Nunca se rindan. Jamás se den por vencidos con los hijos

27 01 2008

“ME PERMITIÓ TOMAR MIS PROPIAS DECISIONES Y DETERMINAR MI PROPIO CAMINO”

Revistas de la Iglesia: ¿Cómo han conseguido ser felices en su matrimonio por tanto tiempo?

Presidente Hinckley: La base de un buen matrimonio es el respeto mutuo, el velar por la comodidad y el bienestar del cónyuge. Ésa es la clave. Si los esposos pensaran menos en sí mismos y más en sus cónyuges, tendríamos hogares más felices en la Iglesia y en todo elmundo.

Revistas de la Iglesia: Hermana Hinckley, usted ha dicho en referencia a su esposo: “Siempre me dio libertad para hacer las cosas a mi manera. Jamás insistió en que hiciera todo a la manera de él o de cualquier otra. Desde el principio me permitió tomar mis propias decisiones y determinar mi propio camino”1. ¿Cómo lo hizo?

Hermana Hinckley: Nunca me ha dicho lo que debo hacer; me deja elegir. Me ha hecho sentir como una verdadera persona y me ha animado a hacer aquello que me hiciera feliz; en realidad, no intenta controlarme ni dominarme.

Revistas de la Iglesia: Presidente, usted ha dicho:

“Algunos maridos piensan que tienen el derecho de obligar a sus esposas a adecuarse a las normas de lo que ellos consideran ideales; pero así jamás funciona”2.

¿Ha evitado hacer eso con la hermana Hinckley?

Presidente Hinckley: Me he esforzado por reconocer la individualidad de mi esposa, su personalidad, sus deseos, su experiencia, sus ambiciones. Déjenlas volar, sí, ¡déjenlas volar! Permítanles desarrollar sus propios talentos, hacer las cosas a su manera.

Quítense de en medio y maravíllense de lo que hacen.

Cuando la hermana Marjorie Pay Hinckley se pone de pie ante un púlpito para dirigirse a multitudes de Santos de los Últimos Días, inmediatamentenos hace sentir como en casa. Con su encantador humor y genuino amor, conversa con nosotros como si formáramos parte de su familia. Luego, como si de nuestra propia madre o abuela se tratara, nos dice que está orgullosa de nosotros y nos anima al decirnos que, con la ayuda del Señor, podemos sobreponernos a las dificultades de la vida y tener gozo.

Cuando su esposo, el presidente Gordon B. Hinckley, habla desde el púlpito, a menudo adopta el papel de un padre o de un abuelo amoroso que nos enseña a ser mejores hijos, padres, cónyuges y parientes. A cualquier parte de la Iglesia que vayan, parece que siempre son parte de una “gran familia”, aparte de sus 5 hijos, sus 25 nietos y sus 35 bisnietos. Al enseñar un estilo de vida que han ejemplificado a lo largo de más de 90 años de vida y de 66 de matrimonio, el matrimonio Hinckley está notablemente capacitado para aconsejarnos sobre los papeles más importantes que desempeñaremos. Hace poco conversaron con editores de las revistas de la Iglesia sobre cómo fortalecer el matrimonio y la familia.

Revistas de la Iglesia: ¿Cuáles son algunas  de las cosas que hace ella y que tanto le maravillan?

Presidente Hinckley: Pues, muchas cosas…

Hermana Hinckley (sonriendo): Se lo ha puesto difícil.

Presidente Hinckley: …se ha hecho cargo de la casa todos estos años. Cuando los niños eran pequeños, yo solía estar gran parte del tiempo viajando debido a mis asignaciones en la Iglesia. En aquel entonces, cuando yo era responsable de la obra en Asia, asignación que tuve durante mucho tiempo, podía llegar a estar fuera casi dos meses seguidos. Por aquel entonces no podíamos llamarnos por teléfono muy a menudo; pero ella se hizo cargo de todo. Atendió la casa y se ocupó de los niños. Teníamos un huerto en el patio trasero y cuando una vez volví de una de esas largas asignaciones, descubrí que en ese lugar habían plantado césped. Ella y los niños habían preparado la tierra, plantado la simiente, ¡y teníamos un hermoso césped! El huerto no sufrió porque pudimos plantar otro hacia el sur, pero todo el patio trasero se convirtió en un hermoso terreno cubierto de césped.

Era muy propio de su forma de hacer las cosas. Ella era independiente y tenía buen ojo para la belleza.

“PREFIERO REÍR”

Revistas de la Iglesia: Hermana Hinckley, usted ha dicho: “En esta vida, la única forma de sobrellevar los problemas es reírse. O se llora o se ríe, y yo prefiero reír, ya que llorarme produce jaqueca”3.

Hermana Hinckley: Si no podemos reírnos de la vida, lo vamos a pasar muy mal.

Revistas de la Iglesia: ¿Recuerda alguna ocasión en que la risa fuera la mejor medicina?

Hermana Hinckley: Casi cualquier ocasión. Una vez, cuando nuestros hijos eran pequeños, preparé un guiso. Me había salido muy bueno, pero al retirarlo del horno, nuestro hijo Dick dijo: “¿Por qué has hecho esa bazofia?”.

Revistas de la Iglesia: ¿Qué edad tenía él?

Hermana Hinckley: Catorce años, ¡una buena edad para saber medir sus palabras!

“TODOS DISFRUTAN CON TODOS”

Revistas de la Iglesia: ¿Qué hacen ustedes para mantener unida a la familia?

