Estuve preso y busco pega

6 10 2007

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La Nacion.cl

Estuve preso y busco pega

Tienen sus papeles manchados y cargan la desesperanza y la angustia de años sin encontrar trabajo. Algunos vuelven a delinquir. Otros se acostumbran a ganarse la vida de manera independiente. Es el círculo vicioso que el Gobierno busca romper subsidiando a los empresarios que se atrevan a dar una segunda oportunidad. Esta es la historia de un ex reo que lleva seis años golpeando puertas.

Rubén llega pedaleando en su bicicleta negra al anexo Cárcel Capuchinos, donde tiene que firmar una vez al mes. Tiene 26 años, una voz dura que se suaviza rápidamente y los brazos llenos de tatuajes hechos por él mismo. A los19 años cayó preso y sus posibilidades de trabajar se redujeron hasta casi desaparecer. “Por eso terminé asaltando bombas de bencina”, cuenta. Desde entonces, no se ha desligado de Gendarmería.

Rubén era un joven trabajador que venía de una familia sin ningún prontuario. Fue cajero durante cuatro años en una bomba de bencina en el paradero 31 de Vicuña Mackenna, hasta que a los 18 años lo llamaron a hacer el servicio militar y tuvo que partir a Punta Arenas. “Ahí le pegué a un alférez porque le tenía mala. Un día querían que nos quedáramos dormidos y yo no quería. Así que el alférez me botó del camarote y yo le pegué”, recuerda Rubén.

La justicia militar no perdona: lo enviaron a la cárcel por nueve meses y sus papeles quedaron manchados. “Cuando salí empecé a buscar pega, fui a varios lugares, sobre todo a la construcción, pero no me aceptaban en ninguna parte”, dice. A veces lo llamaban para ir a una entrevista, pero cuando le pedían los papeles de antecedentes él sabía que ya no tenía posibilidades de ser contratado. Estuvo más de dos años buscando trabajo, pero las negativas y las puertas cerradas lo deprimieron. “Me sentía terrible e mal porque uno se quiere reinsertar y todos te rechazan”, explica.

Conseguir un trabajo se convierte en una odisea después de haber sido condenado por algún delito. “A nivel empresarial está la política de antemano de que una persona debe llevar papel de antecedentes y por lo tanto, aunque los mandos medios estén sensibilizados, están impedidos de contratar a alguien con antecedentes, sobre todo en las empresas grandes”, explica Paulina Astudillo, asistente social del Programa de Reinserción Laboral de Gendarmería.

Pero como en todo, hay excepciones a la regla y algunas empresas le abren las puertas a los rechazados. Por ejemplo, Gendarmería trabaja en la reinserción con Tusan (empresa que fabrica transformadores y equipos eléctricos) y con el Liguria (que los toma como ayudantes de cocina); mientras la Fundación Paternitas trabaja con Recicla y Toesca. “Los empresarios están desinformados sobre los infractores de ley porque tienen miedo de ser víctimas de delitos y no saben sobre los procesos de rehabilitación y de reinserción. Es necesario un cambio de actitud en la medida en que las empresas se informen”, explica Victoria García-Huidobro, sicóloga de Fundación Paternitas.

UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD

Después de dos años sin encontrar trabajo, Rubén ya estaba desesperado. Vivía con su familia en la población Exequiel González Cortés, detrás del Estadio Nacional. “En la Exequiel había mucha droga y mucha delincuencia. Incluso en la Peni, donde estuve, había una calle especial para los del barrio”,explica Rubén.

En ese ambiente y con una mancha en su currículum, las posibilidades de trabajar se fueron a pique y sucumbió a la tentación. “Asalté dos bencineras. En la primera me llevé un millón y medio. En la segunda, me pillaron y me sacaron la chucha. Yo estaba con drogas. Fumaba mucha marihuana, tomaba harto copete y también le hacía al saque (cocaína)”, confiesa.

