte Penal Internacional (CPI)
debería actuar en Colombia, donde hay altos índices de impunidad.
La CPI es un mecanismo subsidiario que se aplica cuando hay crímenes
sistemáticos y la justicia no funciona.
Por eso, en su entrevista con BBC Mundo, Alston se muestra comedido y afirma
que los “falsos positivos” no son una política oficial y dice que él
prefiere esperar a ver qué resultados dan las investigaciones de la justicia
colombiana.
La Fiscalía General de la Nación informó a BBC Mundo que investiga más de
1.708 “falsos positivos”, en los que estarían comprometidos 1.150 miembros
de las fuerzas militares.
No obstante el alto número de investigaciones, hasta el momento tan sólo han
sido condenadas 83 personas por participar en este tipo de ejecuciones
extrajudiciales.
¿El hecho de no llamar sistemáticos a los “falsos positivos” quiere evitar
que esos casos puedan ser conocidos por la CPI?
Yo sólo puedo basarme en las pruebas que tengo. Ni la sociedad civil ni
nadie más me ha dado prueba alguna de que ésta es una política que viene
directamente desde la cumbre. Ellos (los denunciantes) pueden hacer alegatos
de ese tipo, pero yo no he visto nada que me pueda convencer de que se trata
de una política oficial en ese sentido.
Usted considera que no son parte de una política oficial, pero los “falsos
positivos” se propagaron. ¿Por qué sucedió esto?
Pues a lo mejor porque en aquel momento parecería una buena idea. En otras
palabras, estaban dando resultados. Las autoridades no habían reaccionado
firmemente en su contra y a lo mejor algunas personas que lo estaban
haciendo pensaban que estaba bien.
Hubo una directiva del Ministerio de Defensa, que fijó montos de
retribuciones económicas a los militares por los resultados en las
operaciones. Muchos consideran que esta directiva se convirtió en un
aliciente perverso para los “falsos positivos”. ¿Que piensa usted?
La posición del ejército, según la entiendo yo, es que no hay pruebas de que
esta directiva haya fomentado esas prácticas. Yo no acepto eso.
Pienso que la sociedad se basa en el supuesto de que los incentivos
funcionan.
Pero eran incentivos oficiales…
Pero no eran incentivos para “falsos positivos”, sino para lograr resultados
en la lucha contra la guerrilla.
Philip Alston
“La posición del Ejército, según la entiendo yo, es que no hay pruebas de
que esta directiva haya fomentado esas prácticas. Yo no acepto eso”
¿Esos incentivos pueden generar reacciones distorsionadas?
Sí. Una política de este tipo plantea distorsiones.
Hasta ahora, hay muchas investigaciones por “falsos positivos” pero pocas
condenas. ¿Usted cree que la justicia colombiana está cumpliendo el papel
que le corresponde frente a esos hechos?
Yo creo que la justicia colombiana se encuentra en una encrucijada. No hay
suficientes enjuiciamientos en curso y, si actúa eficazmente, creo que
empezaremos a presenciar una cantidad importante de condenas.
Pero los avances hasta la fecha han sido demasiado lentos y todavía no hay
garantías de conseguir resultados positivos.
Vuelvo a la CPI. ¿Hasta cuándo esperará el sistema de Naciones Unidas para
ver resultados de la justicia colombiana y plantearse llevar esos casos a la
CPI?
Yo creo que esto emana directamente de mi anterior respuesta. En otras
palabras, si el sistema judicial demuestra que no es efectivo, entonces la
comunidad internacional y la CPI tendrían razones justificables para llegar
a la conclusión de que hay un problema significativo de impunidad. Si los
enjuiciamientos prosperan y el Estado sigue iniciando nuevos
enjuiciamientos, ello estaría en consonancia con que la justicia nacional
tiene un papel preponderante.
El gobierno asegura que detrás de algunas denuncias de “falsos positivos”
está la oposición e incluso la guerrilla. ¿Usted cree que eso es cierto?
No, pero creo que cualquier debilidad que se identifique en el lado del
gobierno será explotada por la oposición. El desafío del gobierno es
adelantarse, ganar ventaja y conseguir el apoyo de la sociedad colombiana y
de la comunidad internacional.
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