Presidente Hinckley: Bueno, hemos hecho muchas cosas a través de los años, quiero decirmuchas. Desde que los niños eran pequeños, siempre hemos intentado ir juntos aalgún lugar durante el verano, hacer turismo.Y seguimos haciéndolo aún después decasarse nuestros hijos. En una ocasión mi esposa dijo que uno de sus mayores deseos era pasear por las calles de Hong Kong con nuestros hijos, así que aquella vez fuimos a Asia. En otra ocasión dijo que le gustaría pasear por las calles de Jerusalén con ellos, por lo que dispusimos la economía familiar y nos fuimos todos a Jerusalén. Hemos pasado muy buenos momentos juntos. Quiero decir algo a su favor: nuestros hijos disfrutan de la compañía de sus hermanos. Aún solemos reunirnos una vez al mes para celebrar una noche de hogar con todos los miembros de la familia: los hijos, los nietos y los bisnietos que estén en la ciudad. No es más que una extensión de lo que hicimos cuando nuestros hijos eran pequeños. Siempre teníamos la noche de hogar y cuando me hallaba de viaje, mi esposa seguía adelante con la noche de hogar y otras cosas importantes. Ella simplemente hacía que todo siguiera su marcha.

Revistas de la Iglesia: Descríbanos cómo es una noche de hogar con toda su familia.

Presidente Hinckley: Comemos juntos, conversamos; lo pasamos bien juntos y comentamosuno o dos temas. Todos disfrutan con todos, lo cual es algo magnífico hoy en día.

Revistas de la Iglesia: Usted ha mencionado que de pequeño celebraban la noche de hogar en casa de sus padres.

Presidente Hinckley: Es cierto, desde 1915, cuando el presidente Joseph F. Smith anunció el programa. Mi padre dijo: “Vamos a tener noches de hogar”. Lo probamos, aunqueal principio no tuvimos mucho éxito; pero fuimos mejorando y siempre hemos celebradola noche de hogar: en la casa de mi padre, en mi casa y ahora mis hijos en sus casas.

“HAGAN LO MEJOR QUE PUEDAN”

Revistas de la Iglesia: ¿Qué les dirían a los padres que han dado oído al consejo de celebrar la noche de hogar y que guardan sus convenios como mejor saben, pero que aún así tienen un hijo o una hija que se ha alejado de la Iglesia?

Presidente Hinckley: Hagan lo mejor que puedan y después dejen el asunto en manos del Señor. Sigan adelante con fe.

Hermana Hinckley: Nunca se rindan. Jamás se den por vencidos con los hijos.

Presidente Hinckley: Nadie está perdido sino hasta que alguien se da por vencido. Se debe perseverar. Afortunadamente, nosotros no hemos tenido esa experiencia en nuestra familia, por lo cual me siento agradecido.

Según lo veo, nuestra familia ha salido sorprendentemente bien y considero que todo se lo debemos a esta mujer.

Hermana Hinckley: Gracias.

Revistas de la Iglesia: ¿Qué aconsejarían a los hijos en cuyos hogares no se celebra la noche de hogar, pero ellos la desean con desesperación?

Presidente Hinckley: Los hijos pueden hacer muchas cosas. Es triste que haya situaciones así, pero son reales. También los hijos deben hacer todo lo que les sea posible, ya que en muchas ocasiones pueden influir en sus padres. Más de un hogar disfruta ahora de una mejor calidad de vida debido a que los hijos oraron por ello y así lo pidieron a sus padres. Algunos hijos que vivan esas circunstancias desafortunadas pueden tener experiencias edificantes en los hogares de sus amigos de la Iglesia; pero no deja de ser triste el que esos niños no puedan tener las bendiciones y el beneficio de vivir en un hogar donde haya el deseo de vivir el Evangelio y de seguir el programa de la Iglesia.

Revistas de la Iglesia: Usted ha dicho que su padre jamás le puso la mano encima a ninguno de sus hijos cuando los disciplinaba4.

Presidente Hinckley: Es verdad. Considero que no hay que pegar a los niños ni nada porel estilo. Se puede disciplinar a los hijos con amor; se les puede aconsejar si tan sólo los padres se toman el tiempo de sentarse tranquilamente con ellos y conversar. Cuéntenles las consecuencias que tiene el mal comportamiento, el no hacer lo justo. Los hijos serían mucho más felices, y creo que el resto del mundo también. Mi padre jamás nos puso la mano encima. Poseía una sabiduría muy particular y solía conversar apaciblemente con nosotros; nos cambiaba de sentido cuando íbamos en la dirección equivocada, sin pegarnos ni darnos con la correa, ni nada por el estilo. Jamás he creído en el castigo corporal de los niños; no considero que sea necesario.

Revistas de la Iglesia: Hermana Hinckley, usted ha dicho que “si pegamos a los niños, nunca aprenderán a no pegar a los demás”5.

Hermana Hinckley: Cuando mi hija Jane era pequeña, un día me dijo que tenía una amiga que “no la dejaban salir de casa” y le pregunté qué significaba eso. Nosotros hemos permitido que nuestros hijos sacaran sus propias conclusiones. Sabían cuándo hacían algo malo, y lo arreglaban ellos mismos. Un domingo, una de nuestras hijas decidió quedarse en casa en vez de ir a las reuniones; se quedó allí pero se sintió muy sola. Todos estaban en la iglesia menos ella, que no hizo más que sentarse en el césped. No volvió a intentarlo; se dio cuenta de que no era tan divertido. Estaba sola.