Cuando cayó preso llevaba dos años pololeando, pero ella no sabía de las andanzas de él, así que apenas se enteró del “oficio” de su pololo, lo dejó. “Empecé a delinquir como a los 20 años. Es que para encontrar pega me salía todo el papel manchado por haberle pegado al alférez y nadie me daba trabajo”, explica.

El 14 de marzo de 2003 fue condenado por robo con intimidación y se las llevó casi peladas. Normalmente hubiera estado condenado a prisión como mínimo tres años, pero sólo estuvo cinco días preso. “Si salí de la cárcel tan luego fue porque tenía un conocido que era abogado y era bueno. Ahí quedé firmando”, dice. Aunque no está encerrado en una cárcel, no ha podido volver a trabajar de manera dependiente. “Además de la cárcel, la sociedad te condena a no trabajar, a no independizarte”, indica Rubén, mostrando un papel del Registro Civil que con letras grandes deja claro su segundo delito: “robo con intimidación”. El golpe al alférez ya se borró de la papeleta.

DELITOS MENORES CON SUBSIDIO

Esto es lo que busca cambiar una de las medidas de seguridad que anunció el Gobierno. Se dará un subsidio a las empresas que contraten a personas que, teniendo antecedentes penales por delitos menores, hayan cumplido su condena y estén en proceso de rehabilitación. El monto del subsidio todavía no está claro y tampoco se sabe cuánto va a gastar el fisco en esta nueva medida. El subsecretario del Interior, Felipe Harboe, reconoce que Andrés Velasco no abre la billetera fácilmente, y agrega: “La verdad es que vamos a ver cómo reacciona la demanda. Hay que implementar la medida, con el objeto de poder saber cuánto se gastará”.

No todos los infractores de ley podrán ser beneficiados, ya que el subsidio va a estar dirigido principalmente a lo que Harboe llama “delitos menores”. “Hay personas que teniendo antecedentes penales no tienen la posibilidad de reinsertarse socialmente. En la práctica, lo que nos ha ocurrido con la implementación de proyectos como éste es que los empresarios no contratan por delitos mayores.

Entonces lo vamos a hacer genérico, pero en la práctica va a estar focalizado en delitos como hurto o robo, no en homicidio, porque los empresarios no contratan”, explica. La idea es que la mayoría de los reos que tratan de reinsertarse en la sociedad tengan más posibilidades de encontrar trabajo y así habrá menos incentivos para volver a delinquir.

Según cifras de Gendarmería de diciembre de 2006, los delitos de mayor ocurrencia entre las personas que atiende la institución (imputados, detenidos, procesados o condenados) son el robo con intimidación (más de 19 mil casos), el robo con fuerza (más de 10 mil) y el robo con violencia (más de 9 mil casos).

Actualmente en Chile hay cerca de 42 mil personas presas, por lo que sólo agrupando a los autores de esos tres delitos se concentra a más de la mitad de la población penal. Rubén podría ser uno de los beneficiados con esta medida, siempre que algún empresario acepte un subsidio por contratarlo. El Ministerio del Interior apuesta a que en el primer año de aplicación cerca de 1.500 personas conseguirán trabajo gracias a esta iniciativa.

UN POLOLITO PARA SOBREVIVIR

En agosto, Rubén fue a Capuchinos a firmar, como todos los meses, y en un diario mural vio un aviso sobre los talleres que imparte Gendarmería. “Entonces fui a ver a la asistenta social que salía en el aviso y entré para capacitarme como técnico en construcción, para ser jefe de obra”, explica, que se gradúa en octubre de este año.

Construcción, amasandería, gasfitería y tejido industrial son algunos de los trabajos que aprenden los infractores de ley para dar el primer paso a la reinserción laboral. Gendarmería tiene dos programas con este fin: el Patronato Nacional de Reos, para los que ya cumplieron condena, y el Programa de Reinserción Laboral, que trabaja con las personas que cumplen penas alternativas (firmar, remisión nocturna o salida dominical). Este esfuerzo estatal es apoyado por la Fundación Paternitas, que además trabaja con las familias de sus usuarios para toda la vida.