“SALIÓ MEJOR DE LO ESPERADO”

Revistas de la Iglesia: Hermana Hinckley, usted ha deleitado a auditorios con su comentario de que cuando su esposo fue llamado como Presidente de la Iglesia, usted se preguntó: “¿Cómo es que una chica como yo se haya metido en un líocomo éste?”6.

Ahora que ha cumplido 66 años de matrimonio con este gran hombre, ¿podría decirnos lo que piensa hoy día sobre ese comentario?

Hermana Hinckley: Bueno, salió mejor de lo esperado. Nuestra vida ha sido espléndida.

Presidente Hinckley: Verdaderamente hemos disfrutado de una buena vida. No tenemos mucho de qué lamentarnos; claro que hemos cometido errores, pero nada que tenga consecuencias graves. Creo que lo hemos hecho bien.

Revistas de la Iglesia: ¿Creen que los jóvenes que se casan actualmente tienen el mismo tipo de problemas que ustedes, o son diferentes?

Presidente Hinckley: Fundamentalmente son los mismos problemas. Nosotros nos casamos durante la Gran Depresión y no teníamos nada. Nadie lo tenía. Creo que todos éramos pobres.

Hermana Hinckley: No sabíamos que éramos pobres.

Presidente Hinckley: Empezamos modestamente y el Señor nos ha bendecido abundantemente. No conozco a nadie que pudiera haber sido más bendecido que nosotros. Hemos tenido problemas y hemos pasado por lo que pasan todos los padres: hijos enfermos y cosas por el estilo. Pero al fin y al cabo, si se es capaz de vivir con una buena mujer durante toda la vida y ver a los hijos madurar y convertirse en personas felices y capaces que se esfuerzan por mejorar el mundo que les rodea, entonces uno puede considerar que su vida ha sido un éxito. No se trata de cuántos automóviles se tenga, ni de lo grande que sea su casa, ni de nada por el estilo. Lo importante es la clase de vida que se haya llevado.

Revistas de la Iglesia: ¿Cómo tratan ustedes las diferencias de opinión?

Presidente Hinckley: Hemos llegado hasta aquí siendo amables el uno con el otro. Como dije antes, el respeto mutuo es de gran importancia: deben tener respeto el uno por el otro, como individuos, y no procurar que el cónyuge sea una réplica de uno mismo. Deje quesu esposa viva su vida a su manera e incentive sus talentos y sus intereses. Entonces se llevarán bien. Algo que me preocupa es que haya hombres que intentan controlar la vida de sus esposas y decirles todo lo que deben hacer. No funciona así. No habrá felicidad en la vida de los hijos ni de los padres si el varón intenta hacerse cargo de todo y dominar a su esposa. Ambos son socios, son compañeros en esta gran aventura que llamamos matrimonio y vida familiar.

Hermana Hinckley: Me casé bien, ¿no?

Presidente Hinckley (riendo): Nuestra vida ha sido buena. Aún nos queremos.

LIAHONA OCTUBRE DE 2003 37

NOTAS

1. Citado por Sheri L. Dew en Go Forward withFaith: The Biography of Gordon B. Hinckley, 1996,

pág. 141.

2. Cornerstones of a Happy Home, folleto, 1984,

pág. 5.

3. Citado por Virginia H. Pearce, editora, Glimpsesinto the Life and Heart of Marjorie Pay Hinckley

,

1999, pág. 107.

4. Véase “The Environment of Our Homes”, Tambuli,

oct–nov de 1985, pág. 3.

5. Citado en Glimpses, pág. 53.

6. Véase Glimpses, 108.

Entrevista realizada por Marvin K. Gardner y

Don L. Searle.





El Código Da Vinci: La verdadera historia

27 01 2008

Máximo Introvigne

I. EL ANTI-CATOLICISMO COMO “ÚLTIMO PREJUICIO ACEPTABLE”

Imaginemos este escenario. Sale una novela en la que se afirma que Buda, después de la ilumi-nación, no ha llevado la vida de castidad que se le atribuye, sino que ha tenido mujer e hijos. Que la comunidad budista, después de su muerte ha violado los derechos de la mujer, que tendría que haber sido su heredera. Que para ocultar esta verdad, los budistas en el curso de su historia han asesinado a miles, más bien, a millones de personas. Que un santo budista, desaparecido hace pocos años –Daisetz Teitaro Suzuki (1870-1966)– era en realidad el jefe de una banda de delincuentes. Que el Dalai Lama y otras autoridades del budismo internacional actúan para mantener las mentiras sobre Buda, sirviéndose de cualquier medio, incluso el homicidio. Publicada, la novela no pasa inadvertida. Autoridades de to-das las regiones lo denuncian como una odiosa mistificación anti-budista y como un incitamiento al conflicto entre las religiones. En diversos países la publicación está prohibida, entre los aplausos de la prensa. Las casas cinematográficas, a las que se propone una versión para la gran pantalla, tratan a pa-tadas al autor y consideran el proyecto un planteamiento de pésimo gusto.

El escenario no es real, pero hay uno similar que es del todo real. Sólo que no se habla de Buda, sino de Jesucristo; no de la comunidad budista sino de la Iglesia católica; no de Suzuki y de su orden zen, sino de san Josemaría Escrivá (1902-1975) y del Opus Dei por él fundado; no del Dalai Lama sino del Papa Juan Pablo II. La novela en cuestión ha vendido tres millones y medio de ejemplares en Estados Unidos, ha desembarcado también en Italia, y la Sony está preparando una película que será dirigida por Ron Howard, para lo cual se ha iniciado una propaganda internacional. Como ha sido correctamente observado por el historiador y sociólogo americano Philip Jenkins, el éxito de este producto es sólo una prueba más del hecho que el anti-catolicismo es el “último prejuicio aceptable” [1].

II. EL CÓDIGO DA VINCI Y EL PRIORATO DE SIÓN

El Código Da Vinci [2] pone en escena un golpe al Santo Grial. Este último –según la novela– no es, como la tradición siempre ha creído, una copa en que fue recogida la Sangre de Cristo, sino una persona, María Magdalena, la verdadera “copa” que ha tenido en sí la sang réal –en francés antiguo, la “sangre real” del Santo Grial– esto es, los hijos que Jesucristo le había dado. La tumba perdida de la Magdalena es por tanto el verdadero Santo Grial. Nos enteramos además de que Jesucristo había con-fiado la Iglesia, que debería haber proclamado la prioridad del principio femenino, no a san Pedro sino a su mujer María Magdalena, y que nunca había pretendido ser Dios. Habría sido el Emperador Constantino (280-337) el que reinventara un nuevo cristianismo suprimiendo el elemento femenino, proclamando que Jesucristo era Dios y haciendo ratificar sus ideas patriarcales, autoritarias y anti-feministas en el Concilio de Nicea (325).

El plan presupone que sea suprimida la verdad sobre Jesucristo y sobre su matrimonio y que su descendencia sea suprimida físicamente. El primer objetivo está conseguido eligiendo cuatro evangelios “inocuos” entre las decenas que existen, y proclamando “heréticos” los demás evangelios “gnósticos” algunos de los cuales habrían puesto sobre la pista del matrimonio entre Jesús y la Magdalena. Respecto al segundo, para desgracia de Constantino y de la Iglesia católica, los descendientes físicos de Jesús escapan a su exterminio y siglos después consiguen incluso apoderarse del trono de Francia con el nombre de merovingios. La Iglesia consigue hacer asesinar un buen número de merovingios a través de los carolingios, que los sustituyen, pero nace una organización misteriosa, el Priorato de Sión, para proteger la descendencia de Jesús y su secreto.

Al Priorato se unen los templarios –perseguidos por esto– y más tarde también la masonería. Algunos de entre los más eruditos y artistas de la historia han sido Grandes Maestros del Priorato de Sión, y algunos –entre ellos Leonardo Da Vinci (1452-1519)– han dejado indicios de este secreto en su obra. La Iglesia Católica en este tiempo, completa la liquidación del primado del principio femenino con una caza de brujas, en la que mueren quince millones de mujeres. Pero todo es falso: el Priorato de Sión sobrevive, así como los descendientes de Jesús en familias que llevan los apellidos Pantard y Saint Clair.

III. ¿FICCIÓN O HISTORIA?

Muchos objetan a cualquier crítica de la novela en cuestión que se trata de una ficción y que, como tal, no debe respetar la verdad histórica. Estos críticos, simplemente, han olvidado leer la página de Información histórica, donde Brown afirma que “todas las descripciones […] de documentos y rituales secretos contenidos en esta novela respetan la realidad” [3] y se fundamentan en particular sobre el hecho que “en 1975 ante la Biblioteca Nacional de París han sido descubiertos algunos pergaminos, conocidos como “Les Dossier Secrets” [4] con la historia del Priorato de Sión.

Tal vez, en respuesta a las múltiples controversias, a partir de la sexta reimpresión, la página de Información histórica, página 9 de la edición italiana Mondadori, ha desaparecido, sustituida por una página 9 completamente blanca: pero naturalmente permanece en la edición inglesa (y en la primera edición italiana, para quienes hayan adquirido el volumen en la primera semana de difusión).

La parte que el autor también presenta como imaginaria contiene la hipótesis de que el Priorato se apresura hoy a revelar el secreto al mundo a través de su último Gran Maestro, un vigilante del Museo de Louvre que se llama Jacques Saunière. Para impedir que esto suceda, Suanière y sus principales colaboradores son asesinados. Un estudioso americano de la simbología, Robert Langdon, es el sospechoso de tales crímenes, pero una criptóloga que trabaja para la policía de París –Sophia Neveu, una nieta de Saunière– cree en su inocencia y le ayuda a huir. El lector queda inducido a creer que el res-ponsable de los homicidios es el Opus Dei, pero las cosas son más complicadas. A cuenta de este instituto se repiten las más crudas “leyendas negras”, cientos de veces desmentidas, pero difíciles de morir, deducidas de la literatura internacional que lo critica, explícitamente citada.