En este organismo estiman que sus beneficiarios demoran cerca de dos meses, en promedio, en encontrar trabajo, porque les hacen un seguimiento y los acompañan durante toda la vida, lo que les da cierta seguridad a los pocos empresarios que contratan. Gendarmería no tiene estimaciones al respecto.

Lo que ambos tienen claro es que todos los esfuerzos siempre topan con el mismo techo: la iniciativa empresarial para contratar a los que estuvieron presos. “Es bajísimo el porcentaje de colocaciones dependientes, entonces nosotros los orientamos para que trabajen de forma independiente”, explica Paulina Astudillo.

Esa fue la opción de Rubén. Cuando salió por segunda vez de la cárcel decidió no volver a caer nunca más. “Toda mi familia trabaja, yo soy la oveja negra. Si vuelvo a la cuestión, mi familia, en cierta manera, se va presa también. Mi mamá me iba a ver siempre cuando estaba en la cárcel”, explica. Por eso se fue de la población Exequiel González Cortés y actualmente vive en Macul, al lado de su abuelo.

Se pagó una capacitación como maestro soldador y ahora trabaja de manera independiente. “Hago pololitos, pegas como hacer rejas, cobertizos, cambios de chapa, etc.”, dice. A veces también cuida autos y logra juntar los pesos para vivir. “Pa l 18 trabajé de cuidador en el Parque O Higgins y gané 300 lucas en cinco días”, cuenta.

La independencia laboral es uno de los puntos que destacan las organizaciones que trabajan con ex reos. “La característica del empleo actual es esencialmente inestable, entonces tienen que estar mejor preparados que el resto para poder hacer trabajos independientes, porque tienen antecedentes. Aquí les prestamos herramientas con la condición de que ahorren y se compren sus máquinas y les damos insumos que después tienen que devolver, obviamente sin intereses”, explica Paulina Astudillo. La Fundación Paternitas también los apoya con instrucción para que creen sus propias microempresas.

En diciembre de 2008, Rubén pondrá su última firma en Capuchinos y espera nunca más volver a tener nexos tan estrechos con Gendarmería. “Perdí como seis años de mi juventud que no supe aprovechar. Tengo 26 años y nadie me quiere dar pega, pero yo sé que me voy a afirmar. Me gustaría mucho tener familia, una pareja e hijos, pero ahora lo primordial es conseguir pega y luego lanzarme a la vida”, dice sonriendo.

LND


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4 respuestas

1 04 2008
genesis

eres una persona muy discriminada pero ten fe en dios ya ke el siempre te ayudara
a dios

1 04 2008
genesis

te encuentro un gallo demasiado valiente y que podra salir solo a delante con la ayuda de dios
un quissss xau geniithaxxz

5 10 2008
""MS13""

Hola,me llamo Matias,hace 6 meses sali de la unidad penal nº9 de la plata.
Por tener antecedentes (robar para comer),no puedo conseguir trabajo,y esta ultima vez estuve encerrado 3 años y 3 semanas por homicidio en riña.
Quiero decirte que tengas fuerza que vas a salir adelante,no tires la toalla amigo,dale pal frente.

Un saludo para los pibes del pabellon,gracias por ayudarme a sobrevivir en las sombras,y gracias por apuñalarme jejeje ya vas a ver Coco que cuando salgas te moris.
Dale para adelante pa,no te dejes tirar abajo y mucho menos dejes que te discriminen,que te señalen.

1 06 2009
patricio

hace nueve años estuve preso solo por saludar a una persona y me detubieron por drogas lo cual ni siquiera consumo pero igual estoy trabajando cuando me piden el papel de antecedentes trato de abadir una respuesta pero ahora estoy en aprietos por que me lo exigen a como de, y no se que boy acer si algien sabe cuanto tiempo se demoran en borrar los antecedentes

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