En la novela, un nuevo Papa progresista ha decidido rescindir los vínculos entre la Iglesia y el Opus Dei que surgen con el Papa Juan Pablo II, y el Prelado del Opus Dei acepta la propuesta que le viene de un misterioso “Maestro”: pagando a este personaje una suma inmensa podrá extorsionar a la Santa Sede apoderándose de las pruebas del secreto del Priorato de Sión –esto es, de la verdad de Jesucristo– y amenazando con revelarlo al mundo. Un ex-criminal, ahora numerario del Opus Dei es “prestado” al Maestro y precisa-mente éste último lo induce a cometer una serie de crímenes. En realidad, el “Maestro” trabaja para sí mismo: es un riquísimo estudioso inglés, anticatólico, que quiere revelar el secreto al mundo y acusa al Priorato de callar por temor a la Iglesia. Entre muertos, enigmas y persecuciones, Robert Langdon y Sophia –entre los cuales surge inevitablemente una historia de amor– acaban por descubrir la verdad: la tumba de la Magdalena está escondida bajo la pirámide del Louvre, que se construyó por deseo del presidente francés –esoterista y masón– François Mitterrand (1916-1996), pero la sang rèal discurre por las venas de la propia Sophia, que es, por tanto, la última descendiente de Jesucristo.

IV. ERRORES Y MISTIFICACIONES

Sólo la extendida ignorancia religiosa explica que alguien pueda tomar en serio un cúmulo de afirmaciones tan ridículas. Existen textos del primer siglo cristiano en los que Jesucristo es claramente reconocido como Dios. En la época del Canon Muratoriano –que data aproximadamente del 190 DC– el reconocimiento de cuatro evangelios como canónicos y la exclusión de textos gnósticos era un proceso que se encontraba ya sustancialmente completo, noventa años antes de que Constantino naciese. En cuanto a la Magdalena, el Evangelio gnóstico de Tomás, que gusta tanto a Brown, bien lejos de ser un texto proto-feminista, funda la grandeza de esa mujer en el hecho de que “[…] se hace varón” [5]. A Simón Pedro, que objeta “María debe marcharse de nosotros, porque las mujeres no son dignas de la Vida!” [6], Jesús responde: “He aquí que yo la guiaré de modo que haga de ella un varón, para que ella llegue a ser un espíritu vivo igual a vosotros, varones. Porque toda mujer que se haga varón entrará en el Reino de los Cielos” [7]. La cifra de cinco millones de brujas quemadas por la Iglesia católica es del todo absurda, y Brown se olvida del hecho de que, en los países protestantes, la caza de brujas ha sido más larga y virulenta que en los católicos.

La idea misma de un “Código Da Vinci” escondido en la obra del artista italiano ha sido definida como “absurda” por la profesora Judith Verónica Field, profesora de la Universidad de Londres y presidenta de la Leonardo Da Vinci Society [8]. Frente a estos despropósitos, el error del traductor italiano, que llama a la torre del reloj del Parlamento inglés “Big Bang” [9] en vez de Big Ben, parece casi un pecado venial. Además, quien conozca un poco la historia de las mistificaciones sobre el Santo Grial sabe que en el Código Da Vinci hay bien poco de nuevo: todo ha sido dicho ya en centenares de libros sobre Rennes-le-Château [10], y –aunque el nombre de esta localidad francesa no haya sido mencionado en la novela de Brown– los apellidos Saunière y Plantard hacen claramente referencia a los mismos acontecimientos.

V. EL MITO DE RENNES-LE-CHÂTEAU: UNA FALSIFICACIÓN DESDE HACE TIEMPO DESENMASCARADA

Rennes-le-Chaâteau es un pueblecito francés del Departamento de Aude, al pie de los Pirineos orientales, en la zona de Razès. La población ha quedado reducida a una cuarentena de habitantes, pero todos los años los turistas son decenas de miles. Desde 1960 hasta hoy han sido dedicadas a Rennes-le-Château más de cincuenta obras en lengua francesa, al menos un par de best sellers en inglés y un buen número de títulos también en italiano. Se habla también en un film y en caricaturas de culto como Preacher o The Magdalena. El pueblo se encuentra en el interior del “país cátaro”, esto es, en la zona donde la herejía de los cátaros ha dominado la región y ha sobrevivido hasta el siglo XIII; zona que una hábil promoción ha convertido en años recientes en uno de los más codiciados destinos turísticos fran-ceses. Rennes-le-Château quedaría, sin embargo, como una nota a pie de página en el rico turismo “cá-taro” contemporáneo si del país no hubiese llegado a ser párroco, en 1885, don Berenguer Saunière (1852-1917). Es a él a quien hace referencia toda la leyenda sobre Rennes-le-Château.

El párroco Sauniére era, sobre todo, un personaje extraño. En el año 1909 rechaza trasladarse a otra parroquia, y en el 1910, después de haber pasado por un proceso eclesiástico, sufre una suspensión a divinis. Aun privado de la parroquia permanece hasta su muerte en el país que había enriquecido con nuevas construcciones –entre ellas una curiosa “torre di Magdala”– y escandalizado con una serie de excavaciones en la cripta y en el cementerio, a la búsqueda de no se sabe bien qué cosa. Convertido en más rico de lo que era habitual para un párroco de campaña, se dice que había encontrado un tesoro. Todo podía explicarse, sin más, como sospechaba su obispo, con un menos romántico tráfico de dona-ciones y de misas. En épocas recientes se ha sostenido que Saunière habría descubierto en la cripta im-portantísimos manuscritos antiguos, pero aquellos que han aparecido son evidentemente falsos: del siglo XIX, si no del XX.

Es posible que en el curso de los trabajos para restaurar la iglesia parroquial –una actividad que va, en todo caso, adscrita al mérito del párroco original– don Saunière hubiera des-cubierto cualquier hallazgo de época medieval, pero, en todo caso, no en cantidad suficiente para enri-quecerse. Se continúa repitiendo también que Saunière habría estado en relación con ambientes esotéri-cos de París, aunque de esto no hay ninguna prueba. La figura de Saunière no está exenta de interés y sus construcciones muestran que se trataba de un hombre singularmente atento a las alegorías y a los símbolos, sobre la estela de una tradición local. Pero nada más allá ha podido nunca ser probado.

La leyenda de Sauniére no habría continuado en el tiempo si su sirvienta Marie Denarnaud (1868-1953) –a quien el sacerdote había legado la propiedad y las construcciones de Rennes-le-Château, para evitar que cayeran en manos del obispo con quien se hallaba enfrentado– no hubiese con-tinuado especulando durante años acerca de los tesoros escondidos, para animar a eventuales compra-dores. Y si otro personaje, Noel Corbu (1912-1968) después de haber adquirido a Denarnaud la propie-dad del ex-párroco para convertirlas en un restaurante, no hubiese comenzado, a partir de 1956, a pu-blicar artículos en periódicos locales donde –animado, ciertamente, por el deseo de atraer turistas a un lugar remoto– ponía los presuntos “millones” de don Saunière en relación con el tesoro de los cátaros.

En el año 1960, las leyendas difundidas por Corbu a escala local adquieren fama nacional des-pués de haber atraído la atención de esoteristas –entre ellos Pierre Plantard (1920-2000), que había vi-vificado anteriormente al grupo Alpha Galates y que había sido condenado por fraude al fondo esotéri-co– y de periodistas interesados en los misterios esotéricos, como Gérard de Sède, que publica en 1967 L´or de Rennes [11]. Tres autores ingleses de esoterismo popular –Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln– se encargarán de elaborar posteriormente sus ideas, transformándolas en una verdadera industria editorial –gracias también a la BBC, que las difunden a bombo y platillo– puesta en marcha con la publicación en 1979 de El Santo Grial [12].

Según de Sède y sus seguidores ingleses, el párroco había descubierto el secreto de Rennes-le-Château, donde estaría depositado no sólo un tesoro fabuloso –alternativamente atribuido al templo de Jerusalén, a los visigodos, a los cátaros, a los templarios, a la monarquía francesa, y del cual el sacerdo-te habría sacado sólo una pequeña parte–, pero también un tesoro de tipo inmaterial, la verdad misma sobre la historia del mundo, revelada por los presuntos pergaminos encontrados por don Saunière, por la inscripción del cementerio, por las formas mismas de los edificios y de cuanto se encuentra en la iglesia parroquial. En el pueblecito pirenaico existirían documentos capaces de probar que Jesucristo –verdad cuidadosamente escondida por la Iglesia católica– había tenido hijos con María Magdalena, que estos hijos llevarían en sí mismos la sangre misma de Dios, y que, por tanto, tienen el derecho de reinar sobre Francia y sobre el mundo entero. Que el Santo Grial sería más precisamente el “sang réal”, la sangre real de los descendientes físicos de Jesucristo, es afirmado desde que Plantard entra en la histo-ria de Rennes-le-Château. El Código Da Vinci se limita a repetir estas afirmaciones. Por prudencia, afirma Plantard, la descendencia de los merovingios de Jesucristo habría sido siempre mantenida como un secreto conocido por pocos. Pero los cátaros, los templarios y los grandes iniciados –desde el mismo Saunière al pintor Nicolás Poussin (1594-1655), el cual habría dejado una pista en el famoso cuadro del Louvre Los pastores de Arcadia, que representaría precisamente el panorama de Rennes-le-Château- han custodiado el secreto como algo preciosísimo, dejando entrever de vez en cuando algún indicio.

Hoy, naturalmente, existe un Priorato de Sión. Fue fundado en 1956 por Pierre Plantard –que se hace llamar también “Plantard de Saint Clair”, inventándose un título nobiliario fantasioso que está en los orígenes de las afirmaciones de El Código Da Vinci, según el cual también “Saint Clair” sería un apellido merovingio–,con acta notarial y papel sellado. Plantard ha dejado entender que él mismo es un descendiente de los merovingios y el guardián del Grial. La prueba de que el Priorato existe desde hace millones de años debería consistir en el nombre de una pequeña orden religiosa medieval llamada Prio-rato de Sión.

Esto, efectivamente, ha existido –y ha dejado de existir–, pero no tiene relación de ningu-na clase ni con los merovingios ni con presuntos descendientes de Jesucristo. No es difícil concluir que el vínculo entre Rennes-le-Château, los merovingios, y el Priorato de Sión es puramente legendario, y que el Priorato es una organización esotérica cuyos orígenes no van más allá de la experiencia de Plan-tard y de sus colaboradores. No ha existido ningún Priorato de Sión –en el sentido en que hoy se habla– antes de la llegada de Plantard a Rennes-le-Château. Ahora, naturalmente, existe, pero sólo desde 1956.

En la página de Información histórica del Código Da Vinci se afirma, como he señalado, que toda la historia está confirmada por documentos inapelables. Se trata de los famosos documentos en parte “redescubiertos” en 1975 en la Biblioteca Nacional de París, y en parte transmitidos anteriormente al escritor Gérard de Sède. Los documentos, sin embargo, han sido “redescubiertos” por las mismas personas que los habían escondido en la Biblioteca Nacional de París: Plantard y sus amigos. Y es completamente cierto que no se trata de documentos antiguos sino de documentos falsos modernos. El principal autor de los documentos falsos, Philippe de Chérisey –muerto en 1985– ha confesado haber participado en su falsificación, lamentándose incluso de haberlos utilizado sin que se le pagara la debi-da compensación, hecho sobre el que existen cartas del abogado de Chérisey [13].

En cuanto a Poussin, la “prueba” de su vinculación con Rennes-le-Château habría debido ser la fotografía de una tumba presente en el territorio del pueblecito francés, hoy destruida, pero en la que Poussin se habría inspirado para su cuadro Los pastores de Arcadia. Lástima, sin embargo, que se hayan encontrado el permiso y los planos de construcción de la tumba, fechados en 1903, y que la tum-ba haya sido terminada en 1933 [14]. La tumba es, pues, posterior en casi trescientos años al cuadro de Poussin. No hay ningún documento ni ninguna prueba, por tanto. Sólo fantasías, buenas para vender novelas más o menos apasionadas, pero que desde el punto de vista estrictamente histórico deben ser consideradas auténtica basura.

Notas:

[1] Cfr. PHILIP JENKINS, The New Anti-Catholicism. The Last Acceptable Prejudice, Oxford Univer-sity Press, New York 2003; en una comunicación personal, el autor ha confirmado que considera El Código Da Vinci un ejemplo típico de la mentalidad descrita en su estudio.

[2] Cfr. DAN BROWN, Il Codice Da Vinci, trad. it., Mondadori, Milano 2003.

[3] Ibid., p. 9.

[4] Ibidem.

[5] Vangelo di Tomaso, 114, in LUIGI MORALDI (a cura di), I Vangeli gnostici. Vangeli di Tomaso, Maria, Verità, Filippo, trad. it., Adelphi, Milano 2001, pp. 3- 20 (p. 20).

[6] Ibidem.

[7] Ibidem.

[8] Cfr. GARY STERN, Expert Dismiss Theories in Popular Book, in The Journal News, Westchester (New York) 2-11-2003, p. 1.

[9] D. BROWN, op. cit., p. 438.

[10] Cfr. Una introducción a la inmensa bibliografía sobre el teme en mi trabajo Rennes le Château: mistificatori e mistificazioni sul Graal, in Cristianità, anno XXIV, n. 258, ottobre 1996, pp. 7-9.

[11] Cfr. GERARD DE SEDE, L’or de Rennes ou la vie insolite de Bérenger Saunière, Curé de Ren-nes-le-Château, Julliard, Parigi 1967.

[12] Cfr. MICHAEL BAIGENT, RICHARD LEIGH e HENRY LINCOLN, Il Santo Graal, trad. it., Mondadori, Milano 1997.

[13] Cfr. Carta del abogado B. Boccon-Gibod a Philippe de Chérisey, del 8-10-1967, en la que se hace referencia a documentos “de votre fabrication et déposés à mon étude”, en la dirección electrónica http://priory-of-Sión.com/psp/id167.html , visitada el 20-5-2004.

[14] Cfr. PAUL SMITH, The Tomb at Les Pontils. The Real Truth, en la dirección http://priory-of-Sión.com/psp/id33.html , visitada el 20-5-2004.


http://www.encuentra.com/documento.php?f_doc=5188&f_tipo_doc=9





Descripción seguro de cesantía en Chile

27 01 2008

AFC

El seguro de cesantía es un instrumento de protección social creado mediante la Ley N° 19.728, vigente desde el 1 de octubre de 2002, destinado a proteger a las personas que quedan cesantes ya sea por causas voluntarias o involuntarias.

Es obligatorio para los trabajadores dependientes mayores de 18 años y regidos por el Código del Trabajo que inician una relación laboral con fecha igual o posterior al 2 de octubre de 2002. La incorporación es voluntaria para aquellos que firmaron un contrato de trabajo antes de esa fecha.

Quedan excluidos del seguro los siguientes casos:

  • Trabajadores de casa particular
  • Trabajadores sujetos a contrato de aprendizaje
  • Trabajadores menores de 18 años de edad
  • Trabajadores que tengan la calidad de pensionados, con excepción de los pensionados por invalidez parcial
  • Trabajadores independientes
  • Trabajadores regidos por cualquier otra norma que no sea el Código del Trabajo

El seguro de cesantía no sólo tiene beneficios en dinero, sino también en salud, asignación familiar y apoyo a la reinserción laboral a través del funcionamiento de una Bolsa Nacional de Empleo y becas de capacitación.Los beneficios del seguro de cesantía están relacionados con la antigüedad o tiempo cotizado en el sistema, el tipo de contrato de trabajo y la causal de término de la relación laboral. En términos globales, la persona que es despedida o renuncia a su trabajo tiene derecho a realizar hasta cinco giros, mensuales y decrecientes, permitiéndole con ello paliar en parte su carencia de ingresos cuando se ve enfrentado al desempleo.

Adicionalmente, el seguro entrega beneficios al trabajador cuando se pensiona, quien puede retirar el total de los recursos acumulados en su cuenta individual en forma libre de impuestos. En caso de fallecimiento del afiliado, sus beneficiarios o herederos pueden retirar el saldo acumulado, con las mismas ventajas tributarias.


http://www.afcchile.cl/





¿Cómo aclarar un protesto o una morosidad en Chile?

27 01 2008

¿Qué debo hacer para aclarar un cheque protestado que se ha extraviado?

Cuando se ha extraviado el cheque original, el beneficiario del cheque debe extender una declaración jurada ante Notario, que señale que este documento se encuentra debidamente cancelado. Dicha declaración debe individualizar los antecedentes del documentos en forma detallada.

En caso de que el beneficiario del documento sea una persona jurídica, dicho certificado deberá ser extendido por el representante legal de la misma y el Notario deberá dejar constancia de la representatividad del firmante.

Además, deberá solicitarse al Banco donde el Beneficiario efectuó el depósito del cheque, o al Banco donde se efectuó el cobro del cheque POR CAJA (ventanilla), un Certificado indicando que el cheque protestado (Número de serie, monto y fecha de protesto) fue presentado a cobro (depositado) y señalando el nombre  de la persona natural o jurídica que realizó el cobro (tenedor del documento).

La declaración jurada debe ser realizada por la misma persona natural o jurídica que figura como beneficiario en la constancia emitida por el banco.

Más información en:




Aclaración Cheques en Chile

27 01 2008

1.1) Aclaración de Cheques con el Documento Original

Si desea aclarar u omitir la publicación de cheques en el Boletín Comercial, deberá presentar en cualquier agencia oficial del Boletín Comercial el Cheque original con la respectiva acta de protesto que se adjunta al cheque.

1.2) Aclaración de Cheque Extraviado:

Cuando se ha extraviado el Cheque original, el beneficiario del cheque deberá extender una declaración jurada ante Notario, en la cual se incluya:

•  Nombre y Rut del Acreedor (nombre de la persona, natural o jurídica que recibió el documento o de quien efectuó su cobro).
•  Nombre y Rut del afectado por la publicación.
•  Monto del documento, número de serie y fecha del protesto informados al BIC.
•  Indicación de que el documento fue pagado, o de que existe un acuerdo de pago.
•  Fecha de pago, regularización o aclaración del documento.
•  En caso de que el beneficiario del documento sea una persona jurídica, dicho certificado deberá ser extendido por el representante legal de la misma y el Notario debe dejar constancia de la representatividad del firmante. ” Autorizo la firma de ___ en representación de _____, según consta de escritura pública otorgada con fecha ___ en la Notaría ___, que he tenido a la vista.”

Además, deberá solicitarse al Banco del Titular de la Cuenta Corriente, o al Banco donde se efectuó el cobro de éste, un Certificado indicando que el cheque protestado (Número de serie, monto y fecha de protesto) fue cargado en la cuenta corriente o depositado para cobro por la persona natural o jurídica a quien se le adeudaba
(Debe ser la misma persona natural o jurídica que emite la declaración jurada).

1.3) Aclaración de Cheque redepositado:

En este caso sólo bastará que el cliente presente un certificado del Banco Librado, es decir, del banco emisor de la cuenta corriente, dirigido al Boletín Comercial, indicando nombre y Rut del afectado, monto, número de serie del cheque, fecha de protesto, fecha de pago y/o aclaración del cheque, indicando además, que éste fue pagado o aclarado internamente en esta institución bancaria. El certificado debe ser suscrito por el o los funcionarios debidamente autorizados por el Banco ante el Boletín Comercial además de cumplir las formalidades impuestas por cada Institución Financiera.

1.4) Aclaración de Cheques protestados y cobrados judicialmente

1.4.1) Aclaración Corriente

En estos casos, primero debe retirarse el cheque original desde el Tribunal y se procede a aclararlo directamente en el Boletín Comercial.

Cuando no es posible acompañar el cheque en original, por una circunstancia ajena al girador, deberá efectuarse uno de los siguientes procedimientos:

•  Solicitar ante el Juzgado en el cual se ha producido el pago, una solicitud la que deberá ser certificada por el señor(a) Secretario(a) del Tribunal, expresando que son efectivos los hechos expuestos en la solicitud.

•  Fotocopias autorizadas, por el Tribunal, de la demanda interpuesta y el escrito en el cual se da cuenta del pago.

•  Certificado extendido por el abogado patrocinante de la demanda, suscrito ante Notario, en el cual da cuenta del pago del documento, deberá acompañarse además copia con el timbre/cargo original de la demanda en la cual conste el poder conferido a ese abogado.

Cuando no es posible establecer el nombre del beneficiario del cheque protestado, el girador deberá solicitar por escrito a su banco, el nombre de la persona o institución financiera que requirió el protesto.

Si la institución señala como requirente del protesto a una persona natural, se debe efectuar el mismo procedimiento de aclaración establecido en el caso de extravío del cheque original.

Si se indica como requeriente a una institución bancaria, deberá solicitarse por escrito ante esta última que se informe el nombre de la persona o empresa en cuya cuenta corriente se depositó el cheque, y con este dato efectuar la aclaración con los procedimientos establecidos.

Por último, si no es ubicado el beneficiario del cheque, deberá efectuar su aclaración por el procedimiento de pago por consignación, al tenor de lo dispuesto en los artículos 1.600 y siguientes del código civil.

1.4.2) Aclaración Especial

En los casos en los cuales se ha probado judicialmente que el cheque no debió haber sido protestado por haber sido girado en garantía de obligaciones, o haber opuesto tacha de falsedad, a fin de efectuar la aclaración especial de dicho protesto deberá acompañarse copia autorizada de la sentencia ejecutoriada, que así lo dispone, y de la querella o demanda en la que conste la individualización del cheque.


http://www.boletincomercial.cl/html/aclaracioncheques.asp